{"id":3777,"date":"2013-12-05T15:30:10","date_gmt":"2013-12-05T14:30:10","guid":{"rendered":"http:\/\/litosasturias.com\/?p=3777"},"modified":"2025-08-13T18:07:57","modified_gmt":"2025-08-13T16:07:57","slug":"mauritania-descubriendo-el-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/mauritania-descubriendo-el-pais\/","title":{"rendered":"Mauritania"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"14418\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2666-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14418 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2666-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2666-300x225.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2666-768x576.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2666-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2666-550x413.jpg 550w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2666-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2666-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/768;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">SAMSUNG CAMERA PICTURES<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>EN BARCAZA POR EL R\u00cdO SENEGAL A LA FRONTERA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente me dirig\u00ed en un taxi compartido al puesto fronterizo de Rosso a menos de diez kil\u00f3metros de Saint Louis en Senegal. Hab\u00eda le\u00eddo y escuchado que aquel paso era uno de los m\u00e1s dif\u00edciles de \u00c1frica por la cantidad de tasas a pagar debido a la inmoralidad y sobornos de los oficiales de turno. El r\u00edo Senegal hace frontera entre ambos pa\u00edses donde hay cayucos negociando para pasar a la gente a la otra orilla adem\u00e1s de vendedores por todos los lados camiones y coches esperando el ferry. Tras llegar sell\u00e9 sin problema la salida de Senegal y un transbordador me cruz\u00f3 por aquel r\u00edo ancho de aguas revueltas. La barcaza en s\u00ed era una plataforma tan rebosada de veh\u00edculos y gente que parec\u00eda que en cualquier momento se fuera a hundir. Mientras surcaba aquellas aguas mi mente se hizo a la idea de que no todos los que iban ah\u00ed conmigo corr\u00edan la misma suerte que yo. El hecho de ir a Mauritania por conocer y viajar me dejaba sentir con placidez la brisa pues solo ten\u00eda que dejar el sol a mis espaldas pero muchos de los que estaban junto a m\u00ed pod\u00edan ser aquellos inmigrantes dispuestos a jugarse la vida en alta mar. Solo me hacia falta mirar a un lado y ver a todo tipo de buscavidas siempre con los ojos altivos e inquietos igual que ni\u00f1os hambrientos con su mirada perdida. La ma\u00f1ana se cern\u00eda clara sobre mi mientras llegaba a la otra orilla as\u00ed como el r\u00edo marcaba la l\u00ednea del horizonte, y con la amenaza de llegar a un nuevo desierto la sensaci\u00f3n de que mi viaje por el \u00c1frica negra iba llegando a su fin era inevitable. Todo estaba como siempre en movimiento y por un momento me qued\u00e9 sin palabras viendo llorar a los ni\u00f1os en las espaldas de sus madres siempre cargadas. Sin embargo segu\u00edamos avanzando contracorriente hasta llegar a la otra orilla. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>FRONTERA ROSSO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ve\u00eda en tierra firme una gran antena de comunicaci\u00f3n a cuyo lado cientos de personas esperaban la llegada de la barcaza apostadas sobre las barandillas al borde del r\u00edo. Entre tanto tumulto de coches camiones y mercanc\u00edas desembarqu\u00e9. Caminando de vez en cuando se me acercaba alguien para intentar sacarme dinero y yo de alguna forma me lo esperaba pues ya sab\u00eda por experiencia que los pasos fronterizos suelen ser un escenario lleno de corrupci\u00f3n en todos los niveles. Sin hacer mucho caso segu\u00ed mi camino hasta llegar al puesto de control que era una casa rodeada de una cantidad de peque\u00f1as barcas que estaban varadas en la escalinata de entrada. Cuando entr\u00e9 hab\u00eda una mesa con un ordenador y dos agentes que sellaban los pasaportes. Todo iba bien hasta que los oficiales de turno me dijeron que no pod\u00edan sellarme el m\u00edo porque se hab\u00eda ido la electricidad del ordenador. No sab\u00eda si era cierto o no pero el caso es que pas\u00e9 toda la ma\u00f1ana esperando. Me compr\u00e9 algo de comer y una botella de agua para acomodarme con la mochila y echarme una cabezada sobre el suelo. A mi alrededor hab\u00eda un continuo trasiego de gente cuyo trabajo consist\u00eda en sacar tajada ayudando a agilizar los tramites de veh\u00edculos y mercanc\u00edas de un lado a otro de la frontera. La visa me costaba ciento veinte d\u00f3lares un precio demasiado elevado que no ten\u00eda previsto. Adem\u00e1s para colmo deb\u00eda pagarla en moneda de Mauritania de manera que tuve que salir a cambiar el dinero y me encontr\u00e9 con unas tasas elevadas. Hab\u00eda que negociar y no era tarea f\u00e1cil pues aquellos hombres siempre sumaban de m\u00e1s a su favor siendo dif\u00edcil convencerlos de lo contrario. Sin embargo a pesar de quedar con unos d\u00f3lares menos en mi bolsillo pude pagar la visa de mi pasaporte. Afortunadamente al regresar la luz hab\u00eda vuelto y pudo terminarse el tr\u00e1mite. La antena segu\u00eda en pie y un nuevo ferry estaba desembarcando. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CARRETERA<\/strong> <strong>SAHARA<\/strong> <strong>NUAKCHOT<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Por la forma de hablar y de vestir con su m\u00f3vil en la mano pantalones vaqueros camisas y polos de marca de manga corta pod\u00edan ser campesinos o pescadores de mediana edad con ingresos suficientes para ir a Mauritania de negocios. \u00cdbamos por una carretera recta que parec\u00eda no tener fin donde las tierras de cultivo daban paso a la presencia de arena en el asfalto y las vacas a los camellos. La poblaci\u00f3n negra a la \u00e1rabe-bereber con sus turbantes. Los n\u00facleos de poblaci\u00f3n iban desapareciendo en un lugar des\u00e9rtico. Nos cruz\u00e1bamos de vez en cuando con reba\u00f1os de cabras en busca de agua. Sabiendo que hab\u00eda dejado atr\u00e1s la ciudad colonial de Saint Louis y su agitada vida el desierto del Sahara estaba cada vez m\u00e1s cerca de m\u00ed y el sonido del viento sobre las dunas de arena era el \u00fanico ruido y singular canto que alineaba las horas. A trav\u00e9s del paisaje empezaba a sentir esa soledad del desierto que tra\u00eda consigo una modificaci\u00f3n del tiempo. La carretera me ayudaba a recordar que fue en los desiertos donde la vista se ampli\u00f3 y aprend\u00ed a escuchar el silencio. All\u00ed sus gentes ven pasar la vida m\u00e1s despacio y saben sacar agua de donde no la hay. Ten\u00eda la sospecha de que me iba a encontrar rostros ocultos con grandes turbantes cantos libertinos tierras bald\u00edas y arena mucha arena en lugar de mar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"14419\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2669-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14419 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2669-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2669-300x225.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2669-768x576.