{"id":3827,"date":"2015-03-29T18:14:54","date_gmt":"2015-03-29T16:14:54","guid":{"rendered":"http:\/\/litosasturias.com\/?p=3827"},"modified":"2025-08-17T17:39:51","modified_gmt":"2025-08-17T15:39:51","slug":"afghanistan-descubriendo-un-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/afghanistan-descubriendo-un-pais\/","title":{"rendered":"Afganist\u00e1n &#8211; Descubriendo un pa\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>DE TAYBAD A ISLAM QALA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"598\" data-id=\"15605\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/FB_IMG_1597527346089-scaled.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15605 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/FB_IMG_1597527346089-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/FB_IMG_1597527346089-300x224.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/FB_IMG_1597527346089-768x574.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/FB_IMG_1597527346089-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/FB_IMG_1597527346089-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/598;\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"15601\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/IMG_20211231_152813-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15601 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/IMG_20211231_152813-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/IMG_20211231_152813-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/IMG_20211231_152813-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/IMG_20211231_152813-1-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/IMG_20211231_152813-1-550x413.jpg 550w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/IMG_20211231_152813-1-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/IMG_20211231_152813-1-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/768;\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>En Mashhad tom\u00e9 un taxi que me llev\u00f3 a la frontera que delimita Ir\u00e1n y Afganist\u00e1n. De Taybad \u00faltimo pueblo de Ir\u00e1n pasamos a islam Qala primer pueblo de la provincia occidental de Her\u00e3t en Afganist\u00e1n. Mi excitaci\u00f3n cuando sub\u00ed al coche comenz\u00f3 a notarse y como si percibiera mi estado uno de los pasajeros me dio un trocito de mel\u00f3n donde sent\u00ed como nunca ese refrescante sabor que no s\u00f3lo calm\u00f3 mi ansiedad sino tambi\u00e9n mi sed. Sab\u00eda que deb\u00eda estar preparado para cualquier eventualidad en mi viaje a trav\u00e9s de uno de los pa\u00edses m\u00e1s convulsos del mundo y sin embargo el hombre me ofreci\u00f3 el mel\u00f3n con todo su coraz\u00f3n mostr\u00e1ndome que no ten\u00eda nada que temer ante aquel riesgo latente. Por lo menos eso fue lo que me transmiti\u00f3 antes de llegar al l\u00edmite de frontera iran\u00ed donde nos bajamos del taxi para hacer los tr\u00e1mites aduaneros y continuar despu\u00e9s al lado afgano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>FRONTERA DEL LADO AFGANO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una vez sal\u00ed del edificio y ya en territorio afgano volv\u00ed a subir al taxi con mis compa\u00f1eros que all\u00ed me estaban esperando mientras avanzabamos por un per\u00edmetro delimitado con muros de alambres y espigas. Hab\u00eda largas colas de camiones que esperaban poder franquear aquel l\u00edmite territorial y una nave industrial donde hab\u00eda gente reunida de pie que se acercaba a nuestro coche para cambiarnos dinero. El calor era infernal y la \u00fanica sombra la daban los camiones. De camino en la carretera de islam Qala a Her\u00e3t se divisaban fantasmag\u00f3ricos poblados de adobe y entre las faldas de las rocas de canteras emerg\u00edan pueblos del desierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuve el deseo irresistible de tocar lo desconocido cuando v\u00ed las ruedas esparcidas por la carretera junto a bidones y garitas de control construidas con cuatro palos camufladas entre cartones y redes. Los soldados vigilantes nos dieron el paso levantando los fusiles al aire para continuar y alejados ya de la frontera fueron aparecieron nuevos poblados donde cantidad de contenedores se utilizaban como viviendas tiendas de suministros y repuestos. Pod\u00eda ver un cementerio de metales, viejos coches oxidados, gr\u00faas, camiones, remolques y se suced\u00eda un taller tras otro pregunt\u00e1ndome si tendr\u00eda que dormir en una de aquellas cabinas de cami\u00f3n que para mi asombro estaban puestas sobre los techos de los contenedores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>HOTEL MOWAFAQ HERAT<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con absoluta incertidumbre llegu\u00e9 a la ciudad de Herat capital de la provincia que lleva el mismo nombre y me hosped\u00e9 en el hotel Mowafaq donde pude planificar mi camino. La calle estaba llena de agencias de viajes y librer\u00edas as\u00ed que en cada una de ellas pregunt\u00e9 por un mapa adem\u00e1s de que todas las v\u00edas de informaci\u00f3n y respuestas que obten\u00eda eran malas y siempre me dec\u00edan que no se pod\u00eda viajar por Afganist\u00e1n. La \u00fanica v\u00eda segura era tomar el avi\u00f3n con destino a Kabul por lo cual resultaba in\u00fatil buscar una salida por carretera as\u00ed que deb\u00eda tener paciencia y estudiar bien cu\u00e1l ser\u00eda mi itinerario.<\/p>\n\n\n\n<p>En el hotel siempre hab\u00eda un anciano que vigilaba la entrada con un rifle de asalto Kalashnikov pensando yo que si algo suced\u00eda poco podr\u00eda hacer el viejo a quien le costaba esfuerzo levantarse de la silla. Cuando llegaba la hora de su almuerzo preparaba su alfombra en el pasillo y se sentaba pegado a su fusil de asalto sovi\u00e9tico. Aquella tarde que sal\u00ed a pasear de vuelta a mi habitaci\u00f3n me invit\u00f3 el hombre a cenar unos espaguetis y un trocito de mel\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>EL CAMBISTA DEL MERCADO NEGRO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Afuera del hotel justo frente a la puerta siempre encontraba un jovencito cambista del mercado negro que llevaba en su mano un gran fajo de billetes. Muchas veces me sentaba en una silla junto a \u00e9l durante un buen rato a ver pasar la vida afgana donde todo el mundo vest\u00eda al estilo tradicional: los hombres llevaban una t\u00fanica \u00bb camisa hasta la rodilla y abierta a la altura de las caderas\u00bb pantalones holgados y barbas de cien d\u00edas por no decir a\u00f1os, encima un chaleco y en la cabeza un turbante o un sombrero tejido de lana o piel de oveja, las pocas mujeres que se ve\u00edan por la calle sal\u00edan envueltas en su chador un vestido largo y ancho de color celeste con finas rejillas para poder ver. Al mismo tiempo la adrenalina corr\u00eda por mis venas pues la idea de viajar por tierra hacia el corredor Wakhan era temeraria debido a la tensa situaci\u00f3n civil y al extenso recorrido que me esperaba. Me encontraba en el