{"id":6791,"date":"2020-12-04T01:08:43","date_gmt":"2020-12-04T00:08:43","guid":{"rendered":"http:\/\/litosasturias.com\/?p=6791"},"modified":"2025-07-23T03:35:23","modified_gmt":"2025-07-23T01:35:23","slug":"cuba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/cuba\/","title":{"rendered":"Cuba"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"14868\" data-src=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/SAM_3447-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14868 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/SAM_3447-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/SAM_3447-300x225.jpg 300w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/SAM_3447-768x576.jpg 768w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/SAM_3447-scaled.jpg 800w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/SAM_3447-550x413.jpg 550w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/SAM_3447-350x263.jpg 350w, https:\/\/carlosmunozgonzalez.com\/litosasturias\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/SAM_3447-260x195.jpg 260w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/768;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">SAMSUNG CAMERA PICTURES<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>LlEGADA A LA HABANA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estaba volando desde Bogot\u00e1 y con un tiempo caluroso aterric\u00e9 en el aeropuerto Jos\u00e9 Mart\u00ed de la Habana. Era una tarde soleada del 1 octubre de 2016 y hab\u00eda decidido que realmente Cuba ser\u00eda mi \u00faltimo destino en mi vuelta al mundo. Siempre supe que volver\u00eda y todo iba a terminar donde hab\u00eda comenzado. Despu\u00e9s de m\u00e1s de una hora de la llegada de nuestro avi\u00f3n todos segu\u00edamos esperando por las maletas en el aeropuerto. Eran muchos los pasajeros que estaban nerviosos preguntando al personal de seguridad porque se demoraba tanto el equipaje si tan solo hab\u00edan llegado dos vuelos: el mio desde Bogot\u00e1 y otro de Madrid. Yo me sent\u00e9 en la cinta transportadora que ten\u00eda al lado viendo con humor todo lo que pasaba hasta que finalmente empezaron a aparecer una que otra maleta. Mientras esperaba conoc\u00ed a Rossi y a su madre dos mujeres cubanas de la ciudad de Camag\u00fcey que me pidieron el favor de sacarles parte de su equipaje para no pagar tasas por sobrecarga de peso. Despu\u00e9s de recoger mi mochila y poner el equipaje de ellas en un carrito de carga fuimos hacia la salida donde un oficial vestido de verde oje\u00f3 por encima el equipaje revis\u00f3 nuestros pasaportes y nos dejo pasar. Fue Rossi quien me dio las gracias por el detalle y se ofreci\u00f3 para llevarme hasta el centro de la ciudad. Cuando salimos del aeropuerto me present\u00f3 a su primo Mat\u00edas que era el chofer del carro que nos estaba esperando. Un hombre delgado de media estatura con muy buen sentido del humor puesto que nada m\u00e1s conocerme me dijo \u00bb En esta ciudad nos esforzamos para que la gente disfrute\u00bb. Era el coche que nos estaba esperando un antiguo Chevrolet rojo del a\u00f1o 1955 y de repente para mi sorpresa un hombre sali\u00f3 de la puerta trasera con un gran Puro Habano en la boca cantando. Mat\u00edas argumentaba que hab\u00eda recogido a un poeta en la carretera haciendo autostop de camino al aeropuerto mientras \u00e9l hombre ebrio de ron nos cantaba alegre una canci\u00f3n por el d\u00eda de su cumplea\u00f1os. <\/p>\n\n\n\n<p>Ya saliendo del aeropuerto a las afueras de la habana vi un gran cartel publicitario que dec\u00eda: \u201cLa Hermandad Hace La Fuerza\u201d. Salimos del aeropuerto dejando a un lado palmeras y casas bajas a la vez que circulamos con las ventanillas bajadas y radio puesta escuchando m\u00fasica y sintiendo rozar en mis brazos un aire embriagador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1l es tu direcci\u00f3n? \u2013pregunt\u00f3 Matias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014San Miguel entre Belascoa\u00edn y Gervasio 561 \u2013le respond\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Eso es Centro Habana. Te dejar\u00e9 ah\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Muchas gracias \u00bfpero cuanto me va costar? \u2013le dije.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Nada no te preocupes antes gracias por tu detalle. Rel\u00e1jate: est\u00e1s con una buena familia cubana \u2014se adelant\u00f3 a decir Rosi.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue Mat\u00edas quien no tard\u00f3 en volver hablar:<\/p>\n\n\n\n<p>Si te gustan los coches Cuba es un museo rodante pues en ning\u00fan lugar del mundo vas a ver tantos carros cl\u00e1sicos como aqu\u00ed. Se trata de aut\u00e9nticas reliquias aunque est\u00e9n ensamblados con piezas diferentes no hay nada como manejar un aparato de estos puesto que es como tener a la m\u00e1s linda mujer siempre contigo en tus brazos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Este Chevrolet m\u00edo lo quiero tanto como a mi esposa y adem\u00e1s corre que se mata. Atr\u00e1s en el maletero no falta el bar para beber ron ni tampoco la m\u00fasica. Amigo tu baja el espejo con visera sombra para el sol y maquillaje para que veas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para mi asombro hab\u00eda un dvd para ver pel\u00edculas:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 bueno! \u2013le dije.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Aqu\u00ed no pasamos hambre como dicen. Los que dicen eso es porque no saben rebusc\u00e1rsela. Trabajo llevando turistas y no vivo nada mal puedo decirte que mis \u00faltimos clientes fueron mexicanos y se lo pasaron en grande conmigo. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mathias  subi\u00f3 el volumen de la m\u00fasica del coche mientras yo miraba a un lado y a otro de la carretera por donde caminaba alg\u00fan que otro transe\u00fante. Nos cruz\u00e1bamos por el camino con viejos coches americanos y autobuses antiguos donados de todos los pa\u00edses. Cuando llegamos a la intersecci\u00f3n en una de las arterias principales de la ciudad a la altura de la plaza de la revoluci\u00f3n me llam\u00f3 la atenci\u00f3n un relieve escult\u00f3rico del Che Guevara que ocupa toda la fachada del edificio del ministerio del interior con la cita \u201cHasta La Victoria Siempre\u201d. Minutos despu\u00e9s llegamos a Centro Habana y lo primero que vi cayendo ya la noche fue una barriada con calles oscuras sin luz y edificios deteriorados. Con ese aspecto l\u00fagubre y de dejadez y viendo las fachadas hechas ruinas muchas de ellas apuntaladas parec\u00eda que reci\u00e9n hubiera acontecido una guerra a un desastre natural.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEs peligroso? \u2013pregunt\u00e9 a Matias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No para nada puedes andar tranquilo por donde quieras porque est\u00e1s en el pa\u00eds m\u00e1s seguro de Am\u00e9rica Latina. No te preocupes en Cuba ni los polic\u00edas llevan pistola y ya hemos llegado sin ning\u00fan problema a tu direcci\u00f3n. Cuando me baje del coche y les di las gracias Rosi sac\u00f3 un papel donde apunt\u00f3 su n\u00famero de tel\u00e9fono para que la visitara si pasaba por Camaguey. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CENTRO HABANA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El lugar donde llegu\u00e9 en Centro Habana era una calle estrecha y larga pegada a la misma acera est\u00e1 con no m\u00e1s de un metro de distancia donde precarios edificios se apretaban dibujando una l\u00e1mina blanca y negra. LLegar a centro habana fue para m\u00ed como haber recibido una descarga el\u00e9ctrica porque todo estaba en movimiento y quieto a la vez, como si la ciudad en s\u00ed fuese un lienzo costumbrista de Brueghel  donde yo pod\u00eda poner el pincel para colorearla.<\/p>\n\n\n\n<p>La entrada de la casa consist\u00eda en un gran port\u00f3n de madera sin mobiliario con grandes espacios y techos de gran altura. A  mi derecha un hueco hacia de comedor o sala de estar donde hab\u00eda una mecedora y un viejo sill\u00f3n, un pasillo extenso se prolongaba hasta la cocina donde hab\u00eda una gran mesa en el centro para los hu\u00e9spedes y adyacente estaban las habitaciones con literas econ\u00f3micas compartidas donde dormir\u00eda. Cuando pepe se me present\u00f3 por el acento los tejidos de su camisa ind\u00edgena y las pulseras que llevaba puestas en la mano no tarde mucho en darme cuenta que era centroamericano. Estaba \u00e9l reposado sentado en su litera de abajo con las piernas en el suelo leyendo una gu\u00eda cuando se levant\u00f3 para abrir el candado de su taquilla de madera donde guardaba la mochila y sus pertenencias. Pepe mi nuevo compa\u00f1ero de litera que ejerc\u00eda de profesor en un colegio de la ciudad de guatemala me pareci\u00f3 una persona muy tranquila y una vez nos presentamos me ech\u00e9 a dormir muy feliz de haber llegado a Cuba. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>DE PASEO POR CENTRO HABANA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El primer d\u00eda no me aleje mucho del barrio donde viv\u00eda en centro habana y lo primero que hice fue ir a una casa oficial para cambiar cup o pesos cubanos a una tasa de cambio de unos veinticuatro por euro. All\u00ed las calles estaban en muy malas condiciones con alcantarillas que estaban abiertas llenas de socavones y charcos. Las personas caminaban por el medio de la v\u00eda usando poco las aceras pues hab\u00eda que hacerlo mirando hacia arriba con cuidado pues los edificios estaban en peligro de derrumbe inminente. En la misma carretera aparcaban los coches y all\u00ed mismo pude ver como un hombre arreglaba la aver\u00eda del motor con las manos. Era ya de tarde cuando una jovencita sexy con zapatos de tac\u00f3n con vestido blanco fruncido pas\u00f3 y \u00e9l muchacho limpio sus manos de grasa con un trapo para lanzarle as\u00ed un piropo con toda naturalidad. En cualquier esquina se encontraba un hombre o una mujer vendiendo productos como galletas man\u00ed o bolsas de pl\u00e1stico que ellos mismos compraban en las tiendas para luego revender a un peso m\u00e1s. Luego en los solares y a la entrada de los agros de alimentaci\u00f3n esperaban de pie y sentados en sillas de pl\u00e1stico horas los cubanos a que entrara alguna mercanc\u00eda para as\u00ed ser los primeros en encontrar las ofertas. Era la cuba de a pie donde cada uno se resolv\u00eda los problemas como pod\u00eda. Para mi que acababa de llegar era dif\u00edcil analizar las cosas que iba viendo y tal vez necesitaba vivir en carne propia historias personales que me hicieran entender un poco lo que es vivir en aquella isla con el bloqueo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CONOCIENDO A JOHANA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La luz del sol en la ma\u00f1ana pegaba con fuerza por todos los rincones de la casa pero apenas entraba a mi habitaci\u00f3n que no ten\u00eda ventanas y estaba ubicada al final de un largo pasillo. Cuando me asee y me vest\u00ed las bermudas sal\u00ed del cuarto y me encontr\u00e9 con Johana una chica que estaba desayunando en la cocina su caf\u00e9 con fruta. De unos treinta a\u00f1os delgadita ella y risue\u00f1a llevaba puesto un vestido de algod\u00f3n de verano amarillo de manga corta en la que dejaba ver su piel suave y con poco vello corporal. Con su cabello liso y recto los ojos rasgados m\u00e1s el acento de su voz hablando en ingl\u00e9s result\u00f3 f\u00e1cil para mi decirle que era una mujer filipina del sudeste asi\u00e1tico. Luego de presentarnos y de hablar distendidamente un rato salimos juntos a dar un paseo. Johana cuando sali\u00f3 a la calle miraba a un lado y a otro en estado de alerta ya que est\u00e1bamos en un barrio popular donde las casas estaban en lamentable estado y era f\u00e1cil asociarlo con la inseguridad, y sin embargo despu\u00e9s del encuentro con Mat\u00edas yo sab\u00eda que aquello no era un gran problema en Cuba porque en general uno se siente bastante seguro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>MALEC\u00d3N DE LA HABANA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La vida vibraba en las calles de centro habana pero entre tanto bullicio y desorden tambi\u00e9n se percib\u00eda una atm\u00f3sfera de tranquilidad. Mostraban aquellas personas un vago aburrimiento mientras charlaban educadamente en los porches de sus casas alegrando el color gris y decadente del lugar. Familias numerosas cohabitan juntas en un mismo techo hablaban de terraza a terraza colgaban la ropa en el balc\u00f3n a secar y jugaban los ni\u00f1os al f\u00fatbol con los pies descalzos y el bal\u00f3n pinchado, al b\u00e9isbol con palos y sin guantes con sus manos desnudas. Al front\u00f3n jugaban contra la pared del edificio y al baloncesto con canastas caseras de madera y aro de hierro, se practicaba judo sin traje. Entre tanta penuria aparente hab\u00eda un ambiente familiar cari\u00f1oso y amigable donde los ni\u00f1os saltaban de alegr\u00eda cuando sonaba el altavoz del carrito de los helados.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras caminar un rato y pararme a comprar coco rayado y jugo de naranja que vendian en bolsas de pl\u00e1stico continuamos calle adelante en direcci\u00f3n al Malecon.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u00bfTe gusta cuba? \u2013 pregunt\u00e9 a Johana.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed mucho me respondi\u00f3 con rotundidad ya que es mi primera vez en el continente americano.<\/p>\n\n\n\n<p>-Y cual es la raz\u00f3n de escoger como destino el caribe. \u2013 le pregunt\u00e9<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues me encanta el baile tambi\u00e9n me gustar\u00eda aprender algo de salsa cubana y practicar el idioma espa\u00f1ol. Algo de v\u00ednculo con mi pa\u00eds teneis los espa\u00f1oles.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si lo s\u00e9 Jhoanna conozco filipinas.<\/p>\n\n\n\n<p>-De verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;-Si es un para\u00edso y estoy seguro que pronto volver\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Significa eso que te vas a casar con una mujer filipina. Dijo Johana<\/p>\n\n\n\n<p>De momento estoy soltero pero quien sabe en un futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Al acercarnos al Malec\u00f3n las olas romp\u00edan saltando por encima del muro de contenci\u00f3n llevando consigo grandes r\u00e1fagas de viento. Era curioso que despu\u00e9s de tantos a\u00f1os sintiera el mismo embrujo ya que para mi nada hab\u00eda cambiado: la gente segu\u00eda sentada bajo los soportales buscando sombra con las casas enfrente del espig\u00f3n de tonos pasteles deslucidos, las calles agrietadas, el suelo con m\u00e1s socavones, el aire salino y el cielo encapotado por el continuo y fuerte envite del agua. <\/p>\n\n\n\n<p>-Podemos buscar un sitio m\u00e1s all\u00e1. Aqu\u00ed nos vamos a empapar y puede ser peligroso. &#8211;&nbsp; le dije a Johana.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si mejor caminemos algo m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>-Y bueno de que lugar de filipinas eres.<\/p>\n\n\n\n<p>-De manila Respondi\u00f3. Johana.