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2669-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2669-550x413.jpg 550w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2669-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2669-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/768;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">SAMSUNG CAMERA PICTURES<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>NUAKCHOT<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De repente todo cambi\u00f3 con el sonido del claxon y del tr\u00e1fico incesante que nos recordaba que est\u00e1bamos de nuevo en otra urbe que si bien no se comparaba con la ca\u00f3tica Dakar tambi\u00e9n produc\u00eda un impacto. Fue una tarde soleada y polvorienta cuando llegu\u00e9 a Nuakchot. Caminaba asfixiado cuando me baj\u00e9 del coche pero todo se volvi\u00f3 polvo ante mi vista sin arboles donde ponerme a la sombra. Miraba alrededor las calles y las personas andaban desperdigadas entre las casas con faldones y velos las mujeres turbantes y pantalones bombachos los hombres. Con el peso de mi mochila y por el agobiante calor que ya pegaba muy fuerte me detuve para colocarme mi pa\u00f1uelo y cubr\u00ed todo mi rostro dejando tan solo al descubierto mis ojos. Intentaba localizar mi nuevo alojamiento cuando vi dos hombres parados en una marquesina. Les pregunt\u00e9 por la direcci\u00f3n que la llevaba escrita en un papel y ni se inmutaron. Me miraban con incertidumbre como si no supieran con certeza de d\u00f3nde era mi nacionalidad. Lo \u00fanico que hicieron fue se\u00f1alarme con la mano hacia los taxis. Segu\u00ed insistiendo hasta que preguntaron de d\u00f3nde era sac\u00e1ndoles mi pasaporte y ense\u00f1ando la visa de Afganist\u00e1n. Adem\u00e1s llevaba puesto mi pa\u00f1uelo afgano para resguardarme del calor hecho que le dio credibilidad a mi respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Afgano afirm\u00e9 rotundamente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Talib\u00e1n \u2013dijeron<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No talib\u00e1n \u2013respond\u00ed. <\/p>\n\n\n\n<p>De inmediato cambiaron de actitud se\u00f1al\u00e1ndome una calle cercana a la izquierda. Les di las gracias y me fui pero antes entr\u00e9 a un bar donde par\u00e9 a tomar y a beber algo. Era un local con una peque\u00f1a barra y varias mesas afuera al aire libre como terraza. Yo me sent\u00e9 en una de ellas. A mi alrededor ve\u00eda varias personas imperturbables y silenciosas tomando t\u00e9 protegidas del sol con grandes turbantes. A diferencia del \u00e1frica negra donde el paisaje era m\u00e1s f\u00e9rtil y exuberante las personas m\u00e1s activas en Nuakchot las personas eran reservada silenciosas debido en gran medida al desierto y la cultura. Parec\u00eda evidente que no ten\u00edan prisa cuando levantaban la tetera vertiendo su l\u00edquido en la taza tan despacio que sub\u00edan y bajaban la mano varias veces desde bien alto para ver caer el agua y crear espuma con la misma sutileza que un artista mueve su pincel. Solo un suave murmullo se escuchaba entre charla y charla mientras saboreaban la infusi\u00f3n. Todo era \u00edntimo profundo y lejano. No dejaba de llamarme la atenci\u00f3n esa actitud tan sensible con el sol abrasando encima nuestro. La luz era tan intensa que cegaba de tal manera que me hac\u00eda perder la vista pero ellos como si nada se entusiasmaron bebiendo t\u00e9.&nbsp;Enseguida yo tuve que levantarme porque me quemaba la cabeza y me fui a buscar el hospedaje que encontr\u00e9 a la vuelta de la esquina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>ENCUENTRO EN NUAKCHOT CON SANDRA Y MATEO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Eran muy pocos los ruidos que se escuchaban en aquel momento ni los coches pasaban por aquella calle muerta donde me encontraba ni los p\u00e1jaros revoloteaban cuando el sol era m\u00e1s notable horas antes del atardecer. El aire era cada vez m\u00e1s c\u00e1lido y las calles se ve\u00edan amenazadas por la arena. A pesar de estar cerca de la costa atl\u00e1ntica no encontraba un rinc\u00f3n donde poder secar mi sudor y sentir un poco de brisa. Cuando entr\u00e9 por la puerta de una parcela con jard\u00edn que daba a un edificio de planta baja me encontr\u00e9 con un hombre de nacionalidad francesa que lo regentaba. Era un camionero que apenas hablaba ingl\u00e9s el cual andaba a su bola y poco caso hac\u00eda de querer entenderme. La habitaci\u00f3n ten\u00eda aire acondicionado pude finalmente tener un respiro y descansar.   <\/p>\n\n\n\n<p>Aquel mismo d\u00eda llegaron al albergue dos j\u00f3venes espa\u00f1oles una pareja de Barcelona. La chica se llamaba Sandra y \u00e9l Mateo. Trabajaban para el New York Times y viajaban con una enorme c\u00e1mara que ocultaban en una caja de madera vieja para grabar sus documentales. Hab\u00edan llegado a Mauritania por trabajo y les hab\u00edan hablado de un hombre en la ciudad de Chengueti que todav\u00eda ten\u00eda esclavos y buscaban su paradero. Despu\u00e9s de conocernos se metieron en su habitaci\u00f3n y no los volv\u00ed a ver. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UNA JAIMA EN EL DESIERTO<\/strong> <strong>PARA ESCUCHAR AL\u00c1<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"598\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515493234_10228720735066386_3193537222606990682_n-scaled.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15290 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515493234_10228720735066386_3193537222606990682_n-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515493234_10228720735066386_3193537222606990682_n-300x224.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515493234_10228720735066386_3193537222606990682_n-768x574.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515493234_10228720735066386_3193537222606990682_n-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515493234_10228720735066386_3193537222606990682_n-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/598;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fue a los pocos minutos de haber llegado yo a Nuakchot que conoc\u00ed en mi albergue a un chico que me daba la impresi\u00f3n de ser europeo puesto que llevaba una barra de pan en la mano y ten\u00eda el pelo rapado al uno. Alain un ingeniero franc\u00e9s musulm\u00e1n se puso a dialogar conmigo y salimos a dar una vuelta. Con \u00e9l me pod\u00eda comunicar tambi\u00e9n en espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces has venido por trabajo a Mauritania. le pregunt\u00e9 a Alain. <\/p>\n\n\n\n<p>En absoluto replico con gracia, solo he bajado a la ciudad para proveerme de alimentos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAs\u00ed que te has mudado a vivir al desierto?<\/p>\n\n\n\n<p>Si lo he hecho para buscar las respuestas a mi existencia. Dijo Alain. He decidido dejarlo todo por un tiempo indefinido para vivir en una jaima en la m\u00e1s austera soledad.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00faes que decir que enhorabuena. Qui\u00e9n dir\u00eda que eres franc\u00e9s.  <\/p>\n\n\n\n<p>He nacido crecido y estudiando en Paris. Ahora llevo tres meses en el desierto aislado del mundo. Y es la fe que proceso en Al\u00e1 qui\u00e9n me acompa\u00f1a.   <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfTe apetece un t\u00e9? Inquiero Alain antes de preguntarme porque estaba en Mauritia y decirle que era un trotamundos.   <\/p>\n\n\n\n<p>En la noche cuando refrescaba la gente sal\u00eda a pasear y era muy agradable sentarse en las terrazas a tomar algo. Las calles eran anchas con las aceras espaciosas y relativamente tranquilas. Aquella noche los dos est\u00e1bamos algo cansados as\u00ed que cada uno fue a dormir a su habitaci\u00f3n y quedamos para vernos el d\u00eda siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Al otro d\u00eda ya en la tarde aunque no era mi intenci\u00f3n convertirme al islam estuve con Alain practicando las posturas y aprendiendo versos del Cor\u00e1n para rezar como un devoto m\u00e1s mirando a la Meca.