extremo occidental del pa\u00eds y mi destino se encontraba en el oriente a decir verdad no sab\u00eda hasta d\u00f3nde o cu\u00e1ndo llegar\u00eda mi aventura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CUATRO PINCHOS DE KEBAB<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me acerqu\u00e9 aquel d\u00eda a la parrilla se\u00f1alando con el dedo cuatro pinchos de kebab que me sirvieron a la mesa pero enseguida me di cuenta que hubo un mal entendimiento ya que me trajeron la misma orden cuatro veces \u00bb 16 pinchos de Kebab\u00bb por lo cual todos las personas que estaban alrededor m\u00eda se quedaron impresionados sin parar de re\u00edrse de mi gran apetito y aunque no pod\u00eda expresarles mi gratitud en farsi invitarlos a comer fue una forma de compartir aquel momento. Los afganos me parec\u00edan severos en la voz pero al mismo tiempo afables a la vez que percib\u00eda un profundo sentimiento de valent\u00eda y lealtad en sus miradas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>MEZQUITA JUMA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En mi paseo por Her\u00e3t encontr\u00e9 la Mezquita Juma (Mezquita del Viernes). Su gran portal-iwan rectangular estaba rodeado por grandes minaretes y un patio central que destacaba por sus mosaicos florales de azulejos azules extra\u00f1andome que no hubiera gente orando all\u00ed a aquella hora del d\u00eda.  Paseando muy cerca me encontr\u00e9 con otra peque\u00f1a mezquita a cuya entrada se hab\u00eda improvisado una escuela donde los alumnos sentados en el suelo esperaban su turno para leer el libro sagrado del islam en unas tablas de madera. El maestro encargado de educar a los ni\u00f1os ten\u00eda cuatro palos diferentes y si alguien hablaba m\u00e1s de la cuenta o le\u00eda mal las suras o cap\u00edtulo del Cor\u00e1n los lanzaba contra la pared o les daba un toque de atenci\u00f3n como aviso bien en la cabeza las manos o el cuerpo. Cuando le ped\u00ed al profesor sacar una foto despu\u00e9s de la clase fueron las ni\u00f1as qui\u00e9n agacharon la cabeza porque no quer\u00edan que las fotografiara e incluso una de ellas llamaba la atenci\u00f3n a sus compa\u00f1eras para que no me siguieran el juego de las risas. Una sonrisa no entiende de lenguas ni culturas pensaba yo pero al maestro no le gustaba las bromas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>NING\u00daN CAMINO SEGURO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cada d\u00eda se me hac\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil porque segu\u00eda buscando informaci\u00f3n sin encontrarla y tratando de investigar sobre la ruta a seguir un taxista me llev\u00f3 a casa de un amigo que seg\u00fan \u00e9l era traductor de ingl\u00e9s. Salir de Her\u00e3t se convirti\u00f3 en una odisea y aquel joven r\u00e1pidamente abri\u00f3 la puerta del coche y se sent\u00f3 conmigo en la parte de atr\u00e1s. Not\u00e9 que estaba muy nervioso y no quer\u00eda perder mucho tiempo habl\u00e1ndome de una forma muy clara y concisa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013El hecho de estar aqu\u00ed hablando contigo es peligroso para m\u00ed y para mi familia as\u00ed que te digo que cualquier lugar es peligroso para ti ya que como occidental eres un blanco y principal objetivo de los grupos talibanes. No deber\u00edas estar aqu\u00ed ahora conmigo ya que cuando menos lo esperes puede pasar algo y debido a te has alejado mucho de tu hotel te aconsejo de todo coraz\u00f3n que cojas un avi\u00f3n hacia Kabul para salir cuanto antes de Afganist\u00e1n si es que quieres seguir vivo. No hay ning\u00fan camino seguro por carretera ni para ti ni para nadie porque todos estamos expuestos al r\u00e9gimen talib\u00e1n dijo el joven universitario antes de salir del coche y dejarme con la palabra en la boca.   <\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 en qu\u00e9 estaba pensando pero a pesar de las advertencias mi terquedad era infranqueable y a pesar de las dificultades que estaba teniendo segu\u00ed insistiendo al taxista para que me ayudara a encontrar una ruta hacia Kabul por carretera, despu\u00e9s nos detuvimos en una agencia donde sal\u00eda transporte local hacia los pueblos cercanos y v\u00ed como cargaban una furgoneta de mercanc\u00eda que se dirig\u00eda a un pueblo llamado Chaghcharan a mitad de camino entre Herat y Kabul. Cuando entr\u00e9 en busca de informaci\u00f3n me sent\u00e9 en un sof\u00e1 que hab\u00eda adentro y les pregunt\u00e9 si la ruta era peligrosa pero inmediatamente me di cuenta que hab\u00eda hecho una pregunta absurda en Afganist\u00e1n porque siempre levantaban los hombros con incertidumbre inclinando la balanza a una cuesti\u00f3n de azar. Seguir adelante era un riesgo para m\u00ed y empec\u00e9 a ponerme nervioso porque nunca me daban una respuesta s\u00f3lida e hiciera lo que hiciera corr\u00eda peligro y todo se me complicaba, el joven chico traductor de ingl\u00e9s me lo hab\u00eda dejado bien claro ten\u00eda que salir cuanto antes de Afganist\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN BATIDO DE BANANA EN RAMAD\u00c1N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En mi habitaci\u00f3n los generadores dejaban de funcionar durante horas cuando el ventilador se paraba y hac\u00eda mucho calor adentro para colmo era Ramad\u00e1n y tuve que tomar un batido de banana en un bar que me lo ofrecieron a escondidas con las cortinas cerradas para despu\u00e9s decirme el camarero si el accidente de mi pierna me hab\u00eda afectado la cabeza. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>3 V\u00cdAS POSIBLES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sal\u00ed un rato del hotel a visitar a mi amigo el cambista y a cambiar algunos d\u00f3lares y entonces pasaba mucho m\u00e1s inadvertido con la barba de dos meses y un traje negro tradicional afgano con bordados blancos que hab\u00eda encargado hacer en una tienda de ateliers. En aquel momento apareci\u00f3 en mi hotel un chico afgano que hablaba espa\u00f1ol lo que fue algo realmente ins\u00f3lito. Cuando le pregunt\u00e9 a Sardar Samin d\u00f3nde hab\u00eda aprendido mi idioma \u00e9l me contest\u00f3 que con el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol cuyas tropas estaban instaladas en Herat. Le ped\u00ed informaci\u00f3n sobre las v\u00edas posibles que ten\u00eda para llegar a Kabul por tierra y me dijo lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>La primera es la ruta sur Her\u00e3t-Kandahar-Kabul que es la m\u00e1s com\u00fan donde un autob\u00fas cubre todo el trayecto de diecis\u00e9is horas por carretera asfaltada con el inconveniente que hay un basti\u00f3n Talib\u00e1n en Kandahar y puede ser un suicidio ir a meterse a la boca del lobo. <\/p>\n\n\n\n<p>La segunda es la ruta central donde debes atravesar pueblo por pueblo sin carreteras pavimentadas expuesto a los bandidos que pueden venderte con una simple llamada de telef\u00f3nica. Setecientos kil\u00f3metros separan Her\u00e3t de Kabul y para llegar a Kabul por esta ruta tal vez necesites