<\/p>\n\n\n\n<p>Y qu\u00e9 decir del Malec\u00f3n que renac\u00eda seg\u00fan la hora del d\u00eda con el encuentro de la gente que acud\u00eda para charlar y escuchar m\u00fasica. Iban y ven\u00edan parejas de enamoradas grupos de j\u00f3venes bebiendo ron vendedores ambulantes de man\u00ed de puros habanos parlanchines y mujeres hermosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>BARRIO VEDADO <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo a pie caminando por el muro de aquella larga costanera llegamos al barrio el Vedado donde asomaba el emblem\u00e1tico Hotel Nacional. All\u00ed nos acercamos para tomar algo en su famosa terraza con vistas al Malec\u00f3n. En su interior destacan los techos altos con l\u00e1mparas y vigas de madera isabelinas donde se encuentra uno con un ambiente refinado de sobriedad en sus pasillos y en el hall de la entrada. En sus paredes colgaban los cuadros con fotos de muchas celebridades que all\u00ed se alojaron. A diferencia de Centro Habana las calles de Vedado eran mucho m\u00e1s comerciales con avenidas anchas y arboladas donde pod\u00edas encontrar mayor desarrollo urbano con altos edificios y lujosos hoteles. Atravesamos la c\u00e9ntrica avenida 23 desde la rampa del malec\u00f3n habanero y nos adentrabamos en la ciudad hacia la calle L, que ya mostraba m\u00e1s movimiento de gente. Por aquella zona me fijaba en las paredes deste\u00f1idas de cemento de las oficinas las agencias de viajes y los grandes hoteles azules y blancos con las ventanas rojas del mismo color de la bandera cubana. De vez en cuando se nos acercaba uno que otro hombre ofreci\u00e9ndose de gu\u00eda con la intenci\u00f3n de sacarse un dinero extra. &nbsp;Era una escena com\u00fan de tarde habanera donde Ernesto un desconocido nos acompa\u00f1aba calle adelante intentando vendernos algo. El caso es que entre las calles M y N llegamos a una peque\u00f1a plaza al aire libre llena de puestos de artesan\u00eda con sus sombrillas para protegerse del sol y justo en el primer puesto que nos detuvimos Ernesto nos present\u00f3 a su amigo quien agradec\u00eda que le compraramos una pulsera llavero o collar de recuerdo, alguna pintura bolso o cartera de cuero. Jhoana se soltaba conmigo hablando y poco a poco \u00edbamos estrechando una relaci\u00f3n de amistad sin mucho m\u00e1s motivo que dar un paseo juntos. En fin, un tiempo que compart\u00edamos por las calles de vedado mientras observaba la cantidad de gente que entraba al pabell\u00f3n de dos plantas de la helader\u00eda coppelia en mitad del parque esquina con la calle 23 y L.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN PASEO EN ALMENDR\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A continuacuon sobre la altura del m\u00edtico hotel Tryp Habana Libre mi compa\u00f1era me confes\u00f3 que lo que realmente quer\u00eda era subirse a uno de aquellos coches cl\u00e1sicos que circulaban continuamente por las calles. El rostro de Johana irradiaba felicidad cuando yo le anime a subirse a un taxi estatal aunque reci\u00e9n llegado a la habana tampoco hab\u00eda cojido uno. Hab\u00eda de diferentes modelos y tarifas as\u00ed que nos subimos en una de las paradas de taxi colectivo compartido que utilizan los lugare\u00f1os para moverse en la ciudad. Eran los llamados \u201cAlmendrones\u201d que segu\u00edan una ruta determinada con tarifas fijas sin importar la distancia del recorrido. Sin que el conductor se diera cuenta que Johanna y yo \u00e9ramos unos turistas subimos al auto sin decir palabra alguna ni preguntar nada. Siete u ocho personas \u00edbamos dentro en un espacioso Pontiac de los a\u00f1os cuarenta atravesando las zonas m\u00e1s concurridas de la ciudad. La gente iba subiendo y baj\u00e1ndose a lo largo del trayecto en un veh\u00edculo pesado y ruidoso de color negro y sin brillo llena de \u00f3xido su chapa y con las ruedas gastadas adem\u00e1s de llevar apenas gasolina en el dep\u00f3sito. Adentro se manten\u00eda un tono de buen humor aunque hab\u00eda un calor bochornoso sin aire acondicionado adentro y con la ventanilla cerrada debido a la manivela que estaba estropeada. Los cubanos se lo tomaban todo con sorna y nunca faltaba una frase ir\u00f3nica para calmar el momento y si alguien protestaba lo m\u00e1s com\u00fan era escuchar amiguito est\u00e1 usted en Cuba rel\u00e1jese.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>SIN RUTA EN ALMENDR\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A medida que sal\u00edamos de Vedado aquellas casas se\u00f1oriales de amplios porches con recibidor de arco en la puerta y grandes balcones con terraza se ve\u00edan hermosas en lo que parec\u00eda ser viviendas de ricos acaudalados. Enfrente luc\u00edan su jardines floridos y detr\u00e1s de sus muros brillaban sus columnas de m\u00e1rmol. No era la primera vez que lo hac\u00eda as\u00ed sin direcci\u00f3n concreta y me sent\u00eda bien dentro del coche. A Johana no la ve\u00eda muy preocupada y al igual que yo ella pod\u00eda estar un poco desorientada pero nada preocupante para una chica filipina acostumbrada a subirse a un jeepney en Manila la ciudad mucho m\u00e1s insegura y congestionada de tr\u00e1fico. En aquel momento le dije a Johana que desde que hab\u00eda conocido manila ninguna otra ciudad del mundo me volvio a parecer ca\u00f3tica. Ella ech\u00f3 a re\u00edr cuando pas\u00e1bamos otra vez por centro habana en donde el sol parec\u00eda enfriarse cambiando de tono dorado a deslucido y fr\u00edo. Se colaban los rayos por entre los huecos de los edificios h\u00famedos y deteriorados con sus viejas columnas y los balcones a punto de derruir. Por sus calles m\u00e1s oscuras y melanc\u00f3licas el salitre del malec\u00f3n parec\u00eda penetrar hasta lo m\u00e1s hondo de las paredes y aceras. Siempre dejaba testimonio vivo centro habana con esos ni\u00f1os jugando hacer casetas con cajas de cart\u00f3n con el pie holgado dentro de las botas que se notaban dos o tres n\u00fameros m\u00e1s grandes.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que iban dentro en el coche se iban bajando y subiendo por los diferentes puntos y el chofer mandaba hacer hueco para que pudieran subir m\u00e1s pasajeros. Entonces fuimos a dar un peque\u00f1o parque\u00bb El Curita\u00bb Y me llam\u00f3 la atenci\u00f3n cuando mir\u00e9 a un lado atravesando la v\u00eda y reconoc\u00ed caracteres chinos en una gran puerta de estructura de hormig\u00f3n con techo de pagoda de cer\u00e1mica y en m\u00faltiples carteles por lo cual le ped\u00ed al conductor que nos dejara all\u00ed.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>BARRIO CHINO Y CAPITOLIO NACIONAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Barrio Chino se ve\u00eda interesante y nunca imagin\u00e9 que fuera a encontrarme con uno en la Habana. Al primer momento me gener\u00f3 desconcierto porque no imaginaba una Chinatown en cuba la de aquellos que hab\u00edan llegado en barcos de Cant\u00f3n y Macao a mediados del siglo xix para trabajar en la industria azucarera. El hecho de saber c\u00f3mo se adaptaron sin perder su identidad con todas sus supersticiones mitos y creencias a la cultura cubana tras la revoluci\u00f3n me hac\u00eda sentir igualmente curiosidad por cruzar aquella puerta, adem\u00e1s el edificio de la compa\u00f1\u00eda de tel\u00e9fonos estaba coronado por una torre que despuntaba con su altura de m\u00e1s de 60 metros y resplandec\u00eda con su fachada escalonada. Sin embargo despu\u00e9s de echar un ojo desde afuera y dar una ojeada alrededor del parque vimos a lo lejos un edificio que nos llam\u00f3 m\u00e1s la atenci\u00f3n que result\u00f3 ser el Capitolio Nacional cuya c\u00fapula sobresal\u00eda alz\u00e1ndose por encima del paisaje urbano. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>PARQUE CENTRAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nos fuimos acercando a paso lento por la calle Dragones hacia el parque de la fraternidad donde vimos al norte el edificio de la f\u00e1brica de tabacos Partag\u00e1s pero como Johanna y yo decidimos no entrar a un lugar aromado por el efluvio de puro continuamos hasta girar al paseo de Mart\u00ed o Prado donde llegamos al parque central.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin darnos cuenta hab\u00edamos llegado al coraz\u00f3n de la ciudad donde vimos a los cubanos sentados en los bancos leyendo el peri\u00f3dico, otros escuchando su radio port\u00e1til pegada al o\u00eddo, algunos patinando, otros de pie o en corro charlando sobre b\u00e9isbol, m\u00fasica, pol\u00edtica. En el medio de la plaza del parque central embellecido por palmeras se yergue una estatua que conmemora a Jos\u00e9 Mart\u00ed h\u00e9roe nacional de Cuba l\u00edder de la independencia. Yo me sent\u00e9 all\u00ed cerca en un banco por un rato mientras Johanna se fue a caminar calle adelante con paso \u00e1gil sin notar en ella nada de cansancio porque all\u00ed el sol era menos fatigoso y todo resplandec\u00eda con un suelo de baldosas de m\u00e1rmol brillantes pulidas como una patena. Rodeado de elegantes edificios llegaba el aire m\u00e1s respirable con los \u00e1rboles oxigenando una gran avenida ancha y arreglada. Sonaban los cl\u00e1xones de los coches antiguos mientras paseaba gente de todas partes del mundo y se escuchaba hablar todos los idiomas. <\/p>\n\n\n\n<p>Sentado en un banco observaba en una esquina el famoso hotel Plaza que maravillaba mi vista desde cualquier perspectiva vi\u00e9ndolo como la l\u00ednea cruj\u00eda de proa de un barco. Estando enfrente lo vi como un gran edificio monumental con su forma triangular de altos ventanales columnata en sus portales y los balcones contiguos de su extensa fachada, algo diferente al cercano e hist\u00f3rico hotel Inglaterra m\u00e1s cuadrangular en su fachada con los balcones de baranda de hierro separados uno del otro, y a su lado noble y elegante el gran teatro de la Habana con sus esbeltas torres angulares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>COCHES INSIGNES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuba argumentaba en aquel instante el disfrute de la vida en s\u00ed cuando al cabo de unos minutos Johana regres\u00f3 de su paseo en una de las esquinas me llam\u00f3 la atenci\u00f3n a primera vista una flota de veh\u00edculos restaurados todos aparcados en l\u00ednea. Cuba era una isla atrapada en el tiempo y Brillaba a lo lejos la pintura de aquellos coches de todos los colores: verdes, amarillos, rosas, blancos. Coches tan insignes como Dodge, Chevrolet, Cadillac y el Pontiac. Turistas de todo el mundo alquilaban los carros e iban adentro escuchando m\u00fasica cubana a todo volumen por las calles de La Habana fumando largos puros y bebiendo ron con botella en mano, iban vestidos con camiseta floreadas y de seda blanca adem\u00e1s de vistosos sombreros de paja. .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>BOULEVARD CALLE OBISPO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entramos as\u00ed en la calle Obispo por la esquina del Floridita un largo Boulevar que sol\u00eda frecuentar Hemingway el cual se extend\u00eda desde la calle Zulueta hoy Agramonte hasta la Avenida del Puerto donde abundan los establecimientos y comercios minoristas de tiendas. La calle peatonal estaba muy concurrida llena de extranjeros y cubanos en un desfile de personas con vestimenta informal en una calle popular muy viva. Entre el ajetreo aparec\u00edan mujeres cubanas vestidas con ropas tradicionales fumando puros cohibas, una se\u00f1ora sentada en una silla de playa haciendo las u\u00f1as, el hombre que vend\u00eda gorras, el gal\u00e1n que contaba historias a una linda jovencita con su brazo apoyado en el muro de una esquina, los extranjeros mojito en mano gozando al son de la m\u00fasica de los artistas callejeros. Entonces el sol tres horas despu\u00e9s del mediod\u00eda pegaba m\u00e1s fuerte haciendo hervir los cuerpos que se meneaban al son de la m\u00fasica. Ya entre el bullicio Johana y yo nos \u00edbamos alejando uno del otro hasta perdernos de vista. Fue all\u00ed mismo que decidimos separarnos para cada cual andar a su aire.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>HABANA VIEJA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las calles que al principio eran sombr\u00edas en Centro Habana de repente se transformaron en la Habana Vieja. Crec\u00edan los \u00e1rboles entre fachadas de piedra y al llegar a la plaza de armas sus terrazas estaban llenas de gente que escuchaba m\u00fasica cubana entre reliquias culturales estanter\u00edas de libros y antiguallas por doquier. Rodeado de letras y entre puestos para la lectura me sent\u00eda relajado y pod\u00eda sentarse tranquilamente bajo un \u00e1rbol a leer un rato. En mi paseo por la calle empedrado pod\u00eda detenerme a beber un daiquiri en la taberna de la Bodeguita del Medio, muy cerca en la plaza de la catedral una mujer vestida de blanco con flores rojas en la mano que se vinculaba con Yemay\u00e1 la diosa del mar y madre de los orishas le\u00eda las l\u00edneas de mi mano o pod\u00eda echar el tarot en busca de fortuna y amor. Se dejaba ver la catedral de san Crist\u00f3bal con sus dos torres desiguales una m\u00e1s ancha que la otra la autoridad Jesuita en el nuevo mundo. Luc\u00edan bellas las plazas iglesias y parques de la habana vieja. En cualquiera de los rincones que me iba encontrando pod\u00eda sentarme en la terraza de un bar a la sombra de los soportales bajo sus p\u00f3rticos. Las casas y edificios amarillos y de piedra con ventanas azul celeste pon\u00edan de manifiesto \u00e9pocas diferentes. Por aquellas calles adoquinadas y sus muros se sosegaba los pasos en el tiempo evocando el pasado como en la plaza de San Francisco de aire andaluz donde se halla su bas\u00edlica y en medio y la fuente de los leones inspirada en la de la alhambra de granada pero unos extranjeros echaban enfurecidos de la mesa a una bella dama que insist\u00eda en decirles que ella no era una prostituta. En la Habana pod\u00eda ver a la gente sentada en una mesa bailando y bebiendo ron escuchando m\u00fasica habanera y mismamente al lado otro entrando por la puerta de la iglesia a escuchar liturgia. Es folcl\u00f3rica demasiada dicharachera para discutir o entrar en raz\u00f3n religiosa a la vez llena de f\u00e9 luz y esperanza, alegre como la cola de un pez y tan pesada como esperar la cola del pollo, vive a un ritmo aletargado y se asocia a algo con una transparencia como el papel de fumar o las hojas de tabaco habano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>MATTHEW<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed en la habana vieja encontr\u00e9 una agencia de viajes donde entr\u00e9 porque quer\u00eda cumplir otro de mis deseos conocer la ciudad del son el danz\u00f3n y el bolero. Lo que esperaba era encontrarme una alegre villa caribe\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfComo puedo llegar a Santiago de Cuba por carretera? -pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Lo siento,no hay transporte a Santiago de Cuba por la llegada de Matthew \u2013me respondi\u00f3 la empleada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No entiendo nada se\u00f1orita \u2013le contest\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Le digo que no hay transporte. Matthew se esta acercando al oriente de Cuba \u2013replic\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQuien es Matthew? \u2013pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Jovencito Matthew es un cicl\u00f3n muy grande que se acerca \u2013me respondi\u00f3\u2013. Ya estamos en fase informativa para las provincias desde Camag\u00fcey hasta Guant\u00e1namo y orientamos a la poblaci\u00f3n a mantenerse atenta a las informaciones. Es un evento hidrometeorol\u00f3gico extremo. Aquella informaci\u00f3n produjo en m\u00ed un efecto negativo pero a la vez pens\u00e9 que era un poco exagerado lo que me dec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo puede entonces llegar a Santiago Cuba? \u2013repet\u00ed con terquedad p\u00faes hab\u00eda en m\u00ed un impulso de ir a la b\u00fasqueda de aquel fen\u00f3meno natural. Entonces la mujer me mir\u00f3 con indiferencia sin hacerme ni una pregunta m\u00e1s de porqu\u00e9 yo quer\u00eda transgredir la medida a pesar del riesgo m\u00e1s bien hizo el tip de soltar sus hombros como gesticulando que ten\u00eda enfrente a un turista est\u00fapido y loco.