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabes en unos d\u00edas volver\u00e9 al desierto all\u00ed buscare las respuestas que no he encontrado paseando por el r\u00edo Sena ni los Campos El\u00edseos ni en el museo de Louvre.<\/p>\n\n\n\n<p>Puedo entender que no deseas la vida que has tenido. le dije a Alain. <\/p>\n\n\n\n<p>Ya lo pasado pasado no me interesa. Quiero despojarse de mi vida material y liberarme de las ideas aprendidas. Aquellas cenas de lujo contemplando la Torre Eiffel en noches opacas y tribales ya no me satisfacen. Es otra la luz la que busco.<\/p>\n\n\n\n<p>-Lo s\u00e9. No por ser ingeniero uno ya ha encontrado su verdadero camino. Deseo que encuentres tus respuestas. <\/p>\n\n\n\n<p>-Hubo una peque\u00f1a pausa a pesar de que Alain estaba convencido de lo que hac\u00eda se daba cuenta del gran paso que hab\u00eda dado. Pero hablo de nuevo con vehemencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras haber llegado a lo m\u00e1s alto en mi trabajo entonces me encontr\u00e9 vac\u00edo yo no quiero bienes ni nada parecido s\u00f3lo despojarme de todo lo innecesario. Esperar una respuesta de Ala e irme al desierto para escucharlo y encomendar mi vida a lo que m\u00e1s amo. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-!Naturalmente! Puedo comprenderte.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquel momento record\u00e9 cuando quise hacer lo mismo en Amarapura reg\u00edon de Mandalay Birmania el d\u00eda que fui a buscar las respuestas de mi existencia con los monjes budistas en el monasterio de Mahagandhayon. Entonces le dije Alain que no importaba a trav\u00e9s de qu\u00e9 camino uno buscaba la verdad si es a trav\u00e9s de Buda, Al\u00e1, Dios, Brahman o uno mismo, pues el \u00fanico camino a seguir es aprender a amarse a s\u00ed mismo y a los dem\u00e1s sin esperar nada a cambio en el tiempo que Dios nos lo conceda. Fue as\u00ed que Alain se quedo pensativo por un instante y me dijo. Ala es grande \u00e9l me guiara en lo m\u00e1s profundo del arenal. Volver\u00e9 a la Jaima en el desierto y me encontrar\u00e9 con \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN CANTO LIBERTINO Y UN REGALO<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-3 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"598\" data-id=\"15292\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515286701_10228720732946333_2005118514583648690_n-scaled.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15292 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515286701_10228720732946333_2005118514583648690_n-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515286701_10228720732946333_2005118514583648690_n-300x224.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515286701_10228720732946333_2005118514583648690_n-768x574.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515286701_10228720732946333_2005118514583648690_n-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515286701_10228720732946333_2005118514583648690_n-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/598;\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Mi pr\u00f3ximo destino fue Atar una ciudad del noroeste de Mauritania el principal asentamiento de la meseta de Adrar. Not\u00e9 al subir a la furgoneta que al lado m\u00edo hab\u00eda varios hombres que vest\u00edan sus t\u00edpicas t\u00fanicas de algod\u00f3n de color azul celeste de manga corta abiertas y con los brazos al descubierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hab\u00eda una la mujer que estaba sentada detr\u00e1s m\u00edo envuelta en una tela de color naranja muy fina de una sola pieza que le cubr\u00eda todo su cuerpo hasta la cabeza. Todo me indicaba que en Mauritania la poblaci\u00f3n era mayoritariamente musulmana y de origen \u00e1rabe-bereber. La forma de vestir y de ser en \u00c1frica cambiaba seg\u00fan la vestimenta pero ambas en el fondo mostraban su propia cultura. Para mi era un nuevo sentimiento y no pod\u00eda inclinarme a una u otra solo miraba los ojos de la persona sonre\u00eda e intentaba no juzgar ni molestar a nadie. <\/p>\n\n\n\n<p>En el trayecto ve\u00eda c\u00f3mo el viento levantaba la arena que tapaba la carretera asfaltada. De repente sent\u00ed un sonido inigualable que me despert\u00f3 pues iba medio dormido. Nunca hab\u00eda escuchado nada igual dado que aquella voz sal\u00eda de la boca de la mujer que viajaba atr\u00e1s. Era la m\u00fasica<em> haul<\/em> tradicional del Sahara occidental. Una voz potente e \u00edntima con diferentes timbres, ritmos, sonidos vocales y melod\u00edas. Una m\u00fasica con influencias bereber, \u00e1rabe y sudanesa. La mujer improvisaba tocando con sus palmas duplicando el ritmo y las notas. Era una melod\u00eda profundamente femenina que armonizaba en un encuentro de sensaciones y ruidos con chillidos donde se fund\u00edan la resistencia el amor y la guerra. La m\u00fasica toca nuestros corazones en las venturas y desventuras bien sea en el desierto los oc\u00e9anos los campos o las ciudades. Qued\u00e9 asombrado con su voz. Sus c\u00e1nticos me hab\u00edan despertado y entonces la m\u00fasica volv\u00eda a m\u00ed para decirme que era la voz de los pueblos a trav\u00e9s de la cual se encarnaba el dolor y el gozo de las razas. Voz que tantas veces escuch\u00e9 en el camino retumbando en los yemb\u00e9s en aquel patio del colegio en Djenn\u00e9 \u00aben Mali por todas partes\u00bb \u00aben las casas de Burkina Faso\u00bb aqu\u00ed all\u00e1 y m\u00e1s lejos en el mundo que conoc\u00ed, el que nunca conocer\u00e9, la voz que canta en las voces de quienes cantan siempre estaba ah\u00ed presente aunque no todos los d\u00edas pod\u00eda escucharla como tampoco pod\u00eda ver siempre la misma estrella en el firmamento. S\u00f3lo as\u00ed pude entender que la m\u00fasica es tan vital que no nos deja ni cuando nos despedimos de los seres queridos a\u00fan llorando o festejando. Las aves cantan, los animales de la tierra, del mar, la naturaleza en s\u00ed, todos cantamos y habitamos el mundo por millones de a\u00f1os pero el canto de aquella mujer bereber me hacia pensar que \u00c1frica pod\u00eda ser el origen de todo y el Sahara a donde me dirig\u00eda un germen de arena donde todo misterio ocup\u00f3 por vez primera su lugar. Cuando dej\u00f3 de sonar la voz de aquella mujer volvi\u00f3 el silencio y con \u00e9l tom\u00f3 forma y belleza el desierto, ese espacio privilegiado donde es f\u00e1cil escuchar a Dios ese silencio sereno que nos habita. Ahora me daba cuenta por qu\u00e9 Mustaf\u00e1 quiso dejar su lujosa vida por la austeridad de una jaima al tener all\u00ed tiempo para escuchar la voz del Creador y su yo interno. Solo consigo mismo en la profundidad del desierto escuchando en las noches el canto de las dunas bajo las l\u00edmpidas estrellas y la luna.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la furgoneta hizo una parada el hombre al lado m\u00edo me regal\u00f3 su turbante que una tela de unos tres a cinco metros que llevaba enrollada en su cabeza. Aquel regalo mostraba la cortes\u00eda de aquel hombre que me dec\u00eda\u00bb No mires a un bereber diferente solo si\u00e9ntete un hombre libre de palabra y m\u00edrame de tu a tu. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-4 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"14415\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2656-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14415 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2656-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2656-300x225.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2656-768x576.