{"id":3829,"date":"2015-03-29T16:13:51","date_gmt":"2015-03-29T14:13:51","guid":{"rendered":"http:\/\/litosasturias.com\/?p=3829"},"modified":"2025-08-17T17:48:21","modified_gmt":"2025-08-17T15:48:21","slug":"tayikistan-atravesando-el-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/tayikistan-atravesando-el-pais\/","title":{"rendered":"Tayikist\u00e1n &#8211; Dusamb\u00e9"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"587\" height=\"800\" data-id=\"15610\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nepal6-scaled.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15610 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nepal6-scaled.jpg 587w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nepal6-220x300.jpg 220w\" data-sizes=\"(max-width: 587px) 100vw, 587px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 587px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 587\/800;\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>De camino a Dusamb\u00e9 la capital Tayikist\u00e1n se extend\u00edan nuevos paisajes con amplias llanuras monta\u00f1as y extensos vi\u00f1edos. Al menos el conductor del taxi compartido no hacia el Ramad\u00e1n ya que se detuvo a comer una deliciosa sopa de carne de puchero acompa\u00f1ada de unas riqu\u00edsimas empanadas. Cuando llegu\u00e9 a la capital donde a ambos lados de una amplia avenida arborizada se establecen las tiendas, comercios, restaurantes y casas le ped\u00ed al conductor que me dejara en un hotel barato y as\u00ed lo hizo. Mi habitaci\u00f3n ten\u00eda tres camas y una vez deje la mochila inmediatamente fui a llamar a la Embajada Espa\u00f1ola en Afganist\u00e1n para informar sobre mi llegada, de regreso al hotel encontr\u00e9 en la habitaci\u00f3n a un jovencito y luego unas horas m\u00e1s tarde ya en la noche lleg\u00f3 un se\u00f1or que se sent\u00f3 en la mesita con una botella de vodka la cual se bebi\u00f3 como si fuera agua para caer al rato desplomado donde borracho como una cuba se paso delirando toda la noche. A la ma\u00f1ana siguiente lo primero que hice fue salir a buscar un mapa lo cual no fue tarea f\u00e1cil y despu\u00e9s de estudiarlo defin\u00ed que mi objetivo ser\u00eda atravesar todo el pa\u00eds por la Pamir Highway con la intenci\u00f3n de llegar al corredor Wakhan por el lado Tayiko. A pesar de todo lo que hab\u00eda vivido aquel lugar segu\u00eda resonando en mi interior de manera que insist\u00ed en el prop\u00f3sito de alcanzarlo con el inconveniente que para llegar necesitaba el permiso correspondiente que intentaba conseguir desde mi viaje por Afganist\u00e1n pero solo se obten\u00eda en Dusamb\u00e9 con la polic\u00eda de inmigraci\u00f3n. Una vez realic\u00e9 los tr\u00e1mites me dirig\u00ed al banco acreditado para pagar la tasa y fue un poco extra\u00f1o el contexto porque al entrar pens\u00e9 que era una tienda de horticultura ya que todo estaba cerrado con barrotes y puertas de hierro sobre las cuales colgaban flores, macetas, enredaderas y una caja fuerte adornada con tiestos y plantas, entonces me acerqu\u00e9 a una de las ventanillas pague la tasa y regres\u00e9 a la polic\u00eda de inmigraci\u00f3n con el recibo de pago.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>DUSHANBE &#8211; QALAIKHUM <\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"800\" data-id=\"15613\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nepal10-1-scaled.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15613 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nepal10-1-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nepal10-1-300x300.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nepal10-1-150x150.jpg 150w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nepal10-1-768x768.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nepal10-1-80x80.jpg 80w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/800;\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>A primera hora fui a la estaci\u00f3n para esperar la salida de taxis p\u00fablicos hacia QALAIKHUM. Un chico joven y un se\u00f1or mayor eran mis nuevos compa\u00f1eros de viaje y una comenzamos a ascender despu\u00e9s de alcanzar un alto descendimos para conectar con la carretera del r\u00edo Panj que transcurre durante 1200 km haciendo frontera natural entre Tayikist\u00e1n y Afganist\u00e1n. Llegamos a QALAIKHUM tras recorrer una distancia de 450 km en diez horas a las puertas de un hospedaje que se encontraba al pie de un r\u00edo que bajaba de las monta\u00f1as con una fuerte corriente de agua que yo sal\u00ed a escuchar a la terraza mientras com\u00eda primero un delicioso plato de sopa y segundo unos pimientos rellenos de arroz con carne. El suelo de mi habitaci\u00f3n estaba decorado con alfombras y hab\u00eda una fina colcha con mantas que serv\u00eda de cama. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>QALAIKHUM &#8211;&nbsp; KHORUGH <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Descanse pl\u00e1cidamente aquella noche y a primera hora de la ma\u00f1ana busqu\u00e9 una salida de QALAIKHUM hacia Khorugh. Se viajaba normalmente en 4&#215;4 ya que no hab\u00eda otro transporte disponible pues las distancias eran largas y las carreteras dif\u00edciles cubriendo aquel d\u00eda 280 kil\u00f3metros en ocho horas. <\/p>\n\n\n\n<p>En el camino paramos a comer carne asada y Lakman una sopa de fideos t\u00edpica de Tayikist\u00e1n y con un vaso beb\u00ed el agua fresca que bajaba de la monta\u00f1a. El camino que era pedregoso se volv\u00eda cada vez m\u00e1s duro y como el asiento trasero donde yo viajaba se encontraba m\u00e1s elevado que el resto los baches me hac\u00edan dar con la cabeza en el techo en repetidas ocasiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegu\u00e9 a Khorugh y reca\u00ed en un lugar barato que encontr\u00e9 un poco alejado de la ciudad pero necesitaba informaci\u00f3n y pens\u00e1ndolo mejor tuve que regresar al centro ya que era preferible estar all\u00ed que a las afueras. Al lado mismo del parque central me instal\u00e9 en una casa situada en el epicentro de la Pamir Highway construida por los sovi\u00e9ticos para facilitar el movimiento de tropas y mercanc\u00edas. Esta carretera de 1252 kil\u00f3metros de largo forma parte de una v\u00eda central asi\u00e1tica que une Dusamb\u00e9 la capital de Tayikist\u00e1n con Osh (Kirguist\u00e1n). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>DESCANSO EN KHORUGH<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sentado en el parque rodeado de verdes \u00e1lamos y escuchando las voces de los ni\u00f1os jugueteando record\u00e9 mi paso por Afganist\u00e1n donde las personas viv\u00edan en un estado de vigilia y el ambiente era siempre agitado. En cambio en Khorugh pod\u00eda entrar en un sue\u00f1o lento y profundo visitaba con asiduidad el parque y en el mismo banco me quedaba tranquilamente medio dormido viendo pasar el tiempo. El contraste entre ambos lugares era notable aunque ambos me brindaron lo que necesitaba en el momento oportuno por eso me era imposible olvidar los tesoros que me brind\u00f3 la gente afgana en medio de la tensi\u00f3n producida por la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras varios d\u00edas apacibles en la ciudad encontr\u00e9 un puesto de informaci\u00f3n donde me informaron sobre el camino hacia el corredor de Wakhan pero quedaba demasiado lejos y costoso para aventurarse en solitario. Lo m\u00e1s l\u00f3gico era esperar unos d\u00edas para conseguir alg\u00fan compa\u00f1ero y alquilar una 4&#215;4 con chofer para viajar. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>KHORUGH &#8211; ISKOSHIM<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Decid\u00ed lanzarme a la aventura y viaje con una familia en jeep compartido de Khorugh hacia Ishkashim la ciudad fronteriza con Afganist\u00e1n situada al comienzo del corredor. Ten\u00eda el permiso para viajar por el \u00e1rea y tan solo 110 km de distancia me separaban. Abandonamos la carretera principal y seguimos rumbo al sur por un camino estrecho de grava y tierra dif\u00edcil de recorrer sin un veh\u00edculo todoterreno. El r\u00edo Pang se abr\u00eda entre piedras y bancos precipitados siempre como l\u00ednea divisoria corriendo paralela nuestra y al otro lado en territorio Afgano las casas de adobe se levantaban entre peque\u00f1os huertos en mitad de la nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente llegando a Ishkashim estaba en la frontera que tantos quebraderos de cabeza me hab\u00eda dado intentando llegar desde el lado afgano. Desde este lado tayiko todo se ve\u00eda de otra manera ya que no se escuchaba a la gente hablar del peligro y el riesgo que supon\u00eda avanzar y aventurarse como suced\u00eda en el lado afgano, adem\u00e1s el corredor Wakhan era una zona tan remota y neutral en Afganist\u00e1n que los talibanes no estaban interesados en ella. Un par de kil\u00f3metros me separaban hasta un puente vinculado al l\u00edmite territorial de ambos pa\u00edses pero entonces no cruzar\u00eda la frontera al lado afgano, hab\u00eda tenido suficiente con las peripecias vividas anteriormente as\u00ed que lo mejor que pod\u00eda hacer era avanzar y aprovechar el tir\u00f3n con la familia por la dificultad