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ok est\u00e1 bien la \u00fanica opci\u00f3n que tienes para llegar hasta all\u00ed es viajando en cami\u00f3n puesto que los aviones y transportes p\u00fablicos para los turistas ya est\u00e1n cancelados. Estamos en alerta cicl\u00f3nica y tan solo faltan unas cuarenta y ocho setenta y dos horas para la llegada de Matthew, tal vez puedas alcanzar el \u00faltimo cami\u00f3n antes de que cierren las carreteras dirigi\u00e9ndose a la terminal de lista de espera al and\u00e9n de camiones Gancedo y V\u00eda Blanca. Tom\u00e9 la decisi\u00f3n de ir a Santiago de Cuba a sabiendas que iba llegar un cicl\u00f3n porque realmente no le di importancia a las noticias informativas de aquella mujer. Aquel impulso ven\u00eda de mi vena loca del disparo de adrenalina que me hacia insistir ante tan nefasto pron\u00f3stico haciendo caso omiso a las advertencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>BICI TAXI EN LA HABANA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero que me encontr\u00e9 al salir de la Habana Vieja fue una bici taxi que estaba aparcado en la acera. As\u00ed que me sub\u00ed para regresar a mi alojamiento en Centro Habana. Dejar el casco viejo no es que fuera retirarse a un lugar donde relajarse y olvidarse de todo y se pod\u00eda escuchar de camino a centro habana el ruido de la ciudad. Yo saludaba con la mano a los ni\u00f1os y luego me recostaba sobre el asiento de la bici sintiendo la brisa suave que llegaba del mar junto con el olor a gasolina de los coches. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mathias el conductor gir\u00f3 su cuerpo hac\u00eda mi para preguntarme de d\u00f3nde era.<\/p>\n\n\n\n<p>-Espa\u00f1ol. \u2013 le contente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPues tu no sabes lo que te vas a encontrar aqu\u00ed? \u2013&nbsp; De todos modos no se porqu\u00e9 a todo el mundo le encanta venir a Cuba.<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno si te digo que es el \u00faltimo pa\u00eds a visitar de un largo viaje no te lo vas a creer.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya estar\u00e1s curado de espantos y puede que sea para ti un final muy c\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>No te digo que no Mathias. \u00bfY como es que hay tanta bici taxis en la habana?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Amigo trabajar en el transporte con turistas a uno le reporta m\u00e1s ganancia. No sabes lo duro que resulta para m\u00ed hacer esto formado yo con capacitaci\u00f3n universitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>-Imagino lo que me dices.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfves t\u00fa? Ya te dije que no te ibas aburrir.<\/p>\n\n\n\n<p>Mat\u00edas sin dejar de re\u00edr se dio la vuelta e imprimi\u00f3 m\u00e1s fuerza a la bici con los pies. Conduc\u00eda un triciclo de fabricaci\u00f3n artesanal con dos asientos atr\u00e1s para adultos y una lona de techo. El paisaje no hab\u00eda cambiado mucho ya que reconia de vuelta el paseo del prado parque Central y el Capitolio. Por la calle San Rafael a un costado del gran teatro hotel Inglaterra Mathias sigui\u00f3 pedaleando y yo que iba atr\u00e1s sentado sin hacer esfuerzo lo pasaba un poco incomod\u00f3 por el hecho de ser empujado por tracci\u00f3n humana mientras ten\u00eda una agradable conversaci\u00f3n en movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el camino se le sali\u00f3 a Mathias la cadena de la bicicleta y despu\u00e9s de arreglarla all\u00ed mismo en la calle me dijo educadamente:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Amigo t\u00fa como me cuentas has recorrido el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si, si. Y nunca deja de sorprenderme.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Dime una cosa \u00bfen qu\u00e9 pa\u00eds has visto a un m\u00e9dico empujando a tracci\u00f3n humana un artilugio como este? Sabes en Cuba lleg\u00f3 a las guardias en bicicleta y apenas gan\u00f3 cuarenta cuc al mes como Doctor as\u00ed que trabajo como un burro pedaleando para cobrarte a ti en este trayecto unos cuantos cuc para poder al menos vivir. Recuerda lo que te digo ven de visita todas las veces que quieras y disfruta pero no te quedes a vivir en esta isla.<\/p>\n\n\n\n<p>Mat\u00edas mientras tanto segu\u00eda empujando la bici con todas sus fuerzas. Era realmente un tipo amable y con un excelente sentido del humor paulatinamente me iba dando cuenta que la mayor\u00eda de cubanos eran as\u00ed. Sus frases espont\u00e1neas graciosas e ir\u00f3nicas apenadas en todo caso y aceptadas como si estuvieran los cubanos resolviendo un sudoku complejo donde nunca consiguen acomodar los n\u00fameros. Me desped\u00ed de aquel hombre en la puerta de mi hospedaje pag\u00e1ndole dos cuc como precio acordado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>ANDEN DE LOS CAMIONES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El recorrido entre los nervios de llegar o no llegar a tiempo fue muy r\u00e1pido, en el asiento doble detr\u00e1s del conductor del coco taxi m\u00e1s que mirar a mi alrededor me sent\u00eda emocionado por viajar en lo que parec\u00eda ir metido dentro de un casco de moto gigante de color amarillo o una de esas cabinas telef\u00f3nicas p\u00fablicas de huevo ovalado. Una vez llegu\u00e9 al and\u00e9n de los camiones pregunt\u00e9 en la ventanilla de la estaci\u00f3n por la hora de salida a Santiago de Cuba pero todo transporte estaba ya prohibido. Entonces saliendo por una puerta en un \u00e1rea de estacionamiento de camiones vi uno lleno de pasajeros y habl\u00e9 con el conductor que estaba esperando que se llenara para salir hacia Bayamo una ciudad cien kil\u00f3metros antes de Santiago. Sub\u00ed sin pens\u00e1rselo mucho aquel transporte que era en realidad una cabina de cami\u00f3n con una caja adaptada de hierro con asientos de pasajeros. Ten\u00eda por delante quinientos kil\u00f3metros de recorrido de un extremo a otra de la isla y todo me sali\u00f3 por diez cuc cinco veces menos de lo que cuesta un autob\u00fas tur\u00edstico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>EN CAMI\u00d3N A SANTIAGO DE CUBA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el trayecto pasados unos minutos un se\u00f1or se sent\u00f3 a mi lado. <\/p>\n\n\n\n<p>De repente Remier Gonz\u00e1lez me estrech\u00f3 la mano y as\u00ed sin m\u00e1s entabl\u00f3 la conversaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfAmigo yo fui uno de aquellos internacionalistas que fuimos a combatir al \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p>-En angola, le dije.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No precisamente fue en el a\u00f1o 1978 que me fui a la guerra de Ogaden, un conflicto entre Etiop\u00eda y Somalia en la disputa del territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>-Y porqu\u00e9 lo hacias.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Por convicci\u00f3n revolucionaria y por el deseo de ayudar a otros seres humanos a ser libres. Al mando del general Arnaldo Ochoa y Fidel Castro. Con la ayuda de cuba expulsaron a las milicias Somal\u00edes del territorio Et\u00edope que reclamaban sus tierras.<\/p>\n\n\n\n<p>Al frente entre la luz del sol que dejaba ver el asfalto sin imagines de l\u00ednea en la carretera Reinier me contaba un poco m\u00e1s de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Chico todo ideal es bueno hasta que se aprieta el gatillo. Asent\u00f3 a decir.<\/p>\n\n\n\n<p>-Yo volv\u00eda a repudiar el colonialismo y su conversaci\u00f3n me llevaba al reparto de \u00c1frica, al recuerdo de mi paso por tierras Et\u00edopes.<\/p>\n\n\n\n<p>-Es terrible todo eso que has vivido. Le dije a Reinier<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; En medio de aquel dolor tambi\u00e9n hab\u00eda tiempo para el amor as\u00ed que escrib\u00ed una carta con un poema para mi amada al cual L\u00e1zaro Adai mi amigo le puso m\u00fasica. Todos cantaban aquella letra en la guerra y emocionado Reinier a\u00fan tuvo tiempo para recitar alguno de aquellos versos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Al escucharlo yo le pregunt\u00e9 que fue finalmente de aquella canci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>De aquel hombre revolucionario solo queda el recuerdo. Al regresar de la guerra me traje conmigo aquella melod\u00eda cuyo t\u00edtulo original era la canci\u00f3n que te promet\u00ed, se hizo famosa aquella melod\u00eda y m\u00e1s tarde un grupo de m\u00fasica cubano llamado Sonido Caney la grabo comercializ\u00e1ndola por todo el pa\u00eds cambiando el t\u00edtulo a carta de un internacionalista.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de Reinier result\u00f3 ser la de una persona patri\u00f3tica. Poco despu\u00e9s de cont\u00e1rmelo se baj\u00f3 el hombre en una parada y me desped\u00ed de \u00e9l. Un espa\u00f1ol me hab\u00eda dicho al llegar al aeropuerto que tuviera cuidado porque Cuba era el pa\u00eds de la mentira que siempre iba a escuchar alg\u00fan tipo de cuento para sacarme dinero. Sin embargo era com\u00fan que te contaran historias cautivadoras en Cuba y no me gustaba dudar de lo que escuchaba sino simplemente dejarme llevar adem\u00e1s no ten\u00eda miedo de que me sacaran dinero como turista pues estaba viajando en un cami\u00f3n como un cubano m\u00e1s y eso me daba tranquilidad. La que me hab\u00eda contado Remier aquel d\u00eda era una de ellas y no ten\u00eda porqu\u00e9 dudar ya que era simplemente una buena historia. Fueron diecis\u00e9is horas de viaje dentro de aquella caja a una velocidad vertiginosa durante la noche hasta llegar a la ciudad de Bayamo en la ma\u00f1ana que ven\u00eda a recordarme mi vida viajera en la cual recorr\u00eda un pa\u00eds tropical con m\u00e1s gracia que mal humor. Llegar a Bayamo fue como vivir el tiempo muerto de un partido p\u00faes fue bajarme del cami\u00f3n en una nueva terminal de transporte para r\u00e1pidamente subirme a un autob\u00fas. Con suerte consegu\u00ed tomar el \u00faltimo que sal\u00eda hacia Santiago de Cuba. Restaban cien kil\u00f3metros de distancia cuando las carreteras ya se estaban cerrando al tr\u00e1nsito y todo posible acceso de entrada y salida era cada vez m\u00e1s dif\u00edcil. Matthew estaba acerc\u00e1ndose y yo no sent\u00eda nada que me perturbara ya que a falta de cuarenta y ocho horas para el impacto el d\u00eda transcurr\u00eda soleado y tampoco notaba en la gente ning\u00fan nerviosismo. En aquel momento toda la poblaci\u00f3n estaba en fase de alarma y hab\u00eda llegado literalmente al futuro ojo del hurac\u00e1n sin ni siquiera haberse planteado el porqu\u00e9 de haber llegado tan lejos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>EN MOTOTAXI POR SANTIAGO DE CUBA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Apenas me baj\u00e9 del bus al costado mismo de una carretera observ\u00e9 a mi alrededor mucho tr\u00e1fico y me encontr\u00e9 de pronto en un \u00e1rea urbana a las afueras de la ciudad donde circulaban con estr\u00e9pito los coches y mototaxis. Poco m\u00e1s pude observar en aquel instante en el que por reflejos levant\u00e9 la mano a un motorista que se par\u00f3 y me sub\u00ed de pronto en una de aquellas motocicletas, por un momento me sent\u00ed en uno de mis viajes por el Sudeste asi\u00e1tico y \u00c1frica donde este medio de transporte era com\u00fan. Entonces al verme atr\u00e1s sentado de bulto otra vez con la mochila sobre la espalda no pod\u00eda evitar esa sensaci\u00f3n de empuje y excitaci\u00f3n que hab\u00eda olvidado hacia tiempo desde mi periplo de viaje por Europa. A la se\u00f1al del motorista con una mano agarrando el sill\u00edn y la otra sobre el casco que llevaba puesto en mi cabeza arrancamos. El recorrido se iba haciendo agradable a medida que pas\u00e1bamos por grandes espacios p\u00fablicos y a la altura la plaza de Marte me daba la impresi\u00f3n de llegar a una ciudad viva a la vez que relajada donde los Santiagueros pasaban sus horas de esparcimiento. Muchas familias se reun\u00edan en el parque jugaban los ni\u00f1os con globos y andaban en patinetas sent\u00e1ndose la gente a tomar el sol en los bancos de piedra. En los extremos norte y sur grandes columnas y p\u00e9rgolas en medio c\u00edrculo trazaban la entrada a lo que me parec\u00eda un remanso de paz en medio de la urbe, tambi\u00e9n era ello debido al cuidado de sus jardines. Un gran obelisco se mostraba en el centro s\u00edmbolo de la libertad del yugo espa\u00f1ol protegido por cuatro grandes ca\u00f1ones de bronce y eran muchos los monumentos que all\u00ed se levantaban. Ondeaba alta la bandera cubana a la luz del sol lo mismo que enaltece el contorno bellos edificios coloniales. Me daba goce el ir subido atr\u00e1s en la moto sintiendo el aire de frente a la cara adelantando coches y camiones por entre la gente dejando a un lado las normas de tr\u00e1fico con la misma emoci\u00f3n que la primera vez como si nunca yo lo hubiera vivido de aquella manera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>LUCIA HERMOSA SANTIAGO DE CUBA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A la altura la plaza de dolores bajo las hojas y ramas de los \u00e1rboles cantaban sones con guitarra en mano ancianos cubanos a los turistas. M\u00e1s adelante me baj\u00e9 en el parque C\u00e9spedes que es la plaza principal de la ciudad igualmente muy concurrida donde el ambiente familiar incitaba a detenerse por un instante con el ir y venir de los hombres mujeres y ni\u00f1os. A un lado la catedral bas\u00edlica de Nuestra Se\u00f1ora de la Asunci\u00f3n despuntaba desde cualquier punto de vista. Cerca bellas mansiones platerescas de hermosas celos\u00edas y pilares de le\u00f1o se mezclaban con hist\u00f3ricos edificios coloniales en reconstrucci\u00f3n. Al norte de la plaza un gran edificio pintado de blanco y azul con un extenso patio bajo los soportales y amplias galer\u00eda de madera \u00abEl Ayuntamiento\u00bb le daba frescura y claridad a la ciudad. Comenc\u00e9 a caminar a trav\u00e9s de una larga v\u00eda peatonal hacia la calle Enramada y el primer local que me encontr\u00e9 haciendo esquina fue una panader\u00eda dulcer\u00eda. Se trataba de una calle popular llena de vida y no es que yo llegara de buen humor es que mis primeros pasos por la ciudad no me pesaban porque notaba una convivencia y sencillez en el pueblo cubano que hacia tiempo que no percibia. La luz penetraba por los balcones de las casas pintadas de vivos colores y para nada se sent\u00eda la atm\u00f3sfera previa a un cicl\u00f3n cuando ve\u00eda el andar cotidiano de los cubanos que era suelto y achispado. Luc\u00eda hermosa a primera vista la ciudad de Santiago de Cuba, el clima era agradable, las aceras limpias, la gente abierta, amable, risue\u00f1a. Con menos visitantes que La Habana caminaba mucho m\u00e1s tranquilo y nada m\u00e1s llegar sent\u00ed que mi estancia all\u00ed iba a ser larga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>MI PRIMERA ESTANCIA EN UNA CASA CUBANA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A pie de la misma calle hab\u00eda muchas casas para alquilar que las regentaban familias cubanas y se identificaban bien por un cartel blanco con un ancla azul en la puerta. Ten\u00eda la casa en la que me hosped\u00e9 una arquitectura de influencia mud\u00e9jar y una primera estancia me llev\u00f3 a subir por unas escaleras de madera a otra estancia cuya planta era rectangular con un gran patio y las dependencias que lo rodeaba. Hab\u00eda un gran sal\u00f3n con puertas y ventanas de doble hoja que apenas ten\u00eda mobiliario ni ornamentaci\u00f3n interior que impresionaba con solo mirar sus altos techos de madera labrada. Se dibujaba en las paredes ajadas de sus gruesos muros una imagen a\u00f1eja de gran riqueza y patrimonio cultural. Como me encontr\u00e9 muy animado a mi llegada me sent\u00e9 un rato en el balc\u00f3n del comedor que daba a la calle principal. Al mediod\u00eda segu\u00eda acompa\u00f1ando el buen tiempo y aunque la vista que ten\u00eda enfrente y a los lados era la de las viejas casonas vecinas por el medio de aquella calle peatonal corr\u00eda un largo Boulevar donde transcurr\u00eda la vida santiaguera. Sent\u00eda enorme felicidad de encontrarme all\u00ed al final de mi viaje escuchando desde mi balc\u00f3n las voces de la gente en la acera, una mulata vendiendo helados, un muchacho ofreciendo flores y recitando poemas, las vecinas hablando desde la balconada de un lado al otro de la calle. Al fin y al cabo. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQue pod\u00eda ser mejor?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>LOS ZAPATITOS DE ROSA <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Rafael el due\u00f1o de la casa se sent\u00f3 al lado m\u00edo haci\u00e9ndome compa\u00f1\u00eda. No tard\u00f3 mucho \u00e9l hombre en sincerarse conmigo dici\u00e9ndome que no es todo oro lo que reluce ni era \u00e9l un hombre adinerado por ser due\u00f1o de la casa herencia del pasado. Me dijo que era un ingeniero que no ten\u00eda carro ni bicicleta y que alquilaba s\u00f3lo una habitaci\u00f3n. All\u00ed viv\u00eda con su mujer su hija y su nieta gan\u00e1ndose la vida como pod\u00eda por medio del turismo, sin embargo se quejaba de que hab\u00eda que pagar luz y agua como en toda casa pero que el estado se llevaba casi todas las ganancias. Despu\u00e9s me dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Sabes chico: aqu\u00ed todo se paga triple convirti\u00e9ndose todo en una lucha diaria pero aun as\u00ed nosotros no nos podemos quejar sinti\u00e9ndonos afortunados. El cubano est\u00e1 acostumbrado a vivir en la escasez e Igualmente no sabemos de crisis porque nacimos con ella. Cuba es una isla m\u00e1gica que vive en la carencia y no sabes si odiarla o amarla, la moneda cubana est\u00e1 devaluada y apenas tiene valor fluyendo como el agua en un estanque de patos dando vueltas en c\u00edrculo y volviendo siempre al mismo sitio. La cartilla de abastecimiento todav\u00eda existe medio siglo despu\u00e9s del triunfo de la Revoluci\u00f3n y para adquirir dichos productos tenemos que acudir a las llamadas bodegas, la canasta b\u00e1sica, pollo, arroz, huevos, frijoles, sal, aceite vegetal, az\u00facar, galletas y cerillas, para caf\u00e9 no alcanza. Si tienes que vivir de tu salario cubano siendo un hombre honrado en este pa\u00eds lo tienes muy crudo: el salario medio cubano es de 15,20 cuc al mes y con ese dinero no puedes comprar ni un sart\u00e9n para fre\u00edr huevos as\u00ed que date cuenta que vivimos en el umbral de la pobreza. Todo lo que escuchaba contar a Rafael produc\u00eda en m\u00ed un duro efecto p\u00faes para nada yo pod\u00eda sentir como turista la falta de todas esas necesidades pareci\u00e9ndome todo hermoso en Santiago, a las personas las ve\u00eda de andares alegres pero en la profundidad pod\u00eda ser otra cosa. <\/p>\n\n\n\n<p>Si es as\u00ed Rafael, \u00bfEntonces c\u00f3mo sobrevive la gente? Todos van bien aseados vestidos, limpios y no veo a nadie desnutrido ni mendigando por las calles tampoco hay analfabetismo ni delincuencia y la gente es longeva por lo cual nunca he visto nada igual en ning\u00fan otro pa\u00eds del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mira el cubano se las ingenia con una doble econom\u00eda sumergida: vivimos de la estafa, del enga\u00f1o, el gobierno nos obliga al hurto robando en nuestros trabajos cada cual lo que puede para luego venderlo en el mercado negro. Esa es nuestra salida para subsistir. La gente que trabaja en lo relacionado al turismo viven mejor al cobrar en cuc m\u00e1s desahogados. Familias que est\u00e1n en el exilio y partidas no pueden ser felices. En un pa\u00eds que la gente emigra sobran los gobernantes. Ay chico t\u00fa no sabes\u00bb Mira mi Hija\u00bb cuando converses con ella te dar\u00e1s cuenta que est\u00e1 de los nervios, me tiene loco. No sabes lo que yo he peleado por ella que estuvo dos a\u00f1os en prisi\u00f3n por no firmar unos papeles y cagarse a todo lo alto en Fidel teniendo adem\u00e1s matr\u00edcula de honor en econ\u00f3micas y finanzas. Si tu eres amigo de alg\u00fan alto cargo y cierras la boca todo bien puedes solucionar lo que quieras ahora como digas lo m\u00e1s m\u00ednimo en contra de este gobierno terminaras como termino mi hija en una c\u00e1rcel. Antes Cuba era una naci\u00f3n pr\u00f3spera siendo el primer pa\u00eds de toda Am\u00e9rica Latina adonde lleg\u00f3 el ferrocarril, el tranv\u00eda, el autom\u00f3vil y la televisi\u00f3n, la segunda naci\u00f3n del mundo donde se vio la tele en color y circulaban por la Habana en aquella \u00e9poca mas coches cl\u00e1sicos que en Michigan. El comunismo te\u00f3ricamente es lindo pero en la pr\u00e1ctica es distinto y no existe porque cada hombre es un mundo aparte y el ser humano es ambicioso, aunque hay ambiciones buenas y malas. Prefiero no hablar m\u00e1s a\u00fan as\u00ed y todo amo mi pa\u00eds con todo mi coraz\u00f3n mejor te leo un poema del ap\u00f3stol de Cuba Jos\u00e9 Mart\u00ed ese fue el hombre m\u00e1s grande que tuvo nuestra naci\u00f3n m\u00e1s que Fidel y que el Che Guevara.<\/p>\n\n\n\n<p>En el balc\u00f3n de la casa me ley\u00f3 <em>Los zapatitos de rosa<\/em> y se emocionaba Rafael ley\u00e9ndolo hasta ver caer sus l\u00e1grimas. La poes\u00eda le sal\u00eda por los poros y a m\u00ed me llegaba al coraz\u00f3n y cuando termin\u00f3 de leer el poema Rafael habl\u00f3 de nuevo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mira Carlos un negocio est\u00e1 loco por abrir cuando el local es tuyo y loco por cerrar cuando tu salario no es digno y te pagan lo mismo hagas lo que hagas. &nbsp;Mejor para la se\u00f1ora empleada que se terminen pronto los huevos as\u00ed podr\u00e1 volver a casa de manera que si vas a comer a un local del Estado hazlo r\u00e1pido puede que est\u00e9n ya sin insumos. No sabes a\u00fan lo que es Cuba hermano pues veo que acabas de llegar.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre tanto comenc\u00e9 a sentirme cansado del largo viaje que hab\u00eda tenido despidi\u00e9ndome de Rafael hacia mi habitaci\u00f3n para descansar. El encuentro con Rafael me dejaba un hondo sentimiento de lo humano. Percib\u00eda que mi paso por cuba iba marcar un antes y un despu\u00e9s porque me sent\u00eda cerca de su gente. En aquel momento mis planes eran quedarme unos d\u00edas en Santiago y al mismo tiempo aquella tarde que me fui temprano a la cama cerr\u00e9 los ojos antes de que anocheciera ya hab\u00eda transcurrido mi primer d\u00eda de estancia por lo que pod\u00eda prever que Matthew estar\u00eda acerc\u00e1ndose.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>ESTABLECIMIENTOS DEL ESTADO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente baj\u00e9 temprano a desayunar a uno de aquellos establecimientos del Estado y r\u00e1pidamente comprob\u00e9 lo que me dec\u00eda Rafael. Cuando llegu\u00e9 esper\u00e9 mi turno y ped\u00ed un pincho de tortilla de francesa que val\u00eda tan solo dos pesos cubanos. El camarero dio la orden y cuando lleg\u00f3 me dijo que no quedaba porque se hab\u00edan acabado los huevos, entonces le ped\u00ed un refresco de naranja y el hombre miro la nevera para decirme despu\u00e9s que tampoco hab\u00eda llegado el suministro de bebida. Me tom\u00e9 con calma la situaci\u00f3n y durante las siguientes horas segu\u00ed dando un paseo sin salirme de las calles principales &nbsp;Enramada y Heredia, al lado derecho de la casa donde viv\u00eda justo al cruzar la calle hab\u00eda un espacio p\u00fablico abierto en donde hab\u00eda una especie de mostrador al cual acud\u00eda mucha gente y cada vez que pasaba sol\u00eda detenerme a beber un vaso de guarapo cubano que elaboraban al extraer el jugo de la ca\u00f1a de az\u00facar de una m\u00e1quina la cual mol\u00edan manualmente con una manivela para recoger el liquido que salia por un orificio. Lo serv\u00edan en un vaso de cristal con mucho hielo picado, fr\u00edo y dulce calmaba la sed. Al lado mismamente en un parquecito se sentaba la gente bajo la sombra de los \u00e1rboles a tertuliar y tambi\u00e9n era com\u00fan ver a los cubanos jugando al ajedrez en las mesas, en cualquier poyete de piedra o mismamente sentados en una silla uno frente al otro con el tablero entre sus piernas. Cerca me llamaba la atenci\u00f3n una tienda donde vend\u00edan jaulas y p\u00e1jaros. Cada cierta distancia encontraba carritos en la calle donde vend\u00edan lech\u00f3n asado y hab\u00eda muchos paladares que eran restaurantes particulares por cuenta propia donde los turistas pod\u00edan comer a precios m\u00f3dicos. Inmerso en la realidad circundante me daba cuenta que la vida del pueblo cubano se hacia en la calle y su manera de expresarse y moverse era muy avispada, ligeros en el andar como su vestimenta de bermudas con camisetas manga corta y sandalias.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando me deten\u00eda a pedir una pizza en los puestos locales al pie de calle y esperaba la orden sobre la ventanilla comenzaba a escuchar la gracia que ten\u00edan los cubanos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Hay mi ni\u00f1o que tiene mucha agua hoy el tomate Se quejaba una muchachita. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hacemos lo que se puede esto no da para m\u00e1s mi amor. Ya sabe contestaba el vendedor.<\/p>\n\n\n\n<p>Que rica esta, perdone usted. As\u00ed peque\u00f1as de masa gruesa con borde crujiente queso fundido salsa de tomate rellena con agua y jamon york eran las pizzas cubanas. Era com\u00fan que yo me detuviera a comer en los puestos locales sin ver castigada mi econom\u00eda saliendo pedir una pizza, espaguetis,  hamburguesa o helado de m\u00e1quina. Para mi que ven\u00eda de tantos lugares una receta tan sencilla la com\u00eda como uno m\u00e1s. Regres\u00e9 unas horas m\u00e1s tarde al local sin insumos y todo volvi\u00f3 a su orden porque ya hab\u00eda tortilla y jugo de naranja. Me daba cuenta que para aprender a estar en Cuba deb\u00eda tener paciencia y aceptar las situaciones tal como se me presentaron de modo que lo hac\u00eda con toda normalidad y consideraci\u00f3n. Pues muchos cubanos se sent\u00edan orgullosos de servir a la revoluci\u00f3n en una isla llena de contradicciones tan m\u00e1gica y llena de trucos como la varita de un mago.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CUENTA REGRESIVA MATHEW<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda llegado a Santiago con la alerta de un cicl\u00f3n y a trav\u00e9s de los rumores que se escuchaban en las esquinas se sent\u00eda que estaba cerca cada vez con mayor claridad. Amables cubanos cuchicheaban entre s\u00ed en torno a Matthew. Yo inconscientemente sent\u00eda que no era para tanto no s\u00e9 si por intuici\u00f3n o imprudencia. Informaban las veinticuatro horas del d\u00eda por la televisi\u00f3n estatal cu\u00e1les eran las coordenadas la velocidad de los vientos y la presi\u00f3n del agua. Se estaban evacuando los pueblos organizando las poblaciones y miles de personas de las aldeas ribere\u00f1as de las costas y de otras partes del pa\u00eds ya estaban habilitadas en refugios y escuelas fuera de riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ca\u00eda una ligera lluvia sobre las once de la ma\u00f1ana del lunes 3 de octubre 2016 en Santiago de Cuba. Ya siendo mi segundo d\u00eda y habiendo paseado toda una ma\u00f1ana sent\u00eda que vivia otro momento diferente p\u00faes comenzaba la cuenta regresiva hasta la hora O en que llegar\u00eda Mathew. La hora estimada de su impacto ser\u00eda a medianoche o sobre la madrugada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>HORAS PREVIAS A MATHEW<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por las calles operarios trabajaban en la poda de \u00e1rboles desmontaban las antenas de los techos cubr\u00edan las puertas y los cristales de los comercios con cinta cartones y tablas de madera, apuntalaban las ventanas y algunos carteles publicitarios eran desmontados, los almacenes mejor abastecidos estaban obligados a hacer guardia para proteger sus bienes en caso de saqueo. Los que hab\u00edan vivido alguna vez un cicl\u00f3n me dec\u00edan que tras el paso del hurac\u00e1n Santiago de Cuba quedar\u00eda irreconocible hablando de Matthew como de monstruo que ven\u00eda del infierno o el mismo diablo lucifer. Familias y amigos se reun\u00edan para protegerse las horas previas a la llegada del cicl\u00f3n y las calles se estaban quedando vac\u00edas. Hacia el mediod\u00eda casi todo el mundo se hab\u00eda retirado a sus casas siendo tan contundente la escena que hice lo mismo como respondiendo a un reflejo. Mi camino de regreso a casa lo hacia con normalidad pero ya con poca gente por las calles le daba a uno que pensar.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez adentro vi a Rafael sentado en la mesa de la cocina viendo las noticas por la televisi\u00f3n y leyendo el peri\u00f3dico pero no le notaba nervioso. Las siguientes horas yo las pase dentro de la habitaci\u00f3n y durante ese tiempo no percib\u00ed nada extra\u00f1o salvo ese gusanillo de no poder salir a la calle.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>MATHEW<\/strong> <strong>UN HURAC\u00c1N DE CATEGOR\u00cdA CINCO <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A las cinco de la tarde cuando a\u00fan era c\u00e1lido el d\u00eda sal\u00ed de mi habitaci\u00f3n y fui hacia la cocina pero se ve\u00eda el cielo algo nublado. Seg\u00fan las noticias de la televisi\u00f3n el poderoso organismo tropical se mov\u00eda hacia el archipi\u00e9lago cubano a una velocidad de traslaci\u00f3n de quince kil\u00f3metros por hora con direcci\u00f3n oeste-suroeste y los vientos m\u00e1ximos sostenidos alcanzaban los doscientos veinte kil\u00f3metros por hora con rachas superiores a los doscientos cincuenta kil\u00f3metros, la presi\u00f3n central hab\u00eda descendido alcanzado categor\u00eda cinco de la escala Saffir-Simpson algo realmente aterrador ya que entrar\u00eda con su ojo de casi treinta kilometros de diametro por Punta Caleta, al sur de Maisi. Al estar cerca de tocar tierra era claro que provocar\u00eda estragos en la ciudad sobre todo en las \u00e1reas rurales m\u00e1s d\u00e9biles y necesitadas pero estando yo hospedado en lo que era una casa bien cimentada en pleno centro urbano tambi\u00e9n pensaba que poco probable ser\u00eda el riesgo de derrumbe del hogar donde yo viv\u00eda. De igual manera me sent\u00eda seguro y ver a Rafael y su familia serenos me daba tranquilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>MATHEW ACERC\u00c1NDOSE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sentada en la cocina al lado m\u00edo estaba la mujer de Rafael y su peque\u00f1a nieta que sin atender a las noticias ve\u00eda una pel\u00edcula en el ordenador con los aud\u00edfonos y no parec\u00eda preocuparse nada. Todas las ventanas y contraventanas ya estaban cerradas a las seis de la tarde cuando se acercaba la hora de la llegada del cicl\u00f3n Mathew. Como ya no se pod\u00eda salir a las calles Rafael me dijo que en un rato la cena estar\u00eda servida y me sent\u00ed agradecido al ser invitado. Adentro en la cocina la mujer de Rafael me comentaba que hab\u00edan acumulado v\u00edveres y alimentos necesarios suficientes para una larga temporada as\u00ed fue que cuando abri\u00f3 el congelador y vi que hab\u00eda dentro mucha comida entend\u00ed que pod\u00eda ser cierto. Ella me dec\u00eda que los productos eran muy caros haci\u00e9ndose muy dif\u00edcil vivir en cuba pero que