de tres a cuatro d\u00edas en coche. <\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo en la ruta norte con paradas en Mazari y Sharif donde los talibanes realizan controles ilegales y acciones impredecibles por el camino. Si bien es dif\u00edcil para los propios convoyes de guerra atravesar estas carreteras apoyados por helic\u00f3pteros y coches blindados imag\u00ednate para un civil como t\u00fa pues en cualquier lugar te puede esperar una bomba casera una mina o el secuestro que es el riesgo m\u00e1s serio al que te puedes enfrentar por lo que no deber\u00edas permanecer muchos d\u00edas en el mismo lugar para no levantar expectaci\u00f3n ni sospecha alguna ya que Afganist\u00e1n est\u00e1 en un estado de permanente conflicto y t\u00fa eres un blanco privilegiado para los Talibanes. Me qued\u00e9 sin palabras por lo que tuve que pedirle el favor a Samir de que me llevara a la base militar con la certeza de que estar\u00eda protegido lo cual deneg\u00f3 alegando que no era un juego de ni\u00f1os trat\u00e1ndose de una zona restringida de guerra. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>REPROGRAMANDO LA RUTA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque me sent\u00eda bien en Herat siempre hab\u00eda una tensi\u00f3n latente que no se ve\u00eda pero si se sent\u00eda. Era el \u00fanico extranjero en el hotel y en toda la ciudad por lo cual experimentaba una gran presi\u00f3n psicol\u00f3gica. Quer\u00eda seguir hacia adelante pero no ten\u00eda nada seguro y no sab\u00eda qu\u00e9 iba a hacer ni ten\u00eda el valor para tomar alguna de aquellas v\u00edas entonces siguiendo el consejo de Samin fui a la agencia de viajes y compr\u00e9 un vuelo hacia Kabul a la ma\u00f1ana siguiente. De cualquier forma el corredor Wakhan segu\u00eda siendo mi principal objetivo y s\u00f3lo me faltaba tiempo para reprogramar mi ruta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>BASE MILITAR ESPA\u00d1OLA EN HERAT<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Samin hab\u00eda quedado de recogerme a la ma\u00f1ana siguiente para llevarme al aeropuerto que distaba apenas cuatro kil\u00f3metros as\u00ed que me levant\u00e9 temprano y lo esper\u00e9. Aquella ma\u00f1ana lleg\u00f3 Samir acompa\u00f1ado de tres amigos y fue de camino al aeropuerto que uno de ellos me coment\u00f3 que a veces se hac\u00eda peligroso el trayecto porque hab\u00eda un pueblo cerca con fan\u00e1ticos talibanes que en ocasiones atacaba por sorpresa la carretera y el aeropuerto lanzando cohetes.<\/p>\n\n\n\n<p>A la entrada del peque\u00f1o y viejo aeropuerto hab\u00eda un muro de hormig\u00f3n armado por ambos lados de casi cuatro metros de alto que ten\u00edamos que atravesar. El aeropuerto funcionaba como base&nbsp;militar de las tropas espa\u00f1olas en Herat y en el mismo momento que aparcamos sali\u00f3 un convoy que se dirig\u00eda a una misi\u00f3n sin embargo siguiendo el consejo de Samin no me acerqu\u00e9 demasiado adem\u00e1s hab\u00eda un vuelo que me esperaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los pasajeros est\u00e1bamos en una hilera con las maletas entre nuestros pies atentos a la orden r\u00edgida de una voz militar que nos registraba con perros antiexplosivos cuando pas\u00e9 a trav\u00e9s de un equipo de rayos x y me aproxim\u00e9 a hacer el embarque a una caseta que era un contenedor de obra. Cuando entr\u00e9 en la terminal para esperar mi vuelo mir\u00e9 la pantalla y vi solo cuatro vuelos de salida pero ninguno coincid\u00eda con el m\u00edo despu\u00e9s preguntando me confirmaron que s\u00ed era uno de ellos y fue un gran alivio. Fue sobrecogedor el despegue viendo desde lo alto el gran contingente militar que se desplegaba por todas las pistas. Por \u00faltimo ya volando hacia Kabul pensaba en todo lo que me hab\u00eda pasado en todos los riesgos a los que me arrojaba por amor a la aventura y en que nada hasta entonces me hab\u00eda impedido seguir mi camino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>ATERRIZANDO EN KABUL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al aterrizar finalmente en el aeropuerto dom\u00e9stico de Kabul pude ver que tambi\u00e9n era una especie de base militar con hangares de guerra, carros acorazados, cazas de combate y helic\u00f3pteros militares de ataque en todas las pistas. Yo era el \u00fanico extranjero viajando en el avi\u00f3n y posiblemente en todo Afganist\u00e1n y al llegar a Kabul por seguridad lo que hice fue coger un taxi hasta el centro que se encontraba apenas a diez kil\u00f3metros de distancia. Las misiones diplom\u00e1ticas y embajadas estaban cercadas hasta los dientes y solo ve\u00eda cuarteles con muros de contenci\u00f3n y torres de vigilancia apuntando desde lo alto a cualquier ser viviente que se moviera. Hab\u00eda un temor latente y se palpitaba que cualquier cosa pod\u00eda suceder mientras miraba asustado a todos lados y siempre me sent\u00eda vigilado con una metralleta apunt\u00e1ndome directamente a la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>HOTEL EN KABUL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Llegu\u00e9 un jueves por la tarde a kabul sabiendo que era una ciudad ca\u00f3tica pero la encontr\u00e9 desolada y triste cuando iba camiando por las calles casi vac\u00edas y a cada cincuenta metros me encontraba con soldados armados en guardia constante. Al lado del parque Shar Ewan vi un cartel que dec\u00eda \u201cDoce d\u00f3lares la noche con agua caliente e internet\u201d era el hotel que buscaba y a pesar de la desolaci\u00f3n general hice al llegar un nuevo amigo el chico recepcionista que result\u00f3 siendo un estudiante de ingenier\u00eda. A las cinco de la ma\u00f1ana se levantaba Sayed a rezar despu\u00e9s preparaba la mochila y se iba a la universidad para regresar al trabajo sobre el mediod\u00eda y atender a los clientes donde tambi\u00e9n sacaba su tiempo para estudiar. Samir fue qui\u00e9n me hab\u00eda abierto un poco los ojos aconsejandome salir del pa\u00eds y fue en Kabul sin saber nada de pol\u00edtica ni fundamentalismos que quise buscar la calidez en medio de la frialdad dejando un lado todos los tormentos que me pod\u00eda encontrar e ignorando lo que me pod\u00eda suceder le quite hierro al asunto mientras conversaba con Sayed en las noches ya que junto a \u00e9l era f\u00e1cil olvidar la tensa situaci\u00f3n del pa\u00eds. Sol\u00eda recorrer la avenida principal hacia una esquina del parque central donde se preparaban en las parrillas las brochetas de cordero y tambi\u00e9n entraba a los restaurantes donde colgaban la carne de res en unos ganchos que luego una vez guisada y preparada en el plato se volv\u00eda tierna pudiendo saborear la comida con los ojos antes de que me la sirvieran en la alfombra del comedor donde sentado entre unas mamparas de cristal hacia delicias al paladar.  <\/p>\n\n\n\n<p>En el mostrador de la recepci\u00f3n del hotel cenaba con Sayed viendo la tele y mientras convers\u00e1bamos se iba toda posible tensi\u00f3n todo temor para darme cuenta que a pesar de todo estaba en el lugar que me correspond\u00eda ya que al entregarme m\u00e1s plenamente al riesgo \u00e9ste retroced\u00eda, por el contrario quienes trabajaban en organizaciones gubernamentales, los funcionarios de las embajadas y consulados, los cooperantes y voluntarios, los asesores militares, todos viv\u00edan en centros residenciales y \u00e1reas protegidas. No me encontraba en mis paseos por las plazas y mercados de kabul con ning\u00fan civil extranjero mientras caminaba como un ciudadano m\u00e1s con mi barba de dos meses el bast\u00f3n y mi traje afgano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>KABUL UNA URBE VIGILADA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mi forma de habitar en una ciudad llena de protocolos se sal\u00eda de la norma y aquel comportamiento daba cuenta de mi forma de arrojarme al riesgo. Quer\u00eda camuflarme entre la multitud y ser uno con ellos y en medio de todo nada me deten\u00eda en mi empe\u00f1o de alcanzar el corredor Wakhan. Finalmente de algo hab\u00eda servido mi testarudez y el arrojo temerario al peligro ya que si el temor me hubiera dominado a la primera advertencia habr\u00eda salido de Afganist\u00e1n pero ya hab\u00eda aprendido a caminar con la incertidumbre y tal vez era esa ambig\u00fcedad ese estado de inminencia es lo que me permit\u00eda seguir confiado hacia adelante. Kabul no se comparaba con el aire hist\u00f3rico y cautivador de Herat era un c\u00edrculo de protecci\u00f3n en cuyas laderas se amontonaban los barrios la chatarra y volaban las cometas donde caminaba siempre vigilado, una urbe polvorienta y ca\u00f3tica resguardada por muros de hormig\u00f3n torres de vigilancia y alambres de p\u00faas donde los Veh\u00edculos t\u00e1cticos 4&#215;4 blindados del ej\u00e9rcito circulaban con la artiller\u00eda cargada ante una posible amenaza listos para abrir fuego. En los bancos, centros comerciales y hoteles hab\u00eda que pasar primero por un t\u00fanel de seguridad y luego a la entrada por un detector de metales debido esto a que el temor acechaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>BURKA EN KABUL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A la salida del hotel mi mirada se te\u00f1\u00eda del azul de los burkas con las mujeres que mendigaban y tambi\u00e9n los hombres mutilados por la guerra que apoyados en los muros de las paredes colocaban sus piernas de pl\u00e1stico y trabajaban limpiando zapatos, tambi\u00e9n los ni\u00f1os de la calle se las ingeniaban para poder vivir y llevaban en sus manos un viejo bote de hojalata con un carboncillo encendido para pedir limosna a cambio de dar protecci\u00f3n con el humo que sal\u00eda para expulsar los malos esp\u00edritus, y as\u00ed pasaba la vida en afganist\u00e1n siendo inevitable sentir los estragos de la guerra pero al mismo tiempo conmov\u00eda ver que la vida continuaba y que cada quien se las arreglaba para subsistir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>BOLETO PARA KUNDUZ<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda decidido lanzarme a la aventura e Iba a viajar por carretera infiltrado entre los afganos desde Kabul hasta el corredor Wakhan pero realmente no sab\u00eda si podr\u00eda alcanzar mi meta pues para llegar ten\u00eda que atravesar varias provincias adem\u00e1s de que no me resultaba f\u00e1cil conseguir informaci\u00f3n por lo cual utilizaba el lenguaje de se\u00f1as. Un d\u00eda al visitar un bazar de alfombras en la zona comercial de Kabul me dieron la informaci\u00f3n necesaria para salir rumbo al corredor Wakhan. Los comerciantes me facilitaron la direcci\u00f3n de una agencia de transporte para salir de Kabul y cuando la localice con el taxi y me baje a preguntar me encontr\u00e9 en la misma calle con una mesa y a dos hombres sentados en una silla bajo una sombrilla a los cuales les compre un boleto hacia la ciudad de Kunduz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UNA<\/strong> <strong>PARADA A LAS AFUERAS DE KABUL<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Respire profundo pues sent\u00eda nervios de aventurarme pero de repente ya hab\u00eda subido al autob\u00fas donde viajaba aquel d\u00eda con otras cinco personas y nos detuvimos a las afueras de Kabul en un descampado al lado de un gran mercado para recoger a m\u00e1s pasajeros. El b\u00fas permanec\u00eda inm\u00f3vil esperando nueva orden de salida mientras iba observando afuera un caos total donde los coches sin reglas ni orden chocaban unos contra otros abri\u00e9ndose paso en medio de un tranc\u00f3n. La polic\u00eda dirig\u00eda el tr\u00e1fico con un silbato dando golpes a los autos con un palo de madera y cuando un veh\u00edculo estropeaba a otro cosa que ocurr\u00eda cada poco los conductores se bajaban y todo terminaba con una discusi\u00f3n donde imperaba la ley del m\u00e1s fuerte, si no se solucionaba el asunto se enzarzaban entre ellos y entonces la polic\u00eda interven\u00eda llev\u00e1ndose a alguien. Cuando comenzaba a llegar m\u00e1s gente a sacar el pasaje se formaba una aglomeraci\u00f3n a la puerta del bus donde todos discut\u00edan el precio mientras tanto los ni\u00f1os se colgaban detr\u00e1s del guardabarros de las camionetas para pedir limosna. Todo se alteraba los coches golpeaban a las personas, las personas pasaban en medio del tr\u00e1fico, las motos se abr\u00edan camino, los camiones empujaban a los coches y la polic\u00eda procuraba impartir orden. De repente un convoy militar de carros de combate americano pas\u00f3 por aquel lugar y se detuvo justo a la altura del autob\u00fas. Los estadounidenses cautos y precavidos ante un posible ataque terrorista no daban cuartel a nadie ni a nada sospechoso por eso un soldado me apuntaba con el ca\u00f1\u00f3n desde su torreta giratoria. Con el traje afgano y barba de dos meses pod\u00eda por lo menos pasar inadvertido pero realmente siendo extranjero no era as\u00cd por eso no dejaba de pensar en lo que me hab\u00eda dicho Samir en Herat que con una simple llamada telef\u00f3nica cualquier persona podr\u00eda venderme a los Talibanes. Las ocho horas siguientes de camino a Kunduz aguante la tensi\u00f3n entre bache y bache sin poder ver nada de lo que pasaba afuera pues era noche cerrada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>kUNDUZ<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de atravesar dos provincias llegamos a la ciudad de Kunduz sobre las cuatro de la madrugada cuando se detuvo el bus en el medio de la carretera donde hab\u00eda un triciclo el\u00e9ctrico esperando por alg\u00fan pasajero que en este caso fui yo. El conductor me llev\u00f3 hasta el centro ciudad donde le ped\u00ed que me condujera a un lugar para pasar la noche por lo cual me llev\u00f3 a una casa donde pic\u00f3 a la puerta y sali\u00f3 un joven que sin decir una palabra me acompa\u00f1\u00f3 escaleras arriba para ofrecerme una habitaci\u00f3n que era un cuchitril de mala muerte. Cuando el chico se fue de vuelta a la cama yo hice lo mismo y me acost\u00e9 en la m\u00eda sobre una plataforma de cemento con alfombras, la ducha no funcionaba, sin agua ni luz el ba\u00f1o, igualmente solo quer\u00eda cerrar los ojos sin importarme las precarias condiciones del lugar. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>ALMUERZO EN KUNDUZ<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente sal\u00ed a caminar cuando en el suelo vi sentadas un grupo de mujeres con el burka. A la hora de comer en un bar los afganos sentados al lado m\u00edo me ofrec\u00edan brochetas de cordero aunque siempre a la defensiva sintiendo como el deber de complacerme como un gesto neutral de cordialidad sin preguntas ni intromisiones. En sus rostros percib\u00eda el miedo de hablarme pues conversar con extranjeros era comprometedor para ellos sin embargo me conmov\u00eda ver que a pesar del temor no pod\u00edan evitar ofrecerme algo. Le cont\u00e9 al joven del hotel que deb\u00eda continuar mi ruta por tierra y me repiti\u00f3 la historia de que viajar por carretera no era seguro y as\u00ed era siempre si preguntaba c\u00f3mo llegar a la siguiente provincia me dec\u00edan que era peligroso y que me quedara pero si me quedaba me dec\u00edan que corr\u00eda peligro y que lo mejor era que me fuera. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CIBER CAF\u00c9 KUNDUZ<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pasaba mucho tiempo en un cibercaf\u00e9 cerca del hotel y fue entonces que conoc\u00ed a Amin uno de los empleados el cual hablaba ingl\u00e9s que me prest\u00f3 ayuda para definir mi nuevo itinerario. Paralelo a eso aumentaba la tensi\u00f3n ya que supe por televisi\u00f3n de nuevos ataques en el aeropuerto de Kabul con misiles desde un edificio colindante \u00a1El mismo donde hab\u00eda aterrizado d\u00edas atr\u00e1s! La siguiente noticia ocurri\u00f3 demasiado cerca ya que Amin me cont\u00f3 que hac\u00eda apenas quince d\u00edas en la misma calle por donde yo paseaba todos los d\u00edas un suicida entr\u00f3 con un chaleco de explosivos y vol\u00f3 una tienda causando varios muertos. Ciertamente no se ve\u00eda venir el peligro pero estaba latente en todas partes aun as\u00ed a pesar de o\u00edr siempre lo mismo segu\u00ed mi camino pues cada vez me encontraba m\u00e1s cerca del corredor Wakhan. Amir fue quien me inform\u00f3 d\u00f3nde ten\u00eda que coger las furgonetas que sal\u00edan hacia Fayzabad capital de la provincia de Badajsh\u00e1n en mi ruta hacia el corredor, entonces sin esperarlo me acompa\u00f1\u00f3 hasta el punto de partida que estaba a las afueras y al llegar le explic\u00f3 al conductor del veh\u00edculo mis intenciones para acto seguido regresar de vuelta a su trabajo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UNA PARADA PARA REZAR EN EL CAMINO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como estaba acostumbrado esper\u00e9 a que se llenara de gente la furgoneta para arrancar y mientras interactuaba con la gente resaltaba el humor de los afganos para afrontar su situaci\u00f3n que siempre hac\u00edan bromas y todo se lo tomaban con buen humor. Cuando preguntaba por el riesgo en el viaje simulaban bombas, metralletas, cuchillos en el cuello, pero siempre lo hac\u00edan con gracia y valent\u00eda como algo natural para vencer el miedo. A lo largo del camino cada tres kil\u00f3metros aproximadamente se ve\u00eda un b\u00fanker que era una trinchera con sacos de arena al borde de la carretera con los soldados camuflados entre sacos y redes tostandose al sol. Rodeado de pacientes y valientes afganos que todo se lo tomaban con humor y resignaci\u00f3n hicimos un alto en el camino frente a un riachuelo para lavarse la cara y mojarse los pies cosa que hac\u00edan antes de rezar. Que un coche lleno de pasajeros se parara exclusivamente para hacer eso me dejo sorprendido, adem\u00e1s la forma de rezar era distinta todos mirando hacia la meca cosa que tambi\u00e9n lo hice yo m\u00e1s por camuflarme y por costumbre social que por fe. Al\u00e1 estaba en lo alto recibiendo nuestras plegarias e iluminando nuestras vidas con la luz del sol en medio de una carretera donde no nos encontr\u00e1bamos con otro veh\u00edculo en horas pero m\u00e1s conmovedor que todo eso era el yermo camino, la sensaci\u00f3n de estar solo con Ala mirando un horizonte ceremonioso sin desniveles sintiendo las r\u00e1fagas de peque\u00f1as part\u00edculas de polvo que cubr\u00edan nuestros cuerpos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>PROVINCIA BADAJSH\u00c1N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Atr\u00e1s \u00edbamos dejando las trincheras y nos adentramos en las monta\u00f1as donde los valles y r\u00edos estaban secos y cargaban los ni\u00f1os sobre los burros bidones de agua. Ve\u00eda casas de barro enclavadas en las monta\u00f1as, carpas armadas con paja, adem\u00e1s de pastores y ovejas. El tiempo se hab\u00eda detenido y la visi\u00f3n de aquellas tierras inalcanzables me apaciguaba. All\u00ed la gente llevaba una vida de campo lejos de la ciudad y a pesar del violento contexto sus labores segu\u00edan como si no pasara nada como si el coraz\u00f3n de la vida fuera invulnerable, tal vez esa sensaci\u00f3n de calma concordaba con el dolor que sent\u00eda pues la vida a pesar de las circunstancias siempre continuaba. La m\u00fasica adentro se escuchaba a todo volumen mientras miraba por la ventanilla tanques de guerra abandonados destruidos por las minas. Parad\u00f3jicamente el miedo de viajar por carretera casi hab\u00eda desaparecido y aunque todav\u00eda lo experimentaba empec\u00e9 a convivir con la velada presencia de la guerra como los afganos incluso con sentido del humor.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda alcanzado la provincia de Badajsh\u00e1n y nos acercabamos a Fayzabad por lo cual cada vez me alejaba m\u00e1s del progreso y me adentraba en un mundo desconocido. Tras llegar a la ciudad el veh\u00edculo me dej\u00f3 a las puertas de un hotel sobre una calle donde transcurr\u00eda la vida de los mercados y las casas estaban suspendidas de las monta\u00f1as. Sus habitantes llevaban turbantes y pa\u00f1uelos protegi\u00e9ndose los rostros porque el polvo obstru\u00eda sus gargantas y la gente acud\u00eda en burros a los mercados, el pan se trasladaba en carretillas de construcci\u00f3n, los ni\u00f1os vend\u00edan alimentos que llevaban sobre sus cabezas en cestas llenas de polvo y los bloques de hielo se cortaban con un serrucho en peque\u00f1os trozos que vend\u00edan en una bolsa de pl\u00e1stico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>FAYZABAD<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Definitivamente Fayzabad era el Afganist\u00e1n profundo donde se conservaba una forma de vida esencial ajena a las convulsiones de la \u00e9poca. Las mujeres compraban en el mercado y se mov\u00edan ocultas por sus vestimentas y todas usaban burka. Definitivamente hab\u00eda cosas de esa cultura que no pod\u00eda comprender y que me generaban incomodidad pero lo mejor era no meterme en esos asuntos ni poner en entredicho las leyes estrictas de los