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2656-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2656-550x413.jpg 550w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2656-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2656-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/768;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">SAMSUNG CAMERA PICTURES<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"14416\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14416 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-300x225.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-768x576.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-550x413.jpg 550w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/768;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">SAMSUNG CAMERA PICTURES<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>ATAR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No fueron m\u00e1s de seis horas para recorrer aquellos cuatrocientos sesenta kil\u00f3metros de distancia. A mi llegada a Atar me encontr\u00e9 una tierra \u00e1rida. En la cuneta de la carretera aparcaban los camiones y en los postes de madera del tendido el\u00e9ctrico a duras penas se posaba un p\u00e1jaro. Una gran glorieta circular a la entrada de la ciudad indicaba que comenzaba el n\u00facleo urbano con las mulas tirando de carros y los viejos taxis all\u00ed aparcados. Las casas eran de piedra y barro con muros de gran anchura con una altura de una o dos plantas, muchos bajos hac\u00edan de comercio o vetustos locales y se anunciaban con carteles publicitarios en letras \u00e1rabes. Sus puertas de madera luc\u00edan abiertas contra la pared de canto a canto, y eran de colores muy vivos azul, verde, rosa, amarillo &nbsp;que bellamente contrastaban con el color natural del barro. En puestos de venta en forma de jaima se vend\u00edan telas y las mujeres vend\u00edan hortalizas frutas y pan en carretillas. Los coches las bicicletas y la gente circulaban por en medio de todo. En otro punto se reduc\u00edan las calles m\u00e1s oscuras, ya no era el verde del campo lo que asomaba como d\u00edas atr\u00e1s en Senegal sino barro endurecido lo que ve\u00eda con aquellas paredes estrechas que no dejaban penetrar el sol. Aquellas paredes resquebrajadas y la gente arriba y abajo con sus atuendos mercadeando en un afilado pasillo. En los rincones encontraba un poco de sombra y  si me asomaba a curiosear en alg\u00fan local o comercio me invitaban a pasar dentro y beber un te. Entonces me sentaba con ellos en el suelo encima de una alfombra sin entender ni papa y luego me intentaban vender algo de artesan\u00eda. Aquello era el Magreb lugar por donde se pone el sol la parte m\u00e1s occidental del mundo \u00e1rabe. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CAMPAMENTO EN ATAR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-5 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"598\" data-id=\"15293\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515706932_10228720732906332_1122487940866124583_n-scaled.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15293 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515706932_10228720732906332_1122487940866124583_n-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515706932_10228720732906332_1122487940866124583_n-300x224.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515706932_10228720732906332_1122487940866124583_n-768x574.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515706932_10228720732906332_1122487940866124583_n-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515706932_10228720732906332_1122487940866124583_n-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/598;\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Me hosped\u00e9 en un campamento que estaba a un par de kil\u00f3metros de la ciudad. Cuando quer\u00eda bajar sal\u00eda hasta la carretera principal y esperaba que cualquier camioneta o taxi compartido me recogiera. Oscurec\u00eda temprano y a veces regresaba de noche por lo que me guiaba por un cami\u00f3n que estaba abandonado en la cuneta y en aquella altura me paraba. Caminaba entonces a oscuras por entre las calles de un poblado de casas de adobe donde por momentos me desorientaba. Sal\u00eda a un descampado donde  me ubicaba de nuevo e intentaba andar en direcci\u00f3n recta hacia mi alojamiento y al cabo de un rato llegaba.  Aquellas noches caminando no me encontraba con nadie ni escuchaba una voz. Era un peque\u00f1o lapsus de tiempo que me perd\u00eda y daba un poco de canguelo pero en realidad sab\u00eda que no corr\u00eda peligro.<\/p>\n\n\n\n<p>La patrona del campamento C\u00e9line era una mujer francesa que ten\u00eda dos empleados: Un hombre llamado Tafar\u00ed para las tareas y una se\u00f1ora Marien encargada de la cocina. Entre los tres administraban el lugar que consist\u00eda en unas cuantas chozas de adobe con techo de paja ba\u00f1o, ducha exterior y una sala de estar resguardada y otra al aire libre. Result\u00f3 ser que aquel campamento estaba localizado en una explanada un poco apartada. Sol\u00eda pasar el rato en el espacio de afuera tomando t\u00e9 bajo la sombra del techo sentado entre cojines y alfombras en el suelo. Sin darme cuenta mi forma de estar era como la de las personas que estaban en el caf\u00e9 de Nuakchot\u00bb imperturbable y serena\u00bb. Todo hac\u00eda que el ocio dilatado y placentero fuera propicio por lo que miraba las revistas y le\u00eda libros. Con todo eso siempre me quedaba algo m\u00e1s que descubrir o conocer. Leyendo aquellas revistas me llam\u00f3 la atenci\u00f3n la riqueza cultural que ten\u00eda la ciudad de Chinguetti un lugar que conserva importantes manuscritos \u00e1rabes en bibliotecas privadas hacia el cual me propuse dirigirme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>MONTA\u00d1AS DE CAMINO CHINGUETTI<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-6 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"598\" data-id=\"15294\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515883788_10228720733026335_1699138124804552065_n-scaled.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15294 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515883788_10228720733026335_1699138124804552065_n-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515883788_10228720733026335_1699138124804552065_n-300x224.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515883788_10228720733026335_1699138124804552065_n-768x574.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515883788_10228720733026335_1699138124804552065_n-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515883788_10228720733026335_1699138124804552065_n-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/598;\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Saliendo de Atar la carretera que segu\u00eda alquitranada fue ascendiendo hacia un valle entre las monta\u00f1as donde hab\u00eda diseminadas peque\u00f1as aldeas entre las amplias formaciones rocosas de colores ocres  negros y rojos. Una meseta rocosa que se ensanchaba ganando terreno cubierta por paredes y campos de dunas que me daba la impresi\u00f3n de ser una puerta de entrada para penetrar m\u00e1s al interior del Sahara a sus latidos y secretos lo que significaba poder acercarme al testimonio vivo de una cultura milenaria. M\u00e1s adelante ya en la cima dejando atr\u00e1s aquel desierto de piedras comenzaba una extensa llanura hacia Chengueti.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2648-2-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14421 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2648-2-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2648-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2648-2-768x576.