nunca se ir\u00eda de su pa\u00ed mientras los dos nos entre ten\u00edamos separando el arroz a granel que ven\u00eda con hierbas y palos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>DE LA CALMA A LA ANGUSTIA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yo estaba impaciente por la llegada de Matthew y era algo ins\u00f3lito para m\u00ed a la vez que iba cambiando a un estado de nerviosismo poco a poco. &nbsp;M\u00e1s que temor sent\u00eda inquietud un estado contradictorio de diversas emociones encontradas puesto que no deseaba la tragedia a nadie pero s\u00ed ansiaba vivirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Rafael se acerc\u00f3 a m\u00ed y me dio un ejemplar antol\u00f3gico de un libro cuyo t\u00edtulo era <em>La edad de oro<\/em> una obra para aprender la historia del mundo escrita por Jos\u00e9 Mart\u00ed para los ni\u00f1os de Am\u00e9rica de un hombre que prefiri\u00f3 el bien de muchos a la opulencia de pocos. Me encerr\u00e9 en la habitaci\u00f3n a leerlo y luego de intentar hacerlo por un rato me di cuenta de que segu\u00eda sin entender nada de lo que iba suceder. En aquel momento era yo uno de esos valientes est\u00fapidos que no temen a la muerte cuando se acerca. Aquella tarde entretenido por la lectura aunque pudiera estar en las v\u00edsperas de mi \u00faltimo d\u00eda ni siquiera lo ven\u00eda venir pues tan solo unas seis o siete horas separaban la calma de la angustia. Escuchaba el ruido del aire acondicionado de mi habitaci\u00f3n mientras pasaba una tras otra las p\u00e1ginas del libro como esperando la hora de mi encuentro con Lucifer. Fue entonces cuando Rafael toc\u00f3 a la puerta para que saliera a cenar y yo beb\u00ed un poco de agua que ten\u00eda en la mesa de noche, cerr\u00e9 el libro y sal\u00ed de la habitaci\u00f3n hacia la cocina. Las noticias informaban que Matthew se estaba desviado en las \u00faltimas horas y que el ojo del hurac\u00e1n pasar\u00eda por la provincia vecina de Guant\u00e1namo sin aceptar a Santiago donde s\u00f3lo llegar\u00eda como una peque\u00f1a tormenta tropical. Todos respiramos m\u00e1s tranquilos tras aquella noticia y despu\u00e9s de la cena todos nos fuimos a dormir un poco m\u00e1s tranquilos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>MATHEW DEVASTADOR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A las seis de la ma\u00f1ana despert\u00e9 sin ning\u00fan contratiempo viendo como ca\u00eda un poco de lluvia pero nada que fuera alarmante. Dos horas despu\u00e9s cuando escuch\u00e9 ruido en la casa sabiendo que alguien hab\u00eda despertado sal\u00ed al comedor junto a Rafael que estaba sentado en el sof\u00e1 viendo las noticias. Matthew hab\u00eda arrasado todo a su paso en los municipios de Maisi, Baracoa Im\u00edas y San Antonio del Sur en la provincia de Guant\u00e1namo y las im\u00e1genes por la televisi\u00f3n eran devastadoras, ninguno lo pod\u00eda creer. Si no hubiera ido a Santiago de Cuba seguro que no hubiera corrido ning\u00fan riesgo pero hab\u00eda ido saliendo bien mi decisi\u00f3n temeraria, mi manera relajada de sentir en medio de la angustia colectiva el miedo tuvo un resultado que correspond\u00eda a la realidad \u00bb La vida que es creaci\u00f3n y destrucci\u00f3n\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel d\u00eda que baj\u00e9 temprano a la calle percib\u00eda en la gente la alegr\u00eda de haberse salvado. Todo el mundo hablaba de la cat\u00e1strofe que se estaba viviendo en los concejos vecinos a tan s\u00f3lo pocos kil\u00f3metros de distancia donde hab\u00eda comenzado una ola de angustia. Mientras tanto la vida continuaba en la capital de la provincia de Santiago de Cuba y el resto del pa\u00eds. Pensaba entonces c\u00f3mo es la vida de injusta en c\u00f3mo somos los seres humanos capaces de percibir cada momento al propio beneficio que en un lugar la vida se desmorona y muy cerca transcurre como si no hubiera pasado nada. Pero tambi\u00e9n el deseo de ayudar y comprometerse unos con los otros y en lo humano que es el hombre capaz de curar todas las heridas, en la luz y la oscuridad del alma que convive con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CEMENTERIO SANTA EFIGENIA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como las carreteras accesos de entrada y salida de Santiago estaban bloqueados la situaci\u00f3n me oblig\u00f3 a quedarme en la ciudad hasta que todo se calmara y abrieron oficialmente las carreteras.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos d\u00edas de descanso Rafael me sugiri\u00f3 que visitara el sepulcro de Jos\u00e9 Mart\u00ed en el cementerio de Santa Ifigenia y as\u00ed lo hice. Me pareci\u00f3 una distancia corta p\u00faes el camino se me hizo r\u00e1pido en moto cubriendo la distancia tan solo en unos diez o quince minutos todav\u00eda metido en la sensaci\u00f3n de viajar estaba yo inmerso mi propio mundo que a\u00fan sencillo me obliga a estar inmerso en \u00e9l. Cuando llegu\u00e9 unos militares uniformados sal\u00edan en marcha marcial del exterior del recinto hacia el mausoleo por un ancho pasillo de m\u00e1rmol para hacer su cambio de guardia. Viendo a los soldados con sus armas al alto los llantos y rezos de quienes lo visitaban se me erizaba la piel y pod\u00eda sentir el orgullo de un pueblo. La imponente estructura del monumento con sus m\u00e1s de veinte metros de altura impresionaba y las palmeras ondulaban al viento con los rayos de sol penetrando por el lucernario hacia la tumba, en el centro est\u00e1 la cripta funeraria de bronce y en su interior hay un cofre donde reposan las cenizas sobre un pu\u00f1ado de tierra de cada pa\u00eds de Am\u00e9rica cubierto con la bandera cubana y un ramo de flores cumpliendo su deseo expreso:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Yo quiero cuando me muera<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; sin patria, pero sin amo,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; tener en mi losa un ramo<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;de flores y una bandera.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de aquella visita a la sepultura del ap\u00f3stol de Cuba regres\u00e9 a casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Si no hubiera viajado en el cami\u00f3n de aquella manera para escuchar la historia de Reinier ni me hubiera hospedado en casa de Rafael y su familia seguramente no hubiera conocido algo de su idiosincrasia. Mientras me encontr\u00e9 leyendo la edad de oro de Jos\u00e9 Mart\u00ed para todos los ni\u00f1os de Am\u00e9rica y cuando visit\u00e9 su tumba sent\u00ed que una y otra cosa estaba relacionada. Yo encontraba un enorme idealismo en el pueblo cubano donde me llegaban las noticias de boca en boca. Sus h\u00e9roes en realidad no hab\u00edan muerto y si quer\u00eda conocer una isla como cuba hab\u00eda que viajar a pie. Eso es lo que yo cre\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>DE COPAS POR SANTIAGO CUBA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos d\u00edas despu\u00e9s del hurac\u00e1n sol\u00eda frecuentar un bar que estaba a escasos metros de la casa donde viv\u00eda. Era una terraza al aire libre frecuentada por extranjeros y cubanos. Me resultaba f\u00e1cil identificar aquel lugar a los jineteros tanto hombre como mujeres corteses de andares alegres y charlatanes que suelen frecuentar los bares de moda, con un cuerpo de espatarrar sonrisa caribe\u00f1a y buena labia se ven paseando los hombres de la mano con mujeres extranjeras que llegan en busca de sexo placer o amor. Tambi\u00e9n hay muchos siempre dispuestos a ayudarte o conversar para convencerte con sus falsas palabras a ir alg\u00fan local de un amigo suyo donde te sacar\u00e1n los cuartos al menor descuido. Cosas del viaje por no decir que esas mujeres llamadas jineteras que se ganan la vida con el oficio m\u00e1s antiguo del mundo f\u00e1cil de criticar ser\u00eda sino fuera que hay que sobrevivir y en un d\u00eda ganan m\u00e1s que todo el mes trabajando. As\u00ed hay mujeres y hombres que lo hacen para dar de comer a su familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>LIGANDO CON TANIA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Camin\u00e9 para tomar algo hacia una mesa y me sent\u00e9 en una silla dando la espalda a una bella chica para al rato darme la vuelta.<\/p>\n\n\n\n<p>-Un placer conocerte. Mi nombre es Carlos perdona por hacerte el feo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Asere qu\u00e9 bol\u00e1\u00a1\u00a1\u00a1 Contesto Tania?! &nbsp;Eres espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Eso parece. Y que te tra\u00e9 por aqu\u00ed. Le dije a Tania.<\/p>\n\n\n\n<p>Si quieres saber no estoy buscando nada solo he quedado para tomar algo con un amigo. Contest\u00f3 ella.<\/p>\n\n\n\n<p>-Eres de Santiago. Le pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si vivo a unas pocas cuadras de aqu\u00ed en una casa colonial cerca del parque c\u00e9spedes. Y a ti carlos que te trajo a cuba El amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Si, el amor por el viaje.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tan hermosa que eres supongo que estaras casada y con familia. Asent\u00e9 todo curioso a decirle.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero bueno mi ni\u00f1o tremenda muela, tu no me calculas. Supongo que has conocido muchas mujeres por el camino. \u00bfTe dejaron quemao?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto como eso no Tania pues te digo que La vida de un viajero no es f\u00e1cil para encontrar el amor.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues ser\u00e1 que no te ha llegado el momento y eres t\u00fa un chico dificil. Me gusta.<\/p>\n\n\n\n<p>-Gracias por el alago.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Si te soy sincera cuando entraste por la puerta del bar me fije en la manera que te mov\u00edas con seguridad y mucha confianza lo me dijo mucho de ti.<\/p>\n\n\n\n<p>Tania era una mujer muy guapa risue\u00f1a, optimista \u2013como es natural en los cubanos\u2013 era en fin hermosa como la vida. Fue al momento que lleg\u00f3 su amigo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Juan te presento a Carlos de Espa\u00f1a ya que nos acabamos de conocer.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo les invit\u00e9 a tomar unos mojitos y me levant\u00e9 a la barra para pedir despu\u00e9s comenzamos a charlar los tres.<\/p>\n\n\n\n<p>Y bien Tania es mi compa\u00f1era de trabajo una mujer inteligente e independiente. Adem\u00e1s de estar sola abogada y modelo de joven. Dijo juan.<\/p>\n\n\n\n<p>-As\u00ed que soltera no sab\u00eda Tania.&nbsp; Vaya sorpresa. Le dije.<\/p>\n\n\n\n<p>-Este amigo m\u00edo enseguida canta no se puede con los hombres.  Hace dos a\u00f1os que me separ\u00e9 de mi ex marido italiano donde estuvimos diez a\u00f1os viviendo juntos en la Toscana.<\/p>\n\n\n\n<p>Bello lugar. Contest\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si muy bonito pero si te digo la verdad me cans\u00e9 de la vida europea fr\u00eda y un poco aburrida. No creo que vuelva. Santiago lo llevo dentro de mi alma, el sol y la m\u00fasica, su gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Y t\u00fa me has dicho antes que tu gran amor es el viaje. A que te referias.<\/p>\n\n\n\n<p>-Te cuento Cuba es el \u00faltimo pa\u00eds de mi vuelta al mundo. Ahora lo entiendes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY cuanto tiempo? Pregunto Tania.<\/p>\n\n\n\n<p>-Siete a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>-Juan resopl\u00f3 fuerte y dijo. Este hombre est\u00e1 fuera de liga Tania.Y as\u00ed entre trago y trago fue pasando el tiempo. Cuando Tania me mir\u00f3 fijamente&nbsp; los ojos expres\u00f3 su belleza con la gracia de sus palabras.\u2014Carlos acuerdate lo que te digo \u00abD\u00f3nde hay un lugar mejor para vivir que este\u00bb Santiago vive al son de la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si ya lo creo esos bellos cuerpos est\u00e1n hechos para el baile. Con ese tipazo que tu tienes levantaras el \u00e1nimo hasta un muerto. Podr\u00edas ense\u00f1arme a bailar. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Si claro te sentir\u00e1s vivo. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo un intervalo \u00bfY que tipo de m\u00fasica o artistas son los que te gustan? En general de Cuba todo. No sabr\u00eda por d\u00f3nde empezar a decirte\u00bb  Ibrahim Ferrer, Compay Segundo, P\u00edo Leiva, Eliades Ochoa, Omar Portuondo. El \u00e9xito Internacional de la llamada Buena vista social club ha sido algo irrepetible.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLo sabes? &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Quien no los conoce me pregunto yo. El mundo hoy en d\u00eda se rinde a esos grandes maestros cubanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra vez hubo una pausa. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fue Juan quien me pregunt\u00f3 si hab\u00eda le\u00eddo alg\u00fan autor cubano. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-A Jos\u00e9 Mart\u00ed. Puedo decir que me emocione cuando el due\u00f1o de la casa en la que estoy hospedado me recit\u00f3 el poema los zapatitos de rosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Tania tom\u00f3 la voz. Estoy segura de que al final de tu viaje escoger\u00e1 Santiago de Cuba como lugar en el mundo para vivir. Es m\u00e1s afirm\u00f3 que terminaras con una cubana en la ciudad m\u00e1s caribe\u00f1a del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues ya esta firmado, marido y mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>-En serio Carlos deber\u00edas contar tus experiencias en un libro, seguro que a tus lectores les gustar\u00eda leer una historia de amor, lujuria desenfreno y sexo en Cuba, eso ser\u00eda un buen final para tu libro<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Si a mi tambi\u00e9n me gustar\u00eda ese final y la luna de miel donde te gustaria pasarla. Le dije<\/p>\n\n\n\n<p>-En cayo largo del sur. Playa sirena y para\u00edso.&nbsp;Contest\u00f3 Tania<\/p>\n\n\n\n<p>Tania se levant\u00f3 al ba\u00f1o. Entonces Juan se me acerc\u00f3 y me dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>Deja el mareo mi hermano hace falta que te tire un zape.&nbsp;Te comento que Tania me ha confesado que le has gustado ya que te ve como un chico aventurero.<\/p>\n\n\n\n<p>-Hiciste pan con ella. Monta que te quedas \u00d1ooo<\/p>\n\n\n\n<p>-Bueno creo que ya est\u00e1 bien salt\u00f3 a decir Tania cuando lleg\u00f3 de vuelta. Si seguimos bebiendo terminamos como la fiesta del guatao y ma\u00f1ana hay que trabajar.<\/p>\n\n\n\n<p>-Me gustar\u00eda mucho verte de nuevo Tania. Te apetece que nos volvamos a encontrar.