Mullah. Mazar Guest el hotel donde me hosped\u00e9 era de color verde como las camionetas de la polic\u00eda afgana que llegaban a comer a la misma hora todos los d\u00edas. Todav\u00eda duraba el Ramad\u00e1n y esperaba hasta el atardecer para el fest\u00edn donde todos permanec\u00edamos en el hotel atentos a la hora. Despu\u00e9s de todo un d\u00eda en ayunas se com\u00eda lo suficiente para llenar el est\u00f3mago hasta el siguiente d\u00eda y todos los clientes nos sent\u00e1bamos en el suelo tapizado de alfombras apoyados a la pared en fila india esperando que llegara el almuerzo. Contaba la fila de comensales que faltaban hasta llegar a m\u00ed, con el hambre de todos a nadie se le ocurr\u00eda pensar que all\u00ed hab\u00eda un occidental. Yo estaba sentado en medio de unas diez personas cuando me sirvieron un riqu\u00edsimo plato de sopa de noodles con salsa de yogurt y luego trajeron asado de todos los gustos. Com\u00ed bien en todo mi viaje por Afganist\u00e1n y aunque el compa\u00f1ero del lado me invit\u00f3 a un vaso de zumo de manzana nadie hablaba entre plato y plato, dos metros alejados de m\u00ed ten\u00eda sentados en un c\u00edrculo a las fuerzas de defensa afganas as\u00ed que cuando termin\u00e9 de comer me sub\u00ed a mi habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN GRAN SUSTO EN FAYZABAD<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda la barba sin afeitar hac\u00eda dos meses el pelo largo la ropa polvorienta y no me duchaba desde que sal\u00ed de Kabul a la vez que me sent\u00eda muy cansado de no saber c\u00f3mo avanzar cuando me tir\u00e9 a la cama intentando olvidarme de todo. La habitaci\u00f3n no ten\u00eda ventilador y cerr\u00e9 los ojos para intentar dormir un rato cuando de repente el suelo y las paredes empezaron a temblar resquebraj\u00e1ndose. Me asust\u00e9 y corr\u00ed escaleras abajo sin bast\u00f3n tan r\u00e1pido como pude y fue al llegar al comedor que vi al due\u00f1o del hotel y grit\u00e9: \u201c\u00a1Una bomba, una bomba!\u201d Los soldados se levantaron de la alfombra y los platos saltaron cojiendo en un acto reflejo sus armas apunt\u00e1ndome directamente a mi cabeza, entonces el due\u00f1o del hotel corri\u00f3 hacia m\u00ed levantando las manos y gritando \u201c\u00a1No Talib\u00e1n, no Talib\u00e1n, espa\u00f1ol!\u201d as\u00ed fue que se tranquilizaron por lo cual despu\u00e9s de dar las Gracias a Al\u00e1 regres\u00e9 a mi habitaci\u00f3n donde mirando la pared agrietada por el temblor me dorm\u00ed. Un se\u00edsmo de tierra de peque\u00f1a magnitud hab\u00eda sido el causante de todo aquel revuelo. Dorm\u00eda mal y sin comodidades pero estaba donde quer\u00eda estar siendo todo diferente a todo lo que hab\u00eda vivido, no obstante sab\u00eda que no pod\u00eda quejarme y aun as\u00ed la necesidad de viajar me obligaba a seguir. <\/p>\n\n\n\n<p>Caminando por las calles Fayzabad encontr\u00e9 un peque\u00f1o local escondido donde entr\u00e9 y vi a un chico que hablaba ingl\u00e9s arreglando el teclado de un ordenador que se llamaba Mansur y dec\u00eda haber estudiado en la Universidad de Tayikist\u00e1n, su pa\u00eds vecino. Ten\u00eda conexi\u00f3n wifi por ratos y volv\u00ed a ver la luz no por eso sino por la informaci\u00f3n que me dio Mansur para llegar al corredor de Wakhan e intentar pasar la frontera. Fue muy bondadoso conmigo y tambi\u00e9n c\u00f3mo Samer me ofreci\u00f3 su ayuda desinteresadamente convirti\u00e9ndose de ese modo en mis ojos y mi gu\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>PR\u00d3XIIMO DESTINO ESKSASEM<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>E\u0161ka\u0161em una ciudad en la frontera de Afganist\u00e1n con Tayikist\u00e1n ser\u00eda mi pr\u00f3ximo destino y marcaba el comienzo del corredor Wakhan. Entonces el inconveniente radicaba en que a lo largo del camino hacia E\u0161ka\u0161em exist\u00eda un verdadero y fuerte hostigamiento talib\u00e1n y no hab\u00eda manera de esquivarlo con el consiguiente riesgo de no saber si las fronteras estaban abiertas o cerradas hasta llegar pues no hab\u00eda ninguna certeza. Antes de salir de Fayzabad me acerqu\u00e9 varias veces a la embajada de Tayikist\u00e1n pero siempre estaba cerrada y tampoco nadie sab\u00eda decirme con certeza cu\u00e1ndo abr\u00edan las puertas a la par que necesitaba aquel permiso de manera que no solo ten\u00eda que arriesgar el paso con los talibanes sino tambi\u00e9n la entrada al siguiente pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UNA DECISI\u00d3N EST\u00daPIDA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo hab\u00eda adquirido la capacidad de no ver el peligro pero ya hab\u00eda tomado la decisi\u00f3n de seguir adelante y al d\u00eda siguiente estaba como un reloj en la tienda convenciendo a Mansur de que me llevara al lugar donde sal\u00edan los veh\u00edculos rumbo a E\u0161ka\u0161em. Me aconsej\u00f3 por todos los medios que no lo hiciera, que mi vida corr\u00eda serio peligro, que lo m\u00e1s probable era que acabara acusado de espionaje en alg\u00fan canal de televisi\u00f3n de rodillas con un pa\u00f1uelo en los ojos las manos atadas a la espalda y un tiro en la cabeza pero igualmente asum\u00ed el riesgo y al final Mansur accedi\u00f3 a llevarme por lo cual cerr\u00f3 su negocio y cojimos un taxi. Estaba decidido a pasar infiltrado como un afgano burlando el control de los talibanes y lo m\u00e1s preocupante era que iba hacia un lugar desconocido sin informaci\u00f3n de nada jug\u00e1ndome el todo por el todo. Un viajero sensato y experimentado planificaba la ruta con precauci\u00f3n y yo estaba curtido en batallas pero no era sensato ni precavido. Ir en busca del peligro sabiendo lo que me esperaba resultaba una estupidez en toda regla y uno no es m\u00e1s viajero por eso pero en aquel momento tom\u00e9 la decisi\u00f3n m\u00e1s est\u00fapida e importante de mi vida, est\u00fapida por vanagloriarme e importante porque si me detectaban pod\u00eda ser secuestrado y brutalmente asesinado por los Talibanes. Tras dos semanas de viaje por Afganist\u00e1n me preguntaba qu\u00e9 hacia all\u00ed realmente y si acaso hab\u00eda algo m\u00e1s preciado en este mundo que mi propia vida, sin embargo haciendo a un lado toda duda segu\u00ed adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN ATOLONDRADO CEREBRO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muchas veces no me comportaba juiciosamente y pens\u00e9 que si algo malo suced\u00eda ser\u00eda culpa de mi atolondrado cerebro, nos precipitamos por una zona monta\u00f1osa varios kil\u00f3metros donde hab\u00eda un enorme descampado rocoso atravesado por un r\u00edo turbio que serv\u00eda de lavadero. Coches, personas, burros y cabras, todos acampaban a la orilla y fue en medio de aquel remoto lugar que Mansur cumpli\u00f3 su palabra deseandome suerte porque a partir de ah\u00ed estaba solo. Tal vez en unas horas estar\u00eda atravesando territorio talib\u00e1n y de nuevo inevitablemente ten\u00eda los nervios de punta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN PAJARITO ASUSTADO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me sent\u00eda diminuto como un pajarito asustado que quer\u00eda volar sobre las monta\u00f1as para evitar los cazadores. Mansur me hab\u00eda dicho que el conductor me proteger\u00eda, y en efecto me dio algunas explicaciones indic\u00e1ndome que deb\u00eda viajar infiltrado en la parte trasera del coche sin hablar absolutamente nada aunque me preguntaran ya que en caso de que me detectar\u00e1n los talibanes en el control ten\u00eda que fingir que estaba muy enfermo acurrucado contra la ventanilla y el conductor hablar\u00eda por m\u00ed. Pasara lo que pasara deb\u00eda permanecer callado adem\u00e1s tuve que dar mi pasaporte al conductor de la furgoneta quien lo guard\u00f3 en su bolso por mi seguridad. No llevaba conmigo ninguna documentaci\u00f3n que me identificara porque si los talibanes me registraban estaba perdido. Empec\u00e9 a ver la cosa negra ya que en muy poco tiempo era la atracci\u00f3n del lugar donde todos me miraban con curiosidad y actuaban con histeria colectiva a mi alrededor pellizcandome toc\u00e1ndome y vociferando por lo cual deb\u00eda comportarme con firmeza y naturalidad para ganarme el respeto. Aquella t\u00e1ctica mia de hacerme el enfermo les causaba gracia a los Afganos que bromeaban con respecto a mi situaci\u00f3n  haciendo los gestos de que me iban a cortar el cuello, disparar en la cabeza o secuestrar. \u00a1El humor afgano sobre la guerra! En ese momento pensaba si realmente estaba dispuesto a hacer semejante locura, sin embargo a los hombres con quienes viajaba probablemente no les pasar\u00eda nada y mi vida depend\u00eda de que ellos me protegieran o me vendieran a los talibanes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN ANGEL DE LA GUARDA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo pasaba y llegaba m\u00e1s gente cuando me di cuenta que hab\u00eda un corro de cientos de personas alrededor m\u00eda mir\u00e1ndome quiz\u00e1s porque no hab\u00edan visto nunca a un suicida occidental, pero me encontraba listo para atravesar el \u00e1rea talib\u00e1n. Fue entonces cuando un hombre se acerc\u00f3 qui\u00e9n result\u00f3 ser un polic\u00eda secreto vestido de civil que vino a rescatarme porque hab\u00eda despertado tanta agitaci\u00f3n que ya todos sab\u00edan que hab\u00eda un extranjero. El agente encubierto con buenos modales me pidi\u00f3 que saliera del veh\u00edculo y que cogiera mi mochila encontr\u00e1ndome de ese modo al otro lado del bando metido en un coche con la polic\u00eda afgana de vuelta a alg\u00fan lugar seguro para conservar mi integridad. Cuando llegamos a un cuartel situado en medio del camino tras cruzar unos muros de contenci\u00f3n de hormig\u00f3n que proteg\u00edan todo el \u00e1rea Inspeccionaron todo mi equipaje y me llevaron entonces a un edificio para entrar en una habitaci\u00f3n donde hab\u00eda cinco o seis hombres sentados dispuestos a interrogarme como en un juicio de guerra. La situaci\u00f3n se volvi\u00f3 m\u00e1s tensa cuando comenz\u00f3 el agente a preguntarme en un espa\u00f1ol muy b\u00e1sico si era periodista o trabajaba para alg\u00fan servicio secreto apuntando todas mis respuestas en un papel; documento de identidad, pa\u00eds, nombre de mi padre, de mi madre, n\u00famero de pasaporte y toda la explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 me dirig\u00eda al \u00e1rea del corredor. Ten\u00eda el tel\u00e9fono de Mansur que era la \u00fanica persona que pod\u00eda ayudarme el cual enseguida se present\u00f3 y  luego de explicar mi historia se fue. Entonces pens\u00e9 que despu\u00e9s de tantas preguntas quedar\u00eda libre pero no fue as\u00ed me trasladaron a otro cuartel en la ciudad de Fayzabad situado unas calles m\u00e1s arriba del hotel donde me hab\u00eda hospedado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>SALVOCONDUCTO <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entr\u00e9 al despacho del capit\u00e1n general de las Fuerzas de Seguridad Afganas en Fayzabad que me trat\u00f3 con toda la amabilidad sinti\u00e9ndose orgulloso de que visitara su pa\u00eds preocup\u00e1ndose por mi seguridad, con todo respeto me dijo que admiraba mi valor pero que Afganist\u00e1n no era un pa\u00eds para visitar y que sobre \u00e9l reca\u00eda la responsabilidad de dejarme seguir adelante, no quer\u00eda ver por la televisi\u00f3n que un extranjero hab\u00eda sido asesinado y esa decisi\u00f3n era lo mejor para m\u00ed. Con una carta firmada como salvoconducto estar\u00eda protegido por las fuerzas de seguridad afganas adem\u00e1s de acompa\u00f1arme un agente encubierto que me ayudar\u00eda a salir del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>INSHAL\u00c1<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de todos mis intentos de alcanzar el corredor Wakhan el destino insist\u00eda en llevarme a otro lugar, mientras tanto estaba muy cansado de esperar en los cuarteles y responder preguntas ya que hab\u00eda pasado toda la ma\u00f1ana en interrogatorios. Sobre las cinco de la tarde me escoltaron varios soldados por las calles de Fayzabad en busca de un transporte para salir hacia Kunduz donde la polic\u00eda dio las explicaciones pertinentes al transportista para me llevara. Viajaba atr\u00e1s tirado en el maletero de una ranchera con nuevos compa\u00f1eros a quienes les ense\u00f1\u00e9 fotos de mi viaje con la c\u00e1mara fotogr\u00e1fica y por el camino igual que antes hicimos las mismas paradas para lavarnos los pies y las manos para rezar. La primera vez que pas\u00e9 por all\u00ed viajaba con la incertidumbre del viaje que comienza y la aventura me llamaba estando por empezar, disfrutaba intensamente cada momento y todo era nuevo pero de vuelta recorr\u00eda un itinerario conocido sab\u00eda a d\u00f3nde iba y conoc\u00eda el camino, adem\u00e1s viajaba bajo la tutela del conductor que llevaba en su bolso la carta que garantizaba mi protecci\u00f3n y que supuestamente entregar\u00eda a las autoridades. Y ah\u00ed estaba yo siguiendo un programa y un protocolo cosa que me resultaba aburrida aunque era la \u00fanica opci\u00f3n que me quedaba. Aquel lugar lejano que anteriormente hab\u00eda conocido en medio del asombro entonces era apenas un recuerdo, algo que hab\u00eda pasado. Era inevitable sentir hast\u00edo y una cierta nostalgia pero nuevamente mi compa\u00f1ero de asiento sac\u00f3 una alfombra y la coloc\u00f3 al borde de la carretera. Cuando llegaba la hora de rezar nos deten\u00edamos en cualquier lugar y s\u00fabitamente todo volvi\u00f3 a tornarse diferente ya que uno de los pasajeros que iba atr\u00e1s sentado con su hijo se acerc\u00f3 a m\u00ed y de buena fe quiso ense\u00f1arme unos versos del Cor\u00e1n. Me arrodill\u00e9 a su lado rezando a Mohammed el profeta, mir\u00e9 al cielo y dije INSHAL\u00c1 (en las manos de Al\u00e1). Entonces record\u00e9 mi entrada a Afganist\u00e1n en aquel coche cuando un hombre me ofreci\u00f3 un pedazo de mel\u00f3n para saciar no s\u00f3lo mi cuerpo sino mi alma con un gesto