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2648-2-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2648-2-550x413.jpg 550w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2648-2-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2648-2-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/768;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">SAMSUNG CAMERA PICTURES<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CHINGUETTI<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se hab\u00eda terminado la carretera asfaltada y transitamos por caminos de tierra y piedra. Era una meseta que aumentaba tama\u00f1o cuanto m\u00e1s acelero el coche. Despu\u00e9s de varios kil\u00f3metros la arena lo invadi\u00f3 todo y fue as\u00ed como llegamos a la ciudad de Chengueti. Este lugar se fund\u00f3 en el siglo XII como el cetro de varias rutas de comercio transahariano punto de encuentro entre el \u00c1frica del norte y \u00c1frica negra y lugar de reuni\u00f3n entre los peregrinos que iban y ven\u00edan de la Meca. Cuando me baj\u00e9 del coche camin\u00e9 por una carretera ancha en un terreno abierto y alcanzaba a ver casas dispersa de adobe y piedra. Era un lugar amenazado por la invasi\u00f3n del desierto. Parec\u00eda una visi\u00f3n espectral y por m\u00e1s que me seduc\u00eda la soledad no ve\u00eda un bicho viviente ni un indicio de vida humana. Bajo el sol abrasador una tormenta de arena se entrometi\u00f3 en mi camino y el turbante se me descoloco, el sol me quemaba y el viento arrastraba las part\u00edculas de arena que me cegaban. Intentaba avanzar pero me resultaba muy dif\u00edcil. A lado m\u00edo vi un ancho lecho arenoso por donde corr\u00eda un r\u00edo que se qued\u00f3 sin agua, seco y agotado de por vida con alg\u00fan matorral y palmera cubriendo aquel lugar desecado. Vi tambi\u00e9n a lo lejos algunos dromedarios acostados cerca de alg\u00fan pozo. Supuse que era un oasis en medio del desierto del Sahara en el que los caravaneros encontraban agua y dejaban sus manuscritos para otras gentes en sus largas traves\u00edas. Aquel encuentro con la ciudad de Chengueti fue como un duelo por la dificultad de avanzar, pero me repet\u00eda que deb\u00eda seguir adelante mientras la arenisca me entraba por los pies y ve\u00eda el cielo sobre m\u00ed de grises matices con tonos tostados y un punto azul all\u00e1 a lo lejos que en realidad era un hombre vestido con su t\u00fanica. M\u00e1s all\u00e1 se empezaba a ver la antigua ciudad. Entonces recuper\u00e9 la fuerza y di los pocos pasos que me faltaban para llegar. Me hab\u00eda llevado hasta all\u00ed el legado de aquellos manuscritos que estar\u00edan guardados por las estanter\u00edas y cajas en la vivienda de alguna familia. Yo no pod\u00eda creer que donde pisaba entonces hab\u00eda sido en la Edad Media un centro de peregrinaje ense\u00f1anza y sabidur\u00eda lleno de luz y esplendor. Las calles eran m\u00e1s estrechas levant\u00e1ndose muros de piedra y de mamposter\u00eda que parec\u00eda estar hechos para soportar el paso de los siglos y los embates de la arena. Sab\u00eda que era un lugar habitado pero por aquellos lares no asomaba nadie. Dando una vuelta alrededor mi mirada se iba hacia las dunas que sepultaban algunas casas. Las calles estaban vac\u00edas y s\u00f3lo se escuchaba el silbido del viento. Fue como haber llegado a una ciudad fantasma. Entonces di con una hilera de casas de arcilla con vigas de palmera cuyas puertas abiertas invitaban a pasar. Encontr\u00e9 una casa sin puerta de entrada que parec\u00eda ser una tienda donde me asom\u00e9 y vi a tres bereberes sentados sobre la arena tomando t\u00e9. Por fin era el momento de respirar aire tranquilo. Me resguarde un rato a la sombra con ellos.&nbsp;La inclemencia del exterior contrastaba con la serenidad del interior y la delicadeza con la que los bereberes pasaban sus horas. Hombres que permanec\u00edan sentados e inmutados ante mi presencia sin mucho af\u00e1n de levantarse y que sin importarles las diarias inclemencias viv\u00edan en calma. Sin mediar palabra uno de ellos con un gesto me invit\u00f3 a tomar t\u00e9 y yo acept\u00e9 agradecido. Ellos eran hombres libres del desierto y yo all\u00ed enfrente no necesitaba escuchar sus palabras para entenderlos y sentir la profundidad insondable de sus tradiciones. Hab\u00eda llegado all\u00ed por unos manuscritos que me fui sin ver pero me iba satisfecho pues hab\u00eda compartido un momento de serena comuni\u00f3n con los bereberes. Luego les compr\u00e9 una botella de agua y sal\u00ed de la tienda aunque no era recomendable caminar a esas horas pues exponerse al sol era muy peligroso. Sin embargo estaba buscando una salida de aquel pueblo desolado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2652-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14417 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2652-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2652-300x225.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2652-768x576.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2652-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2652-550x413.jpg 550w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2652-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2652-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/768;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">SAMSUNG CAMERA PICTURES<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>REENCUENTRO EN CHINGUETTI CON SANDRA Y MATEO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-7 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"598\" data-id=\"15295\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515935920_10228720732786329_5631700707518132704_n-scaled.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15295 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515935920_10228720732786329_5631700707518132704_n-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515935920_10228720732786329_5631700707518132704_n-300x224.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515935920_10228720732786329_5631700707518132704_n-768x574.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515935920_10228720732786329_5631700707518132704_n-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/515935920_10228720732786329_5631700707518132704_n-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/598;\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Por suerte all\u00ed mismo me encontr\u00e9 con Sandra y Mateo la pareja espa\u00f1ola que hab\u00eda llegado a mi hostal en Nuakchot. Fue un placer verlos ya que no hab\u00eda nadie m\u00e1s all\u00ed salvo aquellos tres bereberes por lo que  juntos buscamos la salida. Preguntamos aquellos hombres si conoc\u00edan a alguien que nos pudiera llevar de vuelta a Atar pero nada podr\u00eda distraerlos de su amena tertulia. Poco parec\u00eda importarles el dinero. Mateo me sugiri\u00f3 que nos qued\u00e1ramos puesto que \u00e9l sab\u00eda de una fonda y al d\u00eda siguiente ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil encontrar la forma de regresar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya hab\u00edan pasado unas horas desde mi llegada y estaba bastante cansando debido al calor. As\u00ed que caminando no m\u00e1s de doscientos metros Mateo me ense\u00f1\u00f3 el lugar. La fonda consist\u00eda en varios cuartos de cuatro paredes con alfombras sobre la arena. Tan solo eso sin cama mobiliario ni ba\u00f1o \u00bb Nada\u00bb. Cuando llego la hora de cenar lo hicimos en una mesa comunal de madera con techo de paja que estaba all\u00e1 afuera al aire libre. Nos sirvi\u00f3 la mujer un rico y sencillo plato t\u00edpico de arroz con verduras frutos secos cordero y huevo duro. Mateo y Sandra llevaban unas semanas viajando por \u00c1frica pero apenas diez d\u00edas en Mauritania y buscaban informaci\u00f3n para contactar a aquel hombre del cual me hablaron el otro d\u00eda. Era un hecho que nuestro encuentro en Nuakchot hab\u00eda sido fugaz pero en el viaje todos formamos una familia. Los ve\u00eda felices como pareja y con ganas de publicar un gran reportaje, y fue en ese momento mientras cen\u00e1bamos los tres convers\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCre\u00e9is que ese hombre tiene ni\u00f1os como esclavos? \u2013 les pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>No creemos contest\u00f3 Sandra\u2013 y aunque Mauritania fue el \u00faltimo pa\u00eds en prohibir la esclavitud hacia 1981 pensamos que puede ser mentira o un montaje para sacarnos dinero. Ma\u00f1ana partiremos y no vamos a grabar. Buscaremos otro documental ya que tenemos varios trabajos para hacer en la India.