de encontrar luego otro veh\u00edculo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>ISKOSHIM &#8211; YANCHUM<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saliendo de Ishkoshim unos kil\u00f3metros adelante en Yanchum nos desviamos de la ruta principal al este y empezamos a subir hacia los picos monta\u00f1osos. En el camino unos kil\u00f3metros monta\u00f1a arriba hab\u00eda una fortaleza en ruinas vestigio de la cultura preisl\u00e1mica donde Llegamos a un parador con un par de casas de hospedaje con las vistas panor\u00e1micas de todo el valle Wakhan. Aguas termales brotaban del r\u00edo escondidas entre las grietas de las monta\u00f1as y bajaban con su fuerza incontrolable a trav\u00e9s de las rocas. Hombres y mujeres esperaban su turno para darse un ba\u00f1o caliente desnudos y por separado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pas\u00e9 la noche all\u00ed en el parador junto con la familia y a la ma\u00f1ana siguiente cuando me levant\u00e9 de mi cama no quedaba ni rastro de ellos ya que se fueron bien temprano de vuelta en su coche cuando desanimado comenc\u00e9 mi descenso. Ten\u00eda que caminar ocho kil\u00f3metros pero no fue problema porque de repente las respuestas a todas mis preguntas se resolvieron. Como tel\u00f3n de fondo ve\u00eda la cordillera del Hindu Kush y las monta\u00f1as con sus picos nevados erguidas como fieras indomables a la saz\u00f3n del tiempo, con la mirada fija en el corredor mi vista se perd\u00eda al horizonte y fue en medio de aquel vasto silencio que pude encontrar un lugar libre de los dramas humanos donde el reposo de las aguas era como la tranquilidad de mi mirada pues me daba la impresi\u00f3n de que todo lo que hab\u00eda vivido hasta ahora me impulsaba a dar las gracias por todo. En soledad record\u00e9 las voces de aquellos hombres que me tendieron sus manos mientras ve\u00eda pasar de vez en cuando a los pastores n\u00f3madas que viven pasando de un lado a otro del corredor con sus reba\u00f1os. El viento corr\u00eda libre los rostros no estaban ocultos detr\u00e1s de un velo y el ambiente de la guerra hab\u00eda retrocedido. Al frente ve\u00eda un lugar inalterado, ajeno al conflicto y m\u00e1s bello que cualquier metal precioso donde sus fuertes habitantes conviven con las carencias y son hospitalarios y an\u00f3nimos como desconocidos son en el mundo. Todo me dej\u00f3 boquiabierto elevando mi conexi\u00f3n con aquellas tierras. La valent\u00eda crec\u00eda en mi interior y ni mi pierna adolorida fue un impedimento para descender alegre de la monta\u00f1a mientras contemplaba el corredor Wakhan. Fue cuando de repente me recogi\u00f3 un coche Lada que bajaba con militares y aldeanos para darme cuenta de que aquel lugar que tanto hab\u00eda anhelado conocer ya era apenas un recuerdo que se iba quedando atr\u00e1s en mi memoria. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>LANGAR &#8211; ALICHUR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aquella apacible ma\u00f1ana viajaba en coche con Noa, un holand\u00e9s matem\u00e1tico que estaba de senderismo por la ruta del Pamir. Salimos del pueblo de Langar hacia el norte y comenzamos la ascensi\u00f3n al puerto de monta\u00f1a de Khargush. En aquel paso de altitud aislado del mundo hubiese sido imposible no abismarse en su contemplaci\u00f3n, peque\u00f1os lagos iban asomando al borde de la carretera moldeados por las fuerzas del agua y el hielo, como presuntos c\u00f3mplices de una fuerte pasi\u00f3n encontrada. Con la ventanilla abierta pod\u00eda percibir el aire puro. En cualquier caso, solo \u00e9ramos un punto imperceptible. Y all\u00ed, entre el valle de Alichur y el Pamir, en las altas llanuras accidentadas, los ojos de Noa rezumaban de felicidad. En aquel lugar tan desolado nos cruzamos con dos alemanes en bicicleta, sus rostros igualmente aventureros indicaban extenuaci\u00f3n, jadeaban por la falta de ox\u00edgeno. Entonces Noa detuvo el coche y nos bajamos, todo acabo fundi\u00e9ndonos en un apret\u00f3n de manos y reconocimiento mutuo. Mientras se avituallaron con agua y comida, los reflectores de los radios de la rueda de la bici brillaban en medio de aquellas monta\u00f1as descarnadas, enjutas y secas, igual que el cuero de sus zapatillas. Aquellos hombres cachazudos, blancos de piel, y el tipo de barba de oso, eran fuertes como jabatos, y se hab\u00edan adaptado a las condiciones extremas del terreno, a la rutina de pedalear todo el d\u00eda, y lo hac\u00edan con vehemencia, adorando a la madre tierra, y con la misma resistencia que una familia de camellos bactrianos, sino como parte de todo aquel ecosistema. La belleza del lugar, tan lleno de desaf\u00edos, riqueza y libertad, y el hombre que llegaba a las cimas m\u00e1s altas ocupaban todo aquel espacio vac\u00edo. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>ALICHUR &#8211; MURGHOB<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El paso de Khargush quedo ahora a nuestras espaldas, y pronto descend\u00edamos el altiplano para volver a conectar con la ruta original de la carretera del Pamir. Segu\u00edamos la carretera entre los pueblos y pasando Alichur, llegamos a Murghob, una ciudad con apenas diez mil habitantes de la capital del distrito del mismo nombre. <\/p>\n\n\n\n<p>Murghob nos sirvi\u00f3 para hacer una parada de descanso y despedirme de Noa que ten\u00eda su ruta establecida, regresar a Dusamb\u00e9 a devolver el auto de alquiler y volar de regreso a Holanda. Sobre la media tarde del d\u00eda siguiente paseando por el bazar que estaba lleno de viejos contenedores que hac\u00edan de tiendas, escuchaba hablar en lengua tayika, el tayiko es una lengua irania de la misma rama que la persa, pero algo de ruso sonaba en mis t\u00edmpanos como una extra\u00f1a variaci\u00f3n del lenguaje. La vida all\u00ed era demasiado aislada para m\u00ed, muy dif\u00edcil de entender. Las antenas de televisi\u00f3n sobresal\u00edan por los tejados entre postes de madera de luz y cableado el\u00e9ctrico, en las peque\u00f1as y austeras casas de paredes blancas esparcidas por el valle. Unas horas despu\u00e9s, como los d\u00edas eran cortos y frescos me retir\u00e9 para pegarme un ba\u00f1o tradicional, en la sauna o banya rusa de madera me relajaba con el vapor, y ten\u00eda un tanque para hervir el agua de la tuber\u00eda que usaba para ba\u00f1arme con un caldero. Yo pens\u00e9 en quedarme otro d\u00eda m\u00e1s en Murghob para gozar de aquel reconfortante ba\u00f1o, pero llego la hora de partir. <\/p>\n\n\n\n<p>                                                         <strong>     AK BAIKAL<\/strong>&#8211;<strong>FRONTERA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Segu\u00eda la autopista M41 o Pamir Highway montado en un carro Lada 1300, lejos de todo, en el medio de la nada, junto a Cindy y Shana, dos chicas belgas. Las horas en el coche pasaban en silencio mientras me fijaba en su ropa deportiva, era del color azul del lapisl\u00e1zuli, una gema encontrada en las tumbas egipcias, que se considera que proviene de la regi\u00f3n del Pamir. Bajo la capucha de la sudadera disimulaban sus largas melenas, y llevaban puestos unos playeros que cambiaban de color con la luz del sol. Muy cerca, corr\u00eda una valla que delimitaba la regi\u00f3n aut\u00f3noma de Xinjiang de China. Alcanzamos el punto m\u00e1s alto de monta\u00f1a, Ak- Baikal a 4655 metros, y m\u00e1s adelante nos encontramos con un lago de monta\u00f1a de agua ligeramente salada origen de un cr\u00e1ter de impacto, asociado a la muerte y vacuidad; simplemente parec\u00eda tragarse el tiempo. Apenas pasaban coches, durante d\u00edas uno pod\u00eda viajar por aquellas tierras con un nudo de desaz\u00f3n en la garganta. Pod\u00eda creer que estaba ante un lago sin peces ni vegetaci\u00f3n, todo indicaba que all\u00ed no hab\u00eda ni un solo bicho viviente, a lo sumo el valle se presentaba como muerto, solamente el vac\u00edo hac\u00eda que sintiera lo sublime. Cuando nos acercamos al l\u00edmite territorial, la cordillera se extend\u00eda al horizonte proyectando picos por encima de los 6000 a 7000 metros. El aire llegaba fr\u00edo y la quietud era tal que all\u00ed solo hab\u00eda un grupo de militares vigilando dos contenedores que hac\u00edan de paso fronterizo. Una vez hicimos los tr\u00e1mites de aduana, nos abrieron la valla, y habiendo cubierto una distancia de 30 km hasta Sary-Tash, un cruce de caminos en el valle de Alay, ya en un nuevo pa\u00eds, Kirguist\u00e1n, solo nos separaban 200 km hasta la ciudad de Osh. Poco a poco nos desliz\u00e1bamos por una extensi\u00f3n de verdes praderas. Las monta\u00f1as eran m\u00e1s h\u00famedas arroyando el agua, y de vez en cuando se ve\u00edan yurtas, caballos en medio la carretera, ovejas, burros, vagones como viviendas y viejas caravanas de madera. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De camino a Dusamb\u00e9 la capital Tayikist\u00e1n se extend\u00edan nuevos paisajes con amplias llanuras monta\u00f1as y extensos vi\u00f1edos. Al menos el conductor del taxi compartido no hacia el Ramad\u00e1n ya que se detuvo a comer una deliciosa sopa de carne de puchero acompa\u00f1ada de unas riqu\u00edsimas empanadas. 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