simple y desinteresado de afecto, de alguna forma ese don gratuito lo hab\u00eda precedido todo haciendome recordar aquellos d\u00edas en Herat sentado con mi compa\u00f1ero el cambista del mercado negro viendo pasar ante mis ojos el milagro de la vida afgana, los detalles, el paso de la gente, vinieron a mi mente tambi\u00e9n los consejos de Samir, las tertulias en la recepci\u00f3n del hotel con Sayed, la hospitalidad de los hombres en el bazar de Kabul, la ayuda de Amir y Mansur que a pesar del riesgo que corr\u00edan contribuyeron a que siguiera mi camino, la valent\u00eda de los soldados afganos y la benevolencia de su capit\u00e1n. En fin se hizo plausible en mi interior la presencia de todas las personas que protegieron mi vida con sinceridad y pureza mientras tercamente me aventuraba por caminos peligrosos, polvorientos y desconocidos. Comprend\u00ed que cada gesto bondadoso que hab\u00edan tenido conmigo era apenas una peque\u00f1a porci\u00f3n de un amor inconmensurable, el amor de Dios, el amor de Al\u00e1 entonces involuntariamente mi oraci\u00f3n se elev\u00f3 por ellos y por todo, por la infinita bondad que hab\u00eda cuidado de mi vida. De repente el hast\u00edo se hab\u00eda ido y lo \u00fanico que qued\u00f3 en mi coraz\u00f3n fue gratitud al pueblo Afgano: INSHAL\u00c1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>DE CUARTEL EN CUARTEL <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Llegamos a Kunduz de noche y se detuvo la ranchera en una glorieta en el medio de la cual hab\u00eda un templete con un puesto de control militar cuando el conductor me mand\u00f3 bajar del coche para entregarme a los soldados sac\u00f3 la carta escrita por el capit\u00e1n de su bolso y se la entreg\u00f3 a uno de los oficiales uniformados que all\u00ed estaban haciendo guardia. Yo me qued\u00e9 rodeado por varios hombres armados que me escoltaron hasta una camioneta blindada donde me sub\u00ed adelante y en cuya caja trasera iba un hombre de pie con la torreta ametralladora como armamento mientras me trasladaban por la ciudad al cuartel donde me llevaron a una habitaci\u00f3n para dormir en el suelo aquella noche custodiado junto a dos j\u00f3venes reclutas. A la ma\u00f1ana siguiente nada m\u00e1s levantarme comenz\u00f3 la misma historia de ir a oficinas y vuelta a los interrogatorios. Al final ya era musulm\u00e1n pues me lo preguntaron al menos cien veces, mi novia era de Indonesia, musulmana tambi\u00e9n y nos \u00edbamos a casar, tambi\u00e9n trabajaba como artesano y tocaba la guitarra en las calles para financiar el viaje, dec\u00eda todo lo que se me ocurr\u00eda pues ya estaba harto de dar siempre la misma respuesta y era algo realmente agotador. En un momento un joven me pidi\u00f3 que le pintara un retrato \u00a1Era el colmo de los colmos! le contest\u00e9 que ni era artista, ni tocaba guitarra, ni ten\u00eda novia, ni era musulm\u00e1n, ni hac\u00eda el Ramad\u00e1n porque yo era cristiano y en mi religi\u00f3n se com\u00eda y se beb\u00eda ya que era lo que m\u00e1s necesitaba tras haber pasado pr\u00e1cticamente dos d\u00edas sin bebida ni alimentos por lo que enseguida saltaron a atender mis peticiones generosamente y me trajeron agua fresca y algo de comida. Los eventos suced\u00edan tan despacio que me desesperaba y de nuevo me trasladaron a otro cuartel en la misma ciudad de Kunduz con las mismas preguntas pero con diferente gente, ya estaba yo familiarizado con la vida militar inmerso en una espiral que giraba y giraba mientras iba conociendo todas las dependencias de las fuerzas de seguridad Afganas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN BUNKER EN LA ARIDEZ DEL DESIERTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todo parec\u00eda tranquilo y el coronel intentaba acelerar mi salida tan pronto como fuera posible y fue entonces cuando recib\u00ed una llamada de la Embajada Espa\u00f1ola que hab\u00eda sido informada de mi situaci\u00f3n diciendome que me sacar\u00edan del pa\u00eds por la frontera de Sejam Bandar. De pronto un agente encubierto vestido de civil  lleg\u00f3 para escoltarme, despu\u00e9s de pegarme una ducha, afeitarme la barba de dos meses y ponerme mi pa\u00f1uelo afgano por encima del cuello sub\u00ed a la camioneta y arrancamos por la tarde hacia el l\u00edmite territorial que quedaba solo a una hora de distancia. Lo que hab\u00eda querido era salir cuanto antes de aquel embrollo pero por sorpresa al llegar unos militares nos estaban esperando, lo \u00fanico que me quedaba era pasar otra noche, ya que el sol se estaba escondiendo y el puesto fronterizo cerrado, siguiendo las \u00f3rdenes me desped\u00ed del agente encubierto y me quede defendido con los militares a los que ped\u00ed el favor de cambiarme el dinero que llevaba en moneda Afgani porque quiz\u00e1s en Tayikist\u00e1n no ser\u00eda posible. Aquel descubierto paraje no era m\u00e1s que una calle de comerciantes, quioscos, reba\u00f1os de cabras y burros tirando de carromatos donde vi a un cambista sentado en una silla junto una urna de cristal con billetes arrugados dentro donde hice la transacci\u00f3n bajo vigilancia. Luego recibiendo nuevas instrucciones nos fuimos a un lugar yermo raso y desabrigado y al llegar a lo que era un peque\u00f1o campo militar vi que las instalaciones ten\u00edan buenas condiciones, las mejores en todo mi viaje por Afganist\u00e1n. Todo estaba nuevo las tuber\u00edas de gas, electricidad, puertas, ventanas, cocina, salas de descanso, duchas de agua caliente y solo tres hombres custodiando aquella base estrat\u00e9gica que ten\u00eda cuatro grandes torres de control cerradas por unos muros de hormig\u00f3n muy altos. Aquella \u00faltima noche me despidieron con una cena banquete con cantidad de comida variada en la aridez del desierto donde comprend\u00ed que mi aventura no era nada en comparaci\u00f3n con la lucha diaria y la guerra sin cuartel de aquellos hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>SALIENDO AFGANIST\u00c1N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente tras la notica de que pod\u00eda cruzar la frontera sent\u00ed alegr\u00eda pero tambi\u00e9n me invadi\u00f3 la tristeza de pensar en todos aquellos hombres, mujeres y ni\u00f1os que de la noche a la ma\u00f1ana pod\u00edan morir en la guerra. Ya estaba pr\u00e1cticamente al otro lado atravesando el puente que separa Afganist\u00e1n de Tayikist\u00e1n con la adrenalina a tope pero no me amedrentaba ni ten\u00eda temor al verme solo, m\u00e1s adelante una furgoneta trasladaba a las personas cubriendo la distancia territorial que hay de un pa\u00eds al otro donde me sub\u00ed para que me acercara hasta el edificio de aduanas. <\/p>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DE TAYBAD A ISLAM QALA En Mashhad tom\u00e9 un taxi que me llev\u00f3 a la frontera que delimita Ir\u00e1n y Afganist\u00e1n. De Taybad \u00faltimo pueblo de Ir\u00e1n pasamos a islam Qala primer pueblo de la provincia occidental de Her\u00e3t en Afganist\u00e1n. 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