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>TAFARI Y LA LUZ DE AL\u00c1 EN EL CAMPAMENTO<\/strong> <strong>ATAR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de comer me fui caminando hacia el campamento por la carretera a la espera de un coche o taxi que se detuviera. El turbante se me Safo y fue realmente dif\u00edcil volverlo a poner seguramente debido al calor que no me dejaba pensar ni actuar con claridad. Poco a poco entend\u00eda mejor la importancia y la utilidad de los turbantes. Me daba cuenta de que sin ellos vivir en el desierto era imposible. Con cuarenta grados cent\u00edgrados de temperatura era la \u00fanica cosa que pod\u00eda proteger mi cabeza, entonces me daba cuenta que si iba a asegurarme de algo al andar por esas regiones ser\u00eda de llevar siempre puesto mi turbante. Aunque estuve unos minutos expuesto al sol un taxi me recogi\u00f3 y en cuesti\u00f3n de minutos llegu\u00e9 al campamento. Cuando entr\u00e9 no tard\u00e9 mucho en sentirme mareado e Intent\u00e9 llegar a la recepci\u00f3n para pedir ayuda, y antes de desvanecerme consegu\u00ed entrar por la puerta detr\u00e1s de la cual vi una silla ad\u00f3nde ca\u00ed desplomado. No sab\u00eda qu\u00e9 hab\u00eda pasado pero sent\u00eda que me iba a morir pronto. De all\u00ed me llevaron a la habitaci\u00f3n pues no pod\u00eda levantarme ni moverme. Estaba completamente pasmado sintiendo que la cabeza iba estallarme. All\u00ed pas\u00e9 dos d\u00edas pero no me pod\u00eda levantar de modo que me dieron una habitaci\u00f3n con aire acondicionado pero a\u00fan as\u00ed mi estado no mejoraba. Ya llevaba tres d\u00edas enfermo donde apenas com\u00eda y segu\u00eda tirado como un pajarito indefenso en aquel cuarto. Necesitaba aire m\u00e1s que agua y comida pues me sent\u00eda fatal y desconsolado pensando en c\u00f3mo iba salir de all\u00ed.&nbsp;Tafar\u00ed cada poco entraba en mi cuarto para ver mi estado y me cuidaba con afecto. \u00c9l era all\u00ed mi luz mi m\u00e1s fiel amigo y salvaci\u00f3n. Tanto as\u00ed que de ver que mi estado no mejoraba me llev\u00f3 en coche hasta el hospital en la ciudad Atar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-8 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"14423\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2645-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14423 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2645-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2645-300x225.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2645-768x576.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2645-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2645-550x413.jpg 550w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2645-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2645-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/768;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">SAMSUNG CAMERA PICTURES<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"14425\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14425 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-1-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-1-550x413.jpg 550w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-1-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2662-1-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/768;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">SAMSUNG CAMERA PICTURES<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>ENFERMO Y SIN SALIDA <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegamos al hospital de Atar no hab\u00eda nadie yo me sent\u00e9 en una silla y Tafar\u00ed fue a buscar un m\u00e9dico. Estaba solo en una sala de espera y me fijaba alrededor m\u00edo en los pasillos vac\u00edos del hospital. Luego de un rato del llamado para ingresar a la consulta camin\u00e9 lentamente por el pasillo fij\u00e1ndome en las puertas de varias habitaciones que estaban abiertas, donde mir\u00e9 s\u00f3lo ve\u00eda huecos vac\u00edos y una que otra cama vieja. &nbsp;Iba pregunt\u00e1ndome qu\u00e9 ser\u00eda de m\u00ed cuando llegu\u00e9 al consultorio pues al entrar solo ten\u00edan una cama donde me sent\u00e9 y una placa con letras oxidadas. El \u00fanico aparato m\u00e9dico era el tomador de tensi\u00f3n del doctor que lo vi bastante joven el cual se acerc\u00f3 a m\u00ed para colocarme el aparato en el brazo y escribirme en un papel el nombre de un medicamento. Pens\u00e9 que aquel joven era un estudiante no un doctor pues la verdad no ten\u00eda mucha esperanza que \u00e9l pudiera solucionar mi dolencia. Si no hab\u00eda nadie por all\u00ed quiz\u00e1s ser\u00eda porque no hab\u00eda medios para hospitalizar a ning\u00fan paciente. Con la receta en la mano sal\u00ed de la consulta pero a medida que caminaba hacia la salida se acentuaba mi malestar. Era un hospital desolado sin infraestructuras en desuso semiderruido sin gente ni medios. Fue peor el remedio que la enfermedad. Entonces sal\u00ed a la calle y como pude sub\u00ed al coche con Tafar\u00ed quien llev\u00f3 a una tienda que era una especie de farmacia donde compre mis pastillas. Todav\u00eda convaleciente regres\u00e9 a mi campamento donde las horas pasaban sin que nada mejorar\u00e1. Enfermo dentro de una habitaci\u00f3n que parec\u00eda un horno de barro encima de una colcha sobre el suelo me sent\u00eda fatal pues con la puerta abierta hac\u00eda m\u00e1s calor y me la pasaba con la fiebre alta y con trapos mojados en la cabeza. Sin poder trasladarme a ning\u00fan lugar esperaba con ansias que Tafar\u00ed viniera a visitarme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>DECA\u00cdDO EN EL CUARTO <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Empec\u00e9 a preocuparme mucho porque ten\u00eda que salir de aquel infierno en Atar hacia la capital Nuakchot en busca de un hospital de verdad. El problema era que todav\u00eda no estaba en condiciones de viajar solo. Pens\u00e9 que ya ten\u00eda un remedio para curar pero segu\u00edan pasando los d\u00edas y a\u00fan permanec\u00eda deca\u00eddo en el cuarto. No pod\u00eda ni sentarme los mareos eran tan fuertes que me tumbaron al suelo. Tafar\u00ed cuidaba de m\u00ed me tra\u00eda agua y discretamente me ped\u00eda una propina. Por un lado \u00e9l demostraba su inter\u00e9s por recibir algo a cambio pero al mismo tiempo me trataba con un cari\u00f1o desinteresado. Cada poco regresaba para atenderme. Era la \u00fanica persona que me mimaba y me daba una palabra de afecto una caricia. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda yo no querer aquel hombre aunque me pidiese una propina a cambio? Lo importante era que se preocupaba y aunque sab\u00eda que un beduino har\u00eda lo mismo sin recibir dinero a cambio aceptaba la ayuda de Tafar\u00ed sin rechistar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN DESIERTO HOSTIL QUE ESCONDE SECRETOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Puede uno pensar que en el desierto del Sahara no hay nada pero todo lugar tiene una parte que no se ve, la que est\u00e1 reservada a la gente que vive en \u00e9l quienes encierran los secretos que luego son contados en historias en cuentos y f\u00e1bulas. A pesar de las penurias que estaba pasando fue en ese tiempo que me di cuenta que a lo largo de mi viaje por el mundo no hab\u00eda ido a lugares diferentes para conocer apenas paisajes y ciudades, que no hab\u00eda ido al desierto s\u00f3lo para conocer las dunas y enfermarme. Fue a trav\u00e9s de los a\u00f1os que me di cuenta que era en el encuentro con las personas donde se fraguaba el significado del viaje  y de la vida, y que eran esas gentes las que tantas veces le dieron sentido a los lugares donde se pos\u00f3 mi mirada ya que para para yo pudiera cumplir mi sue\u00f1o de darle la vuelta al mundo necesitaba &nbsp;de la mano de los otros. Ya mi abuela que nunca tuvo la oportunidad de salir de su tierra me dec\u00eda: \u201c\u00bfPara qu\u00e9 viajas si lo \u00fanico que ver\u00e1s son personas y edificios?\u201d Ahora me doy cuenta que ten\u00eda raz\u00f3n pero tambi\u00e9n descubro que no tom\u00e9 una mala decisi\u00f3n pues qu\u00e9 cosa m\u00e1s bonita era sentir la sonrisa e inocencia de un ni\u00f1o al otro lado del mundo, la voluntad de un buen samaritano, la sabidur\u00eda de un anciano, ver la belleza de una mujer, todos rostros diferentes de distintas razas y religiones habitando el mismo mundo y siendo parte de la misma humanidad. Gracias a Al\u00e1 despu\u00e9s de una semana consegu\u00ed sentarme recostado contra la pared con los pies estirados y es innegable que de no haber sido por la atenci\u00f3n de Tafar\u00ed seguramente habr\u00eda muerto. El afecto y el cuidado era la medicina m\u00e1s efectiva y tuve que vivir todo aquello para reconocer esa verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>RECA\u00cdDA EN EL CAMPAMENTO<\/strong> <strong>ATAR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las paredes eran de barro y el suelo arenoso estaba cubierto de alfombras. Me levant\u00e9 entonces con ganas de comer algo. Por el hecho de poder ponerme de pie pens\u00e9 que ya estaba recuperado y quise salir a la calle. Cuando abr\u00ed la puerta de mi habitaci\u00f3n sent\u00ed una bocanada de aire caliente. Hasta el agua de la ducha quemaba. Camin\u00e9 hacia el comedor y all\u00ed me sent\u00e9. La mujer de la cocina trat\u00f3 de satisfacer mi antojo en el desayuno con huevos fritos, caf\u00e9, mantequilla, mermelada y pan. No obstante cuando me levant\u00e9 volv\u00ed a sentir mareos e intent\u00e9 salir a buscar ayuda pero apenas llegu\u00e9 a la recepci\u00f3n ca\u00ed de nuevo desplomado al suelo y me volvi\u00f3 a bajar la tensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las temperaturas exteriores rondaban los cuarenta grados durante todo el d\u00eda en Atar. El hospital m\u00e1s cercano estaba en la capital Nuakchot a cuatrocientos cincuenta kil\u00f3metros de distancia. No era capaz de levantarme definitivamente de aquella colcha sobre el suelo de arena. Afuera el calor pod\u00eda matarme y dentro de la habitaci\u00f3n por lo menos pod\u00eda descansar. Deb\u00eda recuperarme un poco si quer\u00eda tener al menos algo de fuerza para trasladarme al hospital en la capital. El aire acondicionado me aliviaba el dolor de cabeza intenso de los primeros d\u00edas y las pastillas me hab\u00edan ayudado a mejorar un poco pero a\u00fan estaba desvanecido. Tafar\u00ed me llevaba agua yogurt y algo de fruta y poco a poco fui mejorando hasta que pude pasar largos ratos sentado con el cuerpo relajado. Fui retomando el dominio de mi cuerpo hasta que sentir de nuevo un alivio en la vida. Tafar\u00ed ocupaba un hueco en mi coraz\u00f3n siendo mi luz en el desierto. Beduino cuyos ojos me vigilan detr\u00e1s de las dunas amigo que aparec\u00eda y desaparec\u00eda en la soledad el que me hablaba y rezaba por mi. Tafar\u00ed abr\u00eda la puerta y dec\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1s mejor? Yo habl\u00e9 con la patrona para que te trasladase a otra habitaci\u00f3n con aire acondicionado al mismo precio, te llev\u00e9 en coche al hospital, al m\u00e9dico, a la farmacia, te traje agua, yogurt, fruta. T\u00fa est\u00e1s ahora mucho mejor. \u00bfTienes una moneda?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No hay m\u00e1s monedas Tafar\u00ed no tengo dinero \u00bfcomprendes? \u2013le conteste.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed no es problema est\u00e1 bien. T\u00fa est\u00e1s mucho mejor eso es lo importante yo igualmente soy tu amigo. No te preocupes \u2013respondi\u00f3 Tafar\u00ed en quien yo ve\u00eda de fondo una gran nobleza a pesar de su oportunismo. Tras su aparente actitud usurera hab\u00eda en \u00e9l realmente un inter\u00e9s y una alegr\u00eda genuina y verdadera de ver mi mejor\u00eda. S\u00ed estaba mejor al menos pod\u00eda permanecer sentado. Cog\u00ed la libreta con mis apuntes y me puse a rezar el Cor\u00e1n. Ten\u00eda los versos apuntados porque hab\u00eda pasado toda aquella tarde en Nuakchot aprendiendo a recitarlos con mi compa\u00f1ero Alain. Entonces comenc\u00e9 a leer en voz alta delante de Tafar\u00ed pidiendo ayuda a Al\u00e1. Desde el primer momento \u00e9l se emocion\u00f3 y se puso de rodillas al lado m\u00edo clavando su mirada en m\u00ed. Yo segu\u00eda recitando aquellos versos que ten\u00eda en mi libreta: \u201cA llahu Ahbar, Al hamdu lillahi rabbi, lalamine arrahman arrahim, malihi yaumi dim ijaha\u201d que traduce: El Dios del universo, el m\u00e1s Benevolente, en este d\u00eda eres el Rey despu\u00e9s de la muerte rezo por ti, pregunto por ti. De repente Tafar\u00ed pareci\u00f3 transformarse en un \u00e1ngel. Por un instante dej\u00e9 de leer Tafari toc\u00f3 mi frente y comenz\u00f3 a rezar. Me dej\u00e9 absorber por sus plegarias mientras besaba mi cabeza y yo segu\u00eda recitando los versos. Me di cuenta de que \u00e9l sent\u00eda mi dolor como si fuese suyo y rezaba por m\u00ed con las manos extendidas hacia el Todopoderoso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cInshallah, Inshallah\u201d si es la voluntad de Dios repet\u00eda una y otra vez. Esa palabra que hab\u00eda escuchado tantas veces a lo largo de mi viaje los musulmanes la expresaban con una tremenda facilidad: si preguntaba si iba llover o a hacer sol dec\u00edan \u201cInshallah\u201dsi esperaba un taxi y preguntaba cu\u00e1nto tardar\u00eda me contestaban \u201cInshallah\u201d si iba a cortarme el pelo y les daba propina me dec\u00edan \u201cInshallah\u201d si &nbsp;pensaba en que mi vida corr\u00eda peligro y lo manifestaba me contestaban sencillamente \u201cInshallah\u201d pues para un devoto musulm\u00e1n cada acto diario estaba en las manos de Dios. Entonces en ese momento con la misma sencillez de mi boca sal\u00eda con naturalidad la palabra Ishnallah.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014T\u00fa musulm\u00e1n \u2013dijo Tafar\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, s\u00ed. Yo musulm\u00e1n. Al\u00e1 es mi Dios. El salv\u00f3 mi vida \u2013respond\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Tafar\u00ed se puso muy feliz no dejaba de besarme en la cabeza levantando sus manos hacia Al\u00e1 pues no era broma lo que yo le dec\u00eda. Al\u00e1 hab\u00eda salvado mi vida a trav\u00e9s de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-9 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"14434\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2647-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14434 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2647-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2647-300x225.