<\/p>\n\n\n\n<p>-ok, me parece correcto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN AMOR QUE SE FUE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tania me dio dos besos de despedida en la mejilla aquella noche y quedamos de vernos a las tres de la tarde del d\u00eda siguiente en la misma terraza del bar donde nos hab\u00edamos conocido. Las palabras de Juan confirmaban mis sospechas pues era innegable el feeling que hab\u00eda con Tania. Siendo Cuba mi \u00faltimo destino de la vuelta al mundo no me costaba abrir mi coraz\u00f3n a aquella mujer. Terminar mi viaje de romance resultaba fenomenal. Quise verdaderamente conocerla pues ya me hab\u00eda conquistado. Me dorm\u00ed pensando que no estaba mal enamorarme al final del viaje. Al d\u00eda siguiente despu\u00e9s de almorzar acud\u00ed a la cita clavado como un reloj. Eran las tres de la tarde aquel dia que yo estaba de pie pidiendo un agua en el mostrador de aquella terraza al aire libre mirando impaciente hacia la puerta de entrada a la vez que me fijaba si ella estaba sentada en alguna de las mesas de alrededor, de vez en cuando levantaba la mirada hacia afuera hacia la calle por entre las rejillas del muro que cerraba toda el \u00e1rea para ver si la ve\u00eda llegar, entonces me di cuenta mientras esperaba que me hab\u00eda equivocado en el horario pues ca\u00ed en cuenta que la hora de mi ordenador retrasada porque ten\u00eda el horario de Colombia. Las tres de la tarde realmente eran las cuatro en Cuba. Para mi desgracia hab\u00eda llegado una hora a la cita no hab\u00eda nadie all\u00ed esperando y nunca m\u00e1s supe de ella. No quer\u00eda irme de Santiago para buscar a Tania pero quedaba un largo viaje de vuelta hasta la Habana siete semanas m\u00e1s de aventura. Entonces iba sintiendo de nuevo mi partida el final del viaje entendiendo mi relaci\u00f3n con el mundo como lo que me llevaba de \u00e9l, los bellos momentos vividos. El no haberme encontrado con tania me lo tom\u00e9 con resignaci\u00f3n as\u00ed que desist\u00ed en la b\u00fasqueda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>FAMILIARIZANDOME CON SANTIAGO DE CUBA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una semana despu\u00e9s del hurac\u00e1n abrieron las carreteras y durante todo aquel tiempo de espera yo me fui familiarizando con el entorno. Fui a visitar el legendario castillo de San Pedro de la Roca o Castillo del Morro de Santiago donde al atardecer todos los dias se tira el ca\u00f1onazo Mambise. Esta fortificaci\u00f3n militar fue construida en el a\u00f1o 1638 con el objetivo de proteger la ciudad de Santiago de Cuba contra ataques navales de corsarios y piratas durante la guerra hispano cubana americana. La historia me dec\u00eda muchas cosas pues estaba escrita en sus muros de piedra mirando al mar pero lo que realmente m\u00e1s me gustaba era perderme por las calles de la ciudad. Caminando unas pocas cuadras o manzanas desde mi casa llegaba a las escalinatas del Padre Pico donde una mara\u00f1a de cables de tendido el\u00e9ctrico se en reviraban de un lado a otro de la calle en lo que fueron las primeras fortificaciones de los espa\u00f1oles. Desde lo alto de sus empinadas y largas escaleras yo divisaba con pasividad la bah\u00eda y el puerto y al fondo las gr\u00faas y barcos entre los perfiles suaves y ondulados de la sierra. En ese tramo empinado se sentaban los cubanos buscando la sombra en las esquinas frente a los p\u00f3rticos de sus casas recibiendo el aire salino de la bah\u00eda, en el medio mismo de la escalera lo hac\u00edan otros impert\u00e9rritos para broncearse al sol. Lo que m\u00e1s me conmov\u00eda era la vida callejera con esa pausa que tiene el cubano para vivir el ahora. Bajando la escalera ya en su parte baja camin\u00e9 hacia el parque de la alameda lo que es el malec\u00f3n de Santiago entre la bah\u00eda y la terminal de cruceros. El paseo en s\u00ed decorado con fuentes rodeado de peque\u00f1os \u00e1rboles y jardines era muy c\u00e1ndido poco advertido aunque produc\u00eda un efecto de tranquilidad y sencillez. A la orilla del mar se me hac\u00edan m\u00e1s frescos los d\u00edas soleados. A parte de la gente que llegaba paseando no sol\u00eda ver muchos veh\u00edculos circulando por aquella zona industrial en donde tambi\u00e9n se encontraba las estaci\u00f3n del ferrocarril. La certeza de que estaba en Cuba se afirmaba en cuanto era com\u00fan ver carruajes tirados por caballos y bici taxis por entre las v\u00edas en la carretera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CAMINANDO SIN RUMBO POR LAS CALLES DE SANTIAGO <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De vuelta a casa era com\u00fan perderme por los barrios de la ciudad cercanos al puerto. Con Roberto converse aquella tarde sobre Santiago como la ciudad rebelde y heroica de cuba escenario de la guerra revolucionaria contra fulgencio batist, en el asalto del cuartel de Moncada el 26 julio 1953, a cuyo mando estaba entonces el abogado Fidel castro. Era un anciano comunista que ya andaba cerca de los noventa a\u00f1os que apoyaba la revoluci\u00f3n sosteniendo que nunca iba cambiar de ideolog\u00eda. Se sent\u00eda agradecido de tener buena educaci\u00f3n y salud cont\u00e1ndome que estaba sano como un roble y que aunque hubiera vivido en la escasez nunca se hab\u00eda sentido solo siempre rodeado de su familia buenos amigos y claro de hermosas mujeres. Roberto me invit\u00f3 a tomar caf\u00e9 y despu\u00e9s de un tiempo me di cuenta que en cualquier esquina suced\u00eda lo mismo. Por la misma ventana en algunas de las casas donde me deten\u00eda me cobraban un peso o ped\u00edan la voluntad me lo serv\u00eda calentito en peque\u00f1os vasos de pl\u00e1stico. Me sentaba sin azan alguno en el bordillo frente a la puerta viendo como el milagro de la vida surg\u00eda espont\u00e1neamente en una agradable conversaci\u00f3n y luego me contaban algo de sus vidas. Las horas pasaban entretenidas m\u00e1s a\u00fan cuando ya en vez de tomar caf\u00e9 se beb\u00eda ron. En otra ocasi\u00f3n Manuel abri\u00f3 una botella havana club arrojando al suelo un poco de su l\u00edquido en devoci\u00f3n a los orishas. Observe a la entrada en el comedor de su casa un altar con tallas de madera de santos e im\u00e1genes cat\u00f3licas en el que colgaban collares y hab\u00eda recipientes con diversos atributos como cr\u00e1neos de animales. Dec\u00eda Manuel que si yo tenia algun mal de ojo o mal ag\u00fcero resolver\u00eda mis problemas invocando los esp\u00edritus en un ritual de santer\u00eda. Roberto era afrocubano lo que dejaba ver la influencia de \u00c1frica en el nuevo mundo. La de los primeros esclavos negros tra\u00eddos desde la vecina isla de Hait\u00ed en el siglo xvi que llegaron a la isla aportando su cultura junto con sus divinidades. La religi\u00f3n yoruba de \u00c1frica occidental con olorun su creador y los orishas o santos como intermediarios. Aunque yo no hab\u00eda presenciado ninguna ceremonia de santer\u00eda es un hecho que esas costumbres llegadas con la di\u00e1spora del \u00c1frica a Am\u00e9rica que se sincretiz\u00f3 con el santoral cat\u00f3lico de los conquistadores hoy en dia siguen presente de un lado a otro del continente americano Desde Brasil a Colombia pasando por Centroam\u00e9rica, hasta New Orleans y en el caribe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>SANTIAGO ALEGRE Y DICHARACHERA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed en Santiago de cuba j\u00f3venes muchachas humildes bailaban en las aceras rumba con la radio del vecino puesta meneando su cintura y las piernas con soltura mientras el hombre a su vez tocaba un tambor. No hacia falta ir a la casa de la trova para escuchar m\u00fasica porque cuba es pura melod\u00eda en s\u00ed. En sus calles el cubano baila con pasi\u00f3n porque s\u00ed, de cuna por identidad, en el sal\u00f3n de su casa, la ba\u00f1era, o en el tejado con lluvia, hurac\u00e1n y tormenta. Bailes callejeros en el que tambi\u00e9n zapateaba mostrando el arte tra\u00eddo por los espa\u00f1oles que bailaban los campesinos y los mambises que lucharon por la independencia. Santiago es rebelde, heroica, de raza blanca y negra, mestiza, amarilla, colonial y tropical, precolombina tambi\u00e9n pero sobre todo caribe\u00f1a en estado puro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>EN RUTA A GUANT\u00c1NAMO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se estaba llevando a cabo la fase de recuperaci\u00f3n cuando decid\u00ed acercarme hasta Baracoa una de las ciudades afectadas por el hurac\u00e1n dejando atr\u00e1s el aire sensual de Santiago y la calidez de su gente para seguir camino hacia la zona de desastre donde se viv\u00eda un suceso desdichado. En aquel momento pens\u00e9 que tal vez pudiera ayudar a esas gentes solidarias o en tal caso vivir la realidad en s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Sal\u00ed de la terminal de bus de Santiago por la ma\u00f1ana en un bus de la compa\u00f1\u00eda v\u00eda azul hacia Guant\u00e1namo y por el camino me cruzaba con agricultores montados en su tractor que recolectaban caf\u00e9, cacao llegando dos horas despu\u00e9s a la m\u00e1s oriental de las provincias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN TRUCO DE MAGIA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yo llevaba tres sombreros paisas puestos en la cabeza t\u00edpicos de la regi\u00f3n del eje cafetero de Colombia cuando me baj\u00e9 en la estaci\u00f3n que estaba a las afueras del centro ciudad y me puse hablar con un conductor de mototaxi. Despu\u00e9s fue que eche andar con los sombreros en la mano y unos metros m\u00e1s all\u00e1 sucedi\u00f3 que cuando fui a ponerlos de nuevo me di cuenta que uno de ellos hab\u00eda desaparecido. Entonces regres\u00e9 donde el motorista.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Usted ha visto un sombrero. Le dije con un buen humor.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues ni idea. Contesto \u00e9l. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pero c\u00f3mo puede ser posible que haya desaparecido delante mis narices si acabo de apoyarlos en el asiento de su moto porque me daban mucho calor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Ay compai! Desapareci\u00f3 por arte de magia. No se enfade es ilusionismo cubano. En este pa\u00eds no se roba est\u00e1 en la lucha pero aqu\u00ed en Guant\u00e1namo est\u00e1n los mejores magos del mundo y tenga usted mucho cuidado.<\/p>\n\n\n\n<p>Acto seguido me acerqu\u00e9 a un puesto donde me detuve a desayunar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Un jovencito me sirvi\u00f3 un caf\u00e9 con s\u00e1ndwich de jam\u00f3n y queso cuando yo apoy\u00e9 los otros dos sombreros en la barra.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Despu\u00e9s de charlar un rato:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Chico, \u00bfy para qu\u00e9 quieres dos sombreros? Reg\u00e1lame uno a m\u00ed \u2013me dijo sonriente el joven. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero como puede ser tanto gusto por mis sombreros. Replique.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues porque con uno le sobra mejor tenga un detalle con un cubano que aqu\u00ed todo nos hace falta.<\/p>\n\n\n\n<p>-ok se lo voy a regalar porque me has caido bien adem\u00e1s de ser un chico trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p>-Muchas gracias y tenga cuidado con la mochila no la dejes apoyada en el suelo lejos de su vista no vaya ser que se la roben. Si quiere se la puedo yo guarda. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Esta bien no te preocupes he terminado.<\/p>\n\n\n\n<p>Acto seguido pregunt\u00e9 al taxista el precio de la carrera al centro ciudad y me sub\u00ed en el carro.<\/p>\n\n\n\n<p>-lleva usted puesto un sombrero muy bonito no se ven muchos as\u00ed por aqu\u00ed. &nbsp;Dijo el taxista.<\/p>\n\n\n\n<p>-Colombiano. &nbsp;Le contest\u00e9. Marica, que tiene mi sombrero que todo el mundo lo quiere. Como me desaparezca de la cabeza le cort\u00f3 la mano a alguien puesto que ya van dos.<\/p>\n\n\n\n<p>-No se enfade solo era un cumplido.<\/p>\n\n\n\n<p>Ok, a la orden hagamos un trueque yo le doy el sombrero por el importe de la carrera hasta la puerta misma de mi alojamiento. Qu\u00e9 le parece.<\/p>\n\n\n\n<p>-Eso est\u00e1 hecho hermano bienvenido a Guant\u00e1namo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Mientras tanto tampoco yo no pod\u00eda evitar re\u00edrme de la situaci\u00f3n y decid\u00ed darle el \u00faltimo sombrero al taxista. Hubo tanta gracia en las tres desapariciones que no pod\u00eda sino admitir que nunca hab\u00edan desaparecido tres sombreros de mis narices de una forma tan graciosa y ocurrente. As\u00ed termin\u00f3 la historia de los tres sombreros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>GUANT\u00c1NAMO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por lo que me encontr\u00e9 al llegar a Guant\u00e1namo una ciudad m\u00e1s al interior de la bah\u00eda que Santiago de calles llanas y arboleda sin mucho tr\u00e1fico y viendo como pedaleaban con sus bicicletas por el medio la carretera y se sentaban las mujeres de lado con las piernas cruzadas sobre el cuadro de la bici algo me dec\u00eda que aquella ciudad era m\u00e1s provincial. Me dej\u00f3 el taxista a una sola cuadra del museo de la ciudad frente a la puerta de una casa con un peque\u00f1o patio exterior cerrado donde una mujer estaba regando el verde c\u00e9sped y las plantas. Manuela una se\u00f1ora viuda de unos cincuenta a\u00f1os con cabello negro fue qui\u00e9n me alquil\u00f3 un cuarto y una vez le entregu\u00e9 mi pasaporte para que apuntar\u00e1 los datos dej\u00e9 la mochila y sal\u00ed directamente a la calle a pasear. Era en el parque Mart\u00ed donde yo me sentaba junto a la peque\u00f1a iglesia de Santa Catalina de Rissis a la sombra de los \u00e1rboles y sus frondosas palmas para descansar mis piernas. Los enamorados sentados en los bancos se besaban mientras un anciano con su boina &nbsp;atentamente le\u00eda el peri\u00f3dico y una mujer con el paraguas en la mano se proteg\u00eda del sol. Delante m\u00eda estaba la concha que sirve de escenario para las bandas municipales y yo sol\u00eda iba y ven\u00eda  al parque sin alejarme mucho de los alrededores de la plaza donde se desarrollaba la vida social.    <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>YOGURT CASERO EN GUANT\u00c1NAMO<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Los restaurantes o comercios Refulg\u00edan con el sol de la tarde y eran llamativos con los toldos de rayas blancas azules, verdes, amarillas o rojas seg\u00fan el color del edificio. Entre sus columnas y grandes soportales se mov\u00eda la gente en donde vend\u00edan fruta helados y verduras. En un extremo del parque se sentaban a vender en fila ropa o artesan\u00eda frente a la calle que corr\u00eda adornada con peque\u00f1as farolas y gigantes macetas de piedra. Sonaba la m\u00fasica en la casa de la trova y se escuchaba cantar Guantanamera la canci\u00f3n de Joseito Fern\u00e1ndez. &nbsp;Lo que m\u00e1s me gustaba era detenerme en una tiendecita que hab\u00eda en una esquina donde vend\u00edan yogurt casero natural y de sabor fresa. La se\u00f1ora lo guardaba en una garrafa de cinco litros en la nevera y cuando iba cada poco me beb\u00eda dos o tres vasos seguidos porque ella me dec\u00eda que no siempre lo iba a encontrar. Detr\u00e1s m\u00eda esperaba de pie un cubano vestido de pantal\u00f3n y gorra verde quien dec\u00eda que trabajaba en la base militar estadounidense y al otro lado de la calle la gente se api\u00f1aba en un puesto para comprar el peri\u00f3dico.    <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>EN EL PORCHE CON MANUELA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegu\u00e9 a la casa me sent\u00e9 un ratito afuera en una silla que hab\u00eda en el porche.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni\u00f1o, quieres un vaso de agua- Me dijo Manuela.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si muchas gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>-Cu\u00e1nto tiempo va estar aqu\u00ed me pregunto.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ma\u00f1ana estoy saliendo a Baracoa. Cual es el medio m\u00e1s barato para llegar. Le pregunt\u00e9 a Manuela.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si usted consigue viajar en botella como un cubano no pagar\u00e1 nada pero no se lo aconsejo porque coger\u00e1 antes una insolaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>-Que me est\u00e1 diciendo Manuela.<\/p>\n\n\n\n<p>-Eso es viajar haciendo auto stop y para eso tiene que ir al punto perif\u00e9rico de la v\u00eda principal. All\u00ed mismo los amarillos agentes supervisores de tr\u00e1fico ayudan a organizar la pr\u00e1ctica de viajar gratis para los cubanos obligando a parar veh\u00edculos pertenecientes al estado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;-Pues me lo pensarpe.