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2647-768x576.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2647-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2647-550x413.jpg 550w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2647-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2647-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/768;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">SAMSUNG CAMERA PICTURES<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"14429\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2651-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14429 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2651-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2651-300x225.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2651-768x576.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2651-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2651-550x413.jpg 550w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2651-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/SAM_2651-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/768;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">SAMSUNG CAMERA PICTURES<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>TREN MINERALES A TRAV\u00c9S DEL DESIERTO SAHARA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda la intenci\u00f3n de viajar al norte hacia el poblado de Choum para ir en busca de la v\u00eda del tren que me llevar\u00eda de regreso a Nuakchot, ya que como segu\u00eda muy d\u00e9bil deb\u00eda regresar a la capital para estar cerca de un hospital pues llevaba m\u00e1s de una semana abatido por aquella insolaci\u00f3n y no pod\u00eda esperar a recuperarme del todo. Cada noche un largo tren de m\u00e1s de doscientos vagones sale de las minas en el pueblo minero de Zouerat al norte de Mauritania transportando mineral de hierro hasta Nuadib\u00fa puerto mar\u00edtimo en la costa atl\u00e1ntica. Setecientos kil\u00f3metros de l\u00ednea f\u00e9rrea en pleno desierto. La \u00fanica parada es en Choum a donde ten\u00eda pensado dirigirme pero cuando se lo dije a Tafar\u00ed \u00e9l insisti\u00f3 en que no lo hiciera por mi salud. Me dijo que iba directo al infierno. Finalmente por su insistencia mi debilidad y el peligro que realmente corr\u00eda opt\u00e9 por hacerle caso. Si hubiera subido a aquel tren encima de las toldas donde viajan los beduinos en donde se transporta la hematita evitando tragar el polvo de mineral cargado en los vagones habr\u00eda adem\u00e1s sufrido insolaci\u00f3n expuesto a las altas temperaturas del desierto a cielo abierto. Podr\u00eda y seguramente hubiera muerto. Al\u00e1 me hab\u00eda avisado para que no buscara aquel tren por medio de Tafar\u00ed quien bes\u00f3 mi cabeza dando las gracias por haberme hecho entrar en raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>DE VUELTA A NUACKCHOT<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De repente ya estaba de vuelta a Nuakchot. Con el cuerpo a\u00fan d\u00e9bil regres\u00e9 al mismo hospedaje pero estaba en obras y tuve que buscar otro. En todos los sitios las infraestructuras eran m\u00ednimas y los precios elevados para m\u00ed, hasta que di con un albergue situado a las afueras de la ciudad en una casa donde puede acomodarme en una habitaci\u00f3n independiente. All\u00ed pens\u00e9 que la mejor soluci\u00f3n era salir del pa\u00eds hacia Marruecos pues quer\u00eda encontrarme con una ciudad que cubriera mis necesidades, un lugar con todas las comodidades sencillo y agradable donde pudiera reponer mis fuerzas y elegir con calma la ruta a seguir. En el albergue me comunicaron que ten\u00edan un contacto que hac\u00eda el trayecto hasta Ayuun en el Sahara Occidental. El \u00fanico inconveniente era el precio\u00bb cien d\u00f3lares\u00bb. Sin embargo para asegurarme de que no estaban siendo injustos conmigo pregunt\u00e9 a otro viajero que acababa de llegar de Marruecos y me dijo que eran mil doscientos ochenta kil\u00f3metros de distancia y que el precio no estaba mal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Es una barbaridad! \u2013le dije\u2013. La visa para entrar me cost\u00f3 120 d\u00f3lares y ahora me cuesta otros cien poder salir. \u00a1No lo puedo creer!<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de mi inconformidad no hab\u00eda otra mejor opci\u00f3n. Y aunque deb\u00eda esperar un tiempo prudente para recuperarme mejor en un viaje de tan larga distancia pens\u00e9 que no ser\u00eda f\u00e1cil buscar otra alternativa.  Adem\u00e1s me dijeron que la frontera era una extensi\u00f3n de tierra vac\u00eda solitaria y des\u00e9rtica que sin nadie que me acercara hasta Ayuun estar\u00eda perdido. Nadie me obligo a nada pero lo cierto es que ten\u00eda que decidirme. Yo solo quer\u00eda salir del desierto pues desde que hab\u00eda enfermado no me encontraba bien y sencillamente no estaba preparado para seguir viajando en esas condiciones. Quer\u00eda llegar a Marruecos cuanto antes as\u00ed que decid\u00ed optar por el servicio que me ofrecieron en el albergue.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>SAHARA OCCIDENTAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entre Nuakchot y Ayunn capital marroqu\u00ed del Sahara Occidental hay una larga distancia. Deb\u00eda enfrentarme de nuevo a eso que durante el viaje fue siempre lo m\u00e1s dif\u00edcil de pasar, no el miedo sino la pesadez y el cansancio que engendraba la distancia adem\u00e1s de sobrellevar mi actual estado f\u00edsico. Sab\u00eda que pasar\u00edan d\u00eda, incluso semanas hasta que algo ocurriera y el viaje fuera m\u00e1s llevadero. Cuando lleg\u00f3 la furgoneta lista para llevarme not\u00e9 que fui el \u00faltimo en incorporarme de los siete pasajeros. Sub\u00ed la mochila al techo y partimos. Fueron cerca de seis horas hasta salir de Mauritania y despu\u00e9s la carretera asfaltada se interrumpi\u00f3 y el desierto se trag\u00f3 el asfalto en la frontera de Guergerat. Tres kil\u00f3metros de vac\u00edo y arena nos separaban de Marruecos. A nuestro paso ve\u00edamos c\u00f3mo quedaban atr\u00e1s coches desguazados, arena, piedras, viejos neum\u00e1ticos, chatarra y desechos. Dir\u00eda que la salida de Mauritania fue r\u00e1pida sin ning\u00fan problema muy distinta de la entrada por el puesto fronterizo de Rosso donde tuve que pasar varias horas aguantando a los oficiales de turno. Por ser un paso clave como v\u00eda comercial que conecta el Sahara occidental con Mauritania aquel arenal por donde pas\u00e1bamos era una zona de conflicto armado. Pensaba que pod\u00edamos ser asaltados pues es esa una tierra que no pertenece a nadie. El hecho de ver coches quemados sobre las dunas de arena me preocupaba un poco. Deb\u00edamos seguir las huellas de las ruedas de otros coches y no salirnos del sutil camino trazado pues hacia el exterior de la pista pod\u00eda haber minas antipersonas debido a las disputas y tensiones a lo largo de los a\u00f1os entre las tropas de ocupaci\u00f3n marroqu\u00eds y el Frente Polisario\u00bb Ej\u00e9rcito liberaci\u00f3n Saharaui\u00bb por el control de la zona. Atravesando aquel trecho llegamos al puesto fronterizo de Marruecos.<\/p>\n\n\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EN BARCAZA POR EL R\u00cdO SENEGAL A LA FRONTERA A la ma\u00f1ana siguiente me dirig\u00ed en un taxi compartido al puesto fronterizo de Rosso a menos de diez kil\u00f3metros de Saint Louis en Senegal. 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