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Y como te ha ido el d\u00eda carlos has ido a visitar el museo. Volvi\u00f3 hablar Manuela.<\/p>\n\n\n\n<p>-No la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues lo tiene enfrente e igual est\u00e1 a tiempo as\u00ed podr\u00e1 ver el m\u00f3dulo de descenso de la soyuz 38, la nave que condujo al cosmos al guantanamero Arnaldo Tamayo M\u00e9ndez el primer cosmonauta latinoamericano en subir al espacio. <\/p>\n\n\n\n<p>Muchas gracias muy interesante. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>PUNTO AMARILLO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente decid\u00ed salir haciendo botella de Guant\u00e1namo a la ciudad de Baracoa y cuando me acerqu\u00e9 andando al punto donde estaba el amarillo ya hab\u00eda varias personas varadas esperando transporte. Para no perder mi turno me un\u00ed a la cola con el sol calentando fuerte la cabeza por lo cual eche en falta mi sombrero y no pas\u00f3 mucho tiempo en llegar un cami\u00f3n que se estacion\u00f3 al lado. Despu\u00e9s de un rato el conductor comenz\u00f3 a gritar:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Baracoa, Baracoa! \u00a1S\u00fabanse, arriba, arriba!<\/p>\n\n\n\n<p>Sin pensarlo dos veces me sub\u00ed a la parte trasera al cami\u00f3n junto con otras tantas personas de la fila que all\u00ed mismo estaban esperando. Estabamos todos subidos en la parte de atr\u00e1s metidos en una caja de hierro separada esta de la cabina del conductor al que para nada pod\u00edamos ver cuando casi media hora despu\u00e9s arranc\u00f3 el motor. Una vez dentro no se ve\u00eda apenas nada afuera m\u00e1s a\u00fan cuando \u00edbamos sentados de espalda a la chapa unos frente a los otros sobre un tabl\u00f3n que corr\u00eda a cada lado del cami\u00f3n. No tardamos mucho en hacer una parada en la estaci\u00f3n central de Guant\u00e1namo que era la misma que yo hab\u00eda llegado un d\u00eda atr\u00e1s y me hizo recordar la historia de los sombreros. All\u00ed se baj\u00f3 mucha gente y recogimos despu\u00e9s m\u00e1s pasajero para arrancar de nuevo. Era axfisiante viajar en el interior sentado a los lados en una banqueta de madera como si fu\u00e9semos un regimiento militar camino al frente de batalla, no era como mi anterior viaje de la Habana a Santiago que lo hab\u00eda hecho en asientos individuales con un hueco de luz mucho m\u00e1s grande este con cristales. Los que iban de pie ten\u00edan que sujetarse donde pod\u00edan con fuerza para no caer con las frenadas y viajar all\u00ed era lo m\u00e1s parecido a ir como el ganado. Lo \u00fanico que pod\u00eda hacer para aliviar el recorrido era poder respirar un poco de aire por una peque\u00f1a rejilla que hacia de hueco libre pero el ambiente no dejaba de ser pesado y hasta divertido.<\/p>\n\n\n\n<p>-Hay por dios se\u00f1or se ha comido usted hoy potaje de frijoles. Dijo una se\u00f1ora a un hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>-Yo no he sido porque usted no deja la muela \u00abHablar tanto\u00bb  le contest\u00f3 el.<\/p>\n\n\n\n<p>-Se arm\u00f3 tremendo bele bele salto a decir otro.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese momento un olor f\u00e9tido causado por la mezcla de gases intestinales comenz\u00f3 a extenderse por toda la cabina y cuando yo me tape la nariz a la vez que me re\u00eda la mujer que viajaba pegada a mi me dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque usted espa\u00f1ol no viaja en su aluminio\u00bb Avi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque vivo en cuba hace a\u00f1os casado con una mujer cubana. Le dije <\/p>\n\n\n\n<p>Donde \u00e9ramos pocos pari\u00f3 catara contest\u00f3 la mujer cerrando el dialog\u00f3 con esa jerga cubana. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un rato despu\u00e9s el cami\u00f3n se par\u00f3 de nuevo y como desde dentro no ve\u00eda muy bien lo que suced\u00eda afuera y en aquel punto se baj\u00f3 del cami\u00f3n m\u00e1s gente yo hice lo mismo pensando que hab\u00edamos llegado muy r\u00e1pido al destino final pero realmente hab\u00edamos regresado al mismo punto de partida de donde salimos que no era otro que el punto amarillo  donde permanec\u00eda haciendo botella.  Con todo eso como no hab\u00eda pasajeros suficientes para compensar el gasto de aquel viaje en cami\u00f3n hacia la ciudad de Baracoa el conductor decidi\u00f3 abortar su salida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CARRETERA EL BATE BATE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saliendo de Guant\u00e1namo por la carretera de la bah\u00eda transcurri\u00f3 poco tiempo hasta llegar a la costa a trav\u00e9s de una zona llana y pelada donde iban apareciendo peque\u00f1as playas rocosas y pe\u00f1ascos ganando terreno al mar en el tramo de carretera popularmente conocido como el Bate Bate ubicado entre Guant\u00e1namo y San Antonio del Sur via de interconexion entre las zonas de Imias, Baracoa y Mais\u00ed. Camiones de construcci\u00f3n y trabajadores se dedicaban a abrir el paso de la v\u00eda donde se levantaba la capa de asfalto debido al desastre natural. La tierra estaba derrumbada por tramos cubierta de piedras y \u00e1rboles arrancados de ra\u00edz y por toda la costa se acumulaban los residuos de la calzada que yac\u00edan desperdigados por la orilla de la playa frente al manchado azul del mar. Fue complicado atravesar algunos repechos pues se reparaban los terraplenes y todav\u00eda una semana despu\u00e9s del hurac\u00e1n la carretera estaba siendo despejada. Pens\u00e9 viendo el mal estado de toda la zona que si segu\u00edamos m\u00e1s adelante el tramo pod\u00eda volverse muy peligroso en un paisaje costero un poco \u00e1rido y semides\u00e9rtico de escasa vegetaci\u00f3n y arenas negras que fuimos dejando atr\u00e1s conforme nos acercabamos a Cajo bajo a\u00fan en la costa sur. Un lugar hist\u00f3rico por ser el lugar por donde desembarcaron Jos\u00e9 Mart\u00ed y M\u00e1ximo G\u00f3mez para reiniciar la lucha por la independencia de cuba contra el colonialismo espa\u00f1ol en 1895.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>VIADUCTO LA FAROLA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Prosiguiendo la ruta por el viaducto de la farola hasta Baracoa comenzamos a ascender mientras la carretera se volv\u00eda sinuosa a medida que una densa vegetaci\u00f3n comenz\u00f3 a cubrirlo todo y la selva tropical con sus frondosos bosques y palmas cubri\u00f3 de humedad el ambiente. Atra\u00eddo por la espesura de las monta\u00f1as y el follaje de los \u00e1rboles llegamos al alto de Cotilla que se encontraba a 600 metros sobre nivel del mar. Aunque el bus era viejo y le costaba subir serpenteando por aquel empinado camino hab\u00edamos llegado al punto m\u00e1s alto donde hicimos una parada. Las mujeres vend\u00edan bananas y mango los ni\u00f1os cucuruchos de dulce de coco con frutas hechos en hojas de yagua. Desde un mirador contemplaba la Sierra del Purial con las nubes envolviendo la cresta de las monta\u00f1as y un goteo de lluvia intermitente mojando sus laderas. Todav\u00eda se estaba restableciendo el paso y hab\u00eda riesgo de socavaciones por lo que me hacia ver lo complicado que era llegar a Baracoa estando encerrada sin acceso por tierra debido a su geograf\u00eda. As\u00ed fue que los ingenieros se las apa\u00f1aron para construir esta obra civil de viaducto de carretera ganada a la ladera. Cuando comenzamos el descenso del macizo corr\u00eda el agua de los manantiales y se extend\u00eda al horizonte el Valle de Jamal un valle f\u00e9rtil nutrido de vida siempre verde y fresco con olor a cacao y caf\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>LLEGANDO A BARACOA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan nos acercamos a Baracoa los rayos sol eran m\u00e1s fuertes y la temperatura sub\u00eda pero la crudeza de la realidad cay\u00f3 sobre m\u00ed en cuesti\u00f3n de minutos. El paisaje se volvi\u00f3 estremecedor pues la mayor\u00eda de las casas de madera de la periferia estaban sin las cubiertas de chapa y otras totalmente arrasadas, las personas acumulaban las ramas y desechos amonton\u00e1ndose en improvisados vertederos. Mientras tanto el bus se abr\u00eda paso en medio de todo y yo miraba por la ventanilla los estragos. Ver la gente sin hogar caminando por la carretera y tanta la impotencia de no poder hacer nada era algo que me part\u00eda el coraz\u00f3n entonces haber llegado hasta all\u00ed para compartir el dolor ajeno por el hecho mismo de presenciar las dolorosas consecuencias que produce un fen\u00f3meno extremo me produjo una sensaci\u00f3n de desasosiego. &nbsp;llegado aquel extremo pens\u00e9 que con mi enfoque global del mundo aunque fuera solo sacar una sonrisa a un ni\u00f1o con algo de valor podr\u00eda aliviar un poco el dolor de aquella gente. Cuando me baj\u00e9 del bus no me encontr\u00e9 nada anormal e inusual ya que vi a las personas caminar naturalmente por el centro de la ciudad donde las casas al ser construcciones de cemento m\u00e1s s\u00f3lidas se sosten\u00edan en pie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN NUEVO HOGAR EN BARACOA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Preguntando alojamiento apenas heche andar di con una casa donde me hospedaron localizada a escasos cincuenta metros de la plaza central y la iglesia donde bull\u00eda la vida principal. Cuando me asom\u00e9 a la puerta en el descansillo de entrada enseguida sali\u00f3 Ilsia amablemente a recibirme y al entrar me present\u00f3 a su marido Conrado que estaba sentado en la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces llegu\u00e9 a mi habitaci\u00f3n al final del pasillo donde me acomode y al salir segu\u00eda Conrado comiendo una banana y un poco de pi\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si\u00e9ntate Carlos y prueba algo de fruta.  Me dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda decir que en una casa u otra en las que me hospedaba en cuba me encontraba por lo general bastante c\u00f3modo. Conrado era una persona reservada y tranquila de complexi\u00f3n robusta y apenas comenzamos hablar un joven entr\u00f3 por la puerta de casa cuando ilsa lo cogi\u00f3 de la mano al llegar.<\/p>\n\n\n\n<p>Carlos te presento a Jos\u00e9 Antonio Mi hijo que ha vuelto a nacer puesto que hace un par de a\u00f1os Dios nuestro se\u00f1or le salv\u00f3 la vida tras permanecer en coma varios d\u00edas debido a un grave accidente de tr\u00e1fico. Sabes somos una familia cristiana y nuestra f\u00e9 en Dios nos lo trajo de vuelta a casa.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese caso ve\u00eda a ilsia su madre como una mujer optimista y reflexiva y si bien Jos\u00e9 Antonio aparentaba ser un veintea\u00f1ero era un chico alto con mucha vitalidad y ganas de vivir. Todos hab\u00edan padecido los estragos de Matthew pero tambi\u00e9n hicieron lo posible para que yo me sintiera bien y no pod\u00eda sentirme mal con su aliento como un turista en un lugar desolado procurando tapar el sol con un dedo. Conrado e ilsia me dijeron que estuviera tranquilo ya que todos rem\u00e1bamos en el mismo barco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UNA FAMILIA CRISTIANA EN CUBA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Era domingo mediod\u00eda y aquella nueva ma\u00f1ana que sali\u00f3 toda la familia a misa yo me qued\u00e9 solo con las llaves de la casa y al regresar de la iglesia nos pusimos todos a ver una pel\u00edcula en el comedor, fue al terminar que no pude evitar preguntar a Conrado c\u00f3mo hab\u00edan vivido el hurac\u00e1n:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Sent\u00eda todo temblar los objetos se ca\u00edan y el viento silbaba por toda la casa mientras busc\u00e1bamos un lugar para escondernos  mientras las antenas y los dep\u00f3sitos de agua volaban de un patio a otro de las casas. Por un instante lleg\u00f3 la calma y durante unos minutos todo pareci\u00f3 haber terminado pero no fue as\u00ed porque realmente est\u00e1bamos en el ojo del hurac\u00e1n que luego nos azot\u00f3 con m\u00e1s fuerza. Aquella tarde del 4 octubre pensamos que era el fin de nuestras vidas toda comunicaci\u00f3n el\u00e9ctrica se fue y la oscuridad se cerni\u00f3 sobre nosotros donde solo quedo rezar.<\/p>\n\n\n\n<p>Al escuchar las palabras de Conrado pod\u00eda imaginar lo espantoso que pudo ser ya que le costaba expresarse con su los ojos llorosos pero cuando ilsia se acerc\u00f3 nos dio un mensaje de esperanza d\u00e1ndole las gracias a Dios por estar vivos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>LOS ESTRAGOS DE MATHEW<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s sobre las tres de la tarde sal\u00ed a pasear y al salir de mi casa girando a la izquierda por la primera calle camine unos cientos de metros hacia el malec\u00f3n que se extiende por el litoral y lo encontr\u00e9 totalmente destrozado por la furia del mar como si una gr\u00faa de construcci\u00f3n hubiera levantado los trozos del suelo y los hubiera depositado varios metros lejos de su lugar. Todo hab\u00eda cambiado en un instante pasando de la calma a la desolaci\u00f3n. Fueron tan grandes las olas que hab\u00edan pasado por encima del muro llegando a traspasarlo abriendo profundos agujeros en la fachada frontal y trasera\u00b4de los bajos de un edificio familiar. El agua hab\u00eda buscado salida destrozando aquellas paredes como si fuera papel de fumar. Lo hab\u00eda llevado todo desde el primer al quinto piso puertas, ventanas, escaleras, balcones que hab\u00edan sido arrancados de cuajo. En el interior un muchacho sentado en una piedra lloraba dentro de aquel bloque del que s\u00f3lo quedaba en pie la estructura donde objetos y ramas flotaban en los charcos y en medio de las calles sucias. Los perros humeaban entre los escombros mientras las personas intentaban recuperar sus bienes: sillas, cajones, colchones, alg\u00fan recuerdo familiar que pudieran llevarse consigo. Una ni\u00f1a triste miraba la escena agarrando contra su pecho una mu\u00f1eca de trapo. En primera l\u00ednea costera casi todas las casas de cemento hab\u00edan sucumbido convirti\u00e9ndose Baracoa en una ciudad en ruinas. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda salir el sol de nuevo? Ten\u00eda raz\u00f3n la gente en Santiago cuando hablaban del hurac\u00e1n como el mism\u00edsimo lucifer. En Baracoa hab\u00eda hecho estragos y para mucha que gente se hab\u00eda quedado sin hogar no hab\u00eda consuelo alguno. Mi primera expectativa era ir a ver el hurac\u00e1n y la ciudad arrasada pero al descubrir lo que me encontr\u00e9 me sent\u00ed fatal preso de mis pensamientos iniciales. Caminando de vuelta a casa lleno de pesimismo en medio de la desgracia aquel d\u00eda me fui a dormir pensando que al amanecer ver\u00eda las cosas con m\u00e1s optimismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>GUAJIROS DE BARACOA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jose Antonio me dijo el d\u00eda siguiente por la tarde si quer\u00eda ir a dar una vuelta con \u00e9l en moto. Bordeamos colinas donde brigadas de linieros trabajaban sin descanso y se les\u00b4pod\u00eda ver en lo alto de los postes el\u00e9ctricos por toda la carretera restableciendo los servicios de telecomunicaciones. Mientras avanzabamos ve\u00eda asombrado c\u00f3mo el hurac\u00e1n tambi\u00e9n hab\u00eda hecho estragos al ver todas las plantaciones de pl\u00e1tano que estaban abatidas por el suelo y muchos \u00e1rboles yac\u00edan arrancados de ra\u00edz o a la mitad quemados por la fuerza del viento con las ramas partidas y sin vida. No era de extra\u00f1ar que Baracoa fuera el primer asentamiento de los espa\u00f1oles una ciudad fundada Por Diego Vel\u00e1zquez el 4 de diciembre de 1512 con el nombre de nuestra se\u00f1ora de asunci\u00f3n de Baracoa como primera capital de la isla ya que se percib\u00eda la lejan\u00eda entre su naturaleza intacta. Era evidente que \u00edbamos en la moto envueltos entre hojas de palmera y vegetaci\u00f3n abri\u00e9ndonos paso ante lo irremediable con la certeza de que no hay planta que no vuelva a crecer en tan rica tierra productiva. Los guajiros personas dedicadas al campo cortaban la ca\u00f1a a machete y las casas eran las antiguas construcciones de los indios Ta\u00ednos, pueblo amerindio procedente de Sudam\u00e9rica que habitaba la reg\u00edon del caribe cuando se produjo la conquista de Am\u00e9rica. &nbsp;Estas casas est\u00e1n hechas estas de paja y barro o de madera con techumbre de hojas de palmera planta rectangular y techo a dos aguas llamadas Boh\u00edos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jose Antonio conduc\u00eda y yo asombrado miraba una meseta de cima aplanada que domina el firmamento como un gigante rocoso acostado que no habla pero ha visto toda la evoluci\u00f3n humana. All\u00ed cerca de la ciudad lejos de mi vista desde cualquier punto visible siempre pegada a mi y el sol perdiendo fuerza sobre la sombra de su cuerpo. Ya el descubridor Crist\u00f3bal Col\u00f3n describi\u00f3 al yunque de Baracoa como monta\u00f1a alta y cuadrada que parece isla. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>PLAZA INDEPENDENCIA BARACOA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A tres cuadras del Malec\u00f3n que era donde yo viv\u00eda en el centro la vida segu\u00eda su curso. El sol radiante anunciaba un d\u00eda soleado cuando camin\u00e9 por estrechas calles que daban a la plaza independencia donde se abr\u00eda m\u00e1s el espacio con los edificios principales en pleno centro hist\u00f3rico, justo en medio de todo como un peque\u00f1o tri\u00e1ngulo is\u00f3sceles enaltece el parque central con la flora verde de sus \u00e1rboles con los h\u00e9roes y sus leyendas. Frente a la iglesia de nuestra asunci\u00f3n en cuyo interior se encuentra la cruz de la parra seg\u00fan dicen puesta por Crist\u00f3bal Col\u00f3n como primer s\u00edmbolo del cristianismo hay una fuente donde una columna se alza entre piedras junto a tres figuras humanas abor\u00edgenes arrodilladas que sostienen en las manos el canasto para batear el oro en el agua de los r\u00edos, adem\u00e1s del busto del cacique ta\u00edno Hatuey que aparece tal cual h\u00e9roe sigue vivo qui\u00e9n luch\u00f3 contra los conquistadores siendo condenado a la hoguera por rebeli\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>DE FIESTA EN LA AZOTEA <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La ciudad en s\u00ed aparec\u00eda peque\u00f1a pero como sol\u00eda ser en cuba a la gente no le faltaba la alegr\u00eda. La perspectiva de las cosas iban cambiando a mejor. Al costado del parque central sentado en un banco mirando hacia arriba vi un \u00e1tico en donde vi mucha gente asomada donde al parecer hab\u00eda una gran fiesta. Al principio no lo pod\u00eda creer pero no resist\u00ed la tentaci\u00f3n de ir a ver lo que pasaba y fue entonces que sub\u00ed las escaleras hasta el \u00faltimo piso para llegar a la azotea donde hab\u00eda un bar. Era una terraza con una barra al aire libre y mesas con un amplio patio alrededor de toda la cornisa del edificio en donde la gente beb\u00eda y bailaba. Mirando hacia la loma sobre una falda en lo que era una antigua fortaleza espa\u00f1ola para proteger la bah\u00eda se dejaba ver el castillo de Seboruco hoy un hotel que sirve de alojamiento y mirador. El entorno natural permanente e invariable de Baracoa asomaba vigoroso con el verde de sus bosques desde cualquier punto de la ciudad y daba gusto sentir la lozan\u00eda en su faz en la que no hay cicl\u00f3n que la haya desfigurado por entero. El ambiente del tr\u00f3pico animaba aquella tarde c\u00e1lida donde la gente bailaba y escuchaba m\u00fasica bebiendo ron. Fue un cubano de nombre Alberto se present\u00f3 me abri\u00f3 hueco en su mesa y me dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Si\u00e9ntese, est\u00e1s invitado \u00bfQuiere un traguito de ron? Aqu\u00ed la tristeza la guarda uno para adentro<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno tal vez eso me alegr\u00e9 un poco el d\u00eda \u2013le respond\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No quiero aguarle sus vacaciones ni trato de decir que Cuba no sea bonita pero es raro ver un extranjero por aqu\u00ed ahora \u2013dijo Alberto con tono pausado&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed lo s\u00e9 \u2013dije yo\u2013&nbsp; Explorar un lugar en calamidad no es de muy agrado pero aqu\u00ed estoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Alberto se sinti\u00f3 bien sonri\u00f3 y me sirvi\u00f3 en el vaso otro trago de ron. Era un tipo sencillo y despreocupado que vest\u00eda pantal\u00f3n vaquero y en los pies calzaba unas clanclas delgado \u00e9l y tan alto como una palma.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo llevas lo del cicl\u00f3n \u2013 &nbsp;le pregunt\u00e9? &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Con humor amigo ya pasados tantos a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n aun vivimos con ella. Tengo a\u00fan los recuerdos de cuando fui balsero y me capturaron a pocas millas de la costa de Estados Unidos cuando vivimos el periodo especial tras la ca\u00edda del socialismo y sabes ahora es el periodo especial en tiempos del Cicl\u00f3n. Seguimos igualmente bloqueados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No puedo entender de que me estas hablando \u2013le dije<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pues mira t\u00fa que yo me he quedado sin hogar ya que mi casa en el campo vol\u00f3 por los aires y aqu\u00ed no llega suministro de nada salvo algunas chapas ligeras para los tejados. Con eso nos dicen que la ayuda est\u00e1 llegando que la Revoluci\u00f3n siempre vence\u00bb Siempre es el mismo discurso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Tal vez eso pueda ser cierto \u2013dije yo\u2013 pero he escuchado que el Estado ha respondido salvaguardado todas las vidas con las medidas de evacuaci\u00f3n y prevenci\u00f3n trazadas los d\u00edas anteriores por el ej\u00e9rcito y que no hubo ni un solo muerto de m\u00e1s de trescientos mil damnificados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed as\u00ed es. Muchos han sido los ciclones que han marcado la historia de este pa\u00eds no s\u00f3lo desde la Revoluci\u00f3n. Digamos que est\u00e1bamos preparados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Eso es lo m\u00e1s importante \u2013dije yo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed pero con eso no es suficiente \u2013dijo Alberto\u2013. Si sales a la calle podr\u00e1s ver que las bodegas est\u00e1n vac\u00edas y todo lo referente a alimentaci\u00f3n est\u00e1 desabastecido. Te voy a decir una cosa amigo acaso has visto pescader\u00edas. \u00bfC\u00f3mo es posible que en una isla en estos momentos tan cr\u00edticos ni el pescado ni la ayuda lleguen?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY d\u00f3nde est\u00e1 el pescado? \u2013pregunt\u00e9. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Vaya usted a los Cayos o  Varadero donde esta el 90 por 100 de todo el pescado que se captura en la isla y todo est\u00e1 en las cocinas de los hoteles donde a los turistas no les falta qu\u00e9 comer. Mientras tanto aqu\u00ed nosotros nos morimos de hambre. Vaya usted a esos complejos hoteleros y ver\u00e1 que le digo la verdad pero lo importante ahora es que estamos vivos y tenemos que celebrar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pues brindemos otro trago \u2013dije yo. Alberto me sirvi\u00f3 mientras yo no pod\u00eda evitar pensar en que de alguna manera hab\u00eda llegado a Baracoa para conocer lo m\u00e1s profundo y desconocido de aquella isla. Aunque no lo sab\u00eda antes de llegar all\u00ed hab\u00eda captado el mensaje de resistencia del pueblo cubano al ver como en la mayor de las desgracias no perd\u00edan el sentido del humor y las ganas de celebrar la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Est\u00e1 bien ya me estoy acostumbrado a beber ron \u2013dije sonriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Amigo est\u00e1 usted en Cuba. &nbsp;Disfruta voy a pedir una canci\u00f3n para ti \u2013dijo Alberto.<\/p>\n\n\n\n<p>Me daba cuenta que en d\u00edas cr\u00edticos el humor se engrandeci\u00f3. En aquel \u00e1tico todo el mundo bailaba y lo pasaba bien ya que no pod\u00eda perder m\u00e1s ninguno de los all\u00ed presentes y disfrutaban con lo que les hab\u00eda quedado. Cuba era sin dudas un pueblo optimista y entusiasta. Abandon\u00e9 aquella fiesta despu\u00e9s de un buen rato festejando con la gente y me desped\u00ed de Alberto qui\u00e9n quer\u00eda invitarme a otro trago de ron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN RAYO DE LUZ Y ESPERANZA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En mis d\u00edas en Baracoa se me hac\u00eda dif\u00edcil encontrar lugares donde comer pues la mayor\u00eda de bodegas y locales sufr\u00edan desperfectos o estaban sin existencias. Ilsia y Conrado que se hab\u00edan abastecido de alimentos me invitaron a comer sin cobrarme nada todos aquellos d\u00edas dif\u00edciles en su casa. Cuba era un amor de pa\u00eds entristecido por las carencias b\u00e1sicas. Era admirable ver la capacidad de resistencia de las personas y lo que me sorprend\u00eda una vez m\u00e1s era ver que en medio del dolor el ser humano saca lo mejor de s\u00ed. En Baracoa ciudad devastada por el hurac\u00e1n una familia compart\u00eda lo que ten\u00eda conmigo. En la mesa de casa nos sentamos a comer juntos. Ilsia cocinaba por la ma\u00f1ana y nos hacia variedad de recetas de arroz con pollo, chicharrones, pescados, vegetales aderezados con salsas de coco y pl\u00e1tanos fritos. Era cierto que yo no pod\u00eda pagar como turista la comida en las casas familiares donde me hospedaba p\u00faes los precios eran imposibles para mi p\u00faes casi todo el presupuesto se me iba en pagar el alojamiento. Fue en aquellos momentos donde hab\u00eda escasez debido a los estragos del hurac\u00e1n que las cosas no estaban nada bien y sin embargo lo que encontr\u00e9 fue abundancia. Hab\u00eda chocolate espeso dulces y fruta. Ahora recuerdo haber estado en el oriente de cuba una de las regiones m\u00e1s inaccesibles del pa\u00eds devastada por un hurac\u00e1n en una zona de desastre solo como extranjero arropado por una familia cubana que ahora siento como m\u00eda, un momento eterno que perdura en m\u00ed y cuento con satisfacci\u00f3n. Es lo m\u00e1s bonito que queda del viaje el tener amigos por todas las latitudes que son como un rayo de sol que aparece cuando das la espalda al mundo para abrirte la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>DESPEDIDA FAMILIAR <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente se me hizo dif\u00edcil despedirme de Conrado ilsia y su hijo Jos\u00e9 Antonio &nbsp;llev\u00e1ndome un papel donde apunt\u00e9 sus datos para seguir en contacto con ellos\u00bb Qui\u00e9n sabe si la vida nos encontrar\u00eda\u00bb. Con la luz del dia dej\u00e9 Baracoa y nada m\u00e1s salir por la puerta a unas pocas calles andando me sub\u00ed a un cami\u00f3n con varios Guajiros a juzgar por su sombrero hecho de fibras de \u00e1rbol de yuraguano su camisa a cuadros y machete colgado del cinto. Ellos al igual que yo segu\u00edan por el litoral norte en direcci\u00f3n Holguin via Moa mi ruta prevista para enlazar con la carretera central de cuba en mi vuelta de regreso a la habana. Enseguida circulaba por una v\u00eda de exuberante vegetaci\u00f3n con f\u00e9rtiles campos y espesos bosques tropicales por donde trotaban los caballos transportando las mercanc\u00edas y las gr\u00faas reparaban la carretera. Mirando atr\u00e1s lo vivido pensaba que tan buena gente puebla esta tierra y como me hab\u00edan acogido en un lugar como lo hicieron en Baracoa en medio de una calamidad con toda la hospitalidad que fueron capaces. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>PASO DE TOA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todo iba bien hasta que el camino se cort\u00f3 a unos veinte kil\u00f3metros de recorrido a la altura del puente en el paso Toa, en la desembocadura del r\u00edo de mismo nombre que une por carretera las provincias de Guant\u00e1namo y Holgu\u00edn.  La crecida del r\u00edo hab\u00eda dividi\u00f3 el municipio en dos orillas dejando s\u00f3lo un pedazo de columnas de hormig\u00f3n a cada lado del puente, el resto se hab\u00eda derruido. En un peque\u00f1o bote de madera que cruzaba la gente a la otra orilla me sub\u00ed a contraluz del sol mientras atraves\u00e1bamos un caudaloso r\u00edo en el que las aguas corr\u00edan todav\u00eda abundantes y con fuerza. En ese corto espacio de tiempo todo se me vino encima y me acomode en la parte trasera un poco tenso mirando a mi alrededor un terreno monta\u00f1oso de bosques devastado con miles de palmera abatidas en efecto domin\u00f3. Quer\u00eda que todo pasara r\u00e1pido pero cada instante era eterno y no quer\u00eda caer al agua aunque sin demasiado agobio salimos bien de su curso. Mientras tanto ve\u00eda por todas partes operarios del Estado con sus camiones trabajando sin descanso cargando la madera y reconstruyendo las v\u00edas. Al pisar tierra la vida continuaba las mujeres lavaban la ropa a la orilla vend\u00edan almendras con miel cucuruchos envueltos en conos de hoja de palma mezcla de ralladura de coco y frutas. Un hurac\u00e1n hab\u00eda pasado pero todo transcurr\u00eda cotidianamente. Nada es lo suficientemente terrible como para extinguir la vida y la esperanza. Lo hab\u00eda vivido en otras partes del mundo esa sensaci\u00f3n de toparme en medio del caos un oasis de serenidad o vida reposada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>AL OTRO LADO DEL PUENTE DE TOA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ya al otro lado un viejo jeep estaba esperando para salir hacia Moa. Minutos despu\u00e9s del paso de toa nos cruzamos con una carreta de bueyes que se sali\u00f3 de la carretera principal por un desvi\u00f3 hacia la playa de Maguara. Era un tramo por donde no pasaban apenas veh\u00edculos se suced\u00edan por la costa playas intactas y ensenadas de aguas. Circulando m\u00e1s al interior con el vaiv\u00e9n de los baches y sentado en los duros asientos de madera nos fuimos acercando a la ciudad. La tierra se volv\u00eda rojiza y las tuber\u00edas parec\u00edan perseguirnos siempre paralelas a la carretera entre pinares. El humo sal\u00eda de las chimeneas de las f\u00e1bricas de n\u00edquel que se divisaban a lo lejos cuando el cielo se volvi\u00f3 m\u00e1s gris y el suelo semillano se fund\u00eda con el sol tras el suave perfil de las monta\u00f1as a medida que nos adentrabamos a la poblaci\u00f3n de Moa, en el extremo este de la provincia de Holgu\u00edn. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>VIAJANDO COMO UN CUBANO DE TOA A HOLGUIN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la compa\u00f1\u00eda de transporte me pidieron carnet de identidad de residente de manera que no pude subir porque no era cubano. Entonces le ped\u00ed ayuda a un hombre que estaba sentado en un banco esperando dentro de la estaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>-Puede usted hacerme el favor de comprarme un billete a Holgu\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Qu\u00e9 l\u00e1stima. \u00bfEres extranjero? Ustedes viajan en la compa\u00f1\u00eda v\u00eda azul \u2013 Me dijo el hombre<\/p>\n\n\n\n<p>-Si lo s\u00e9 pero no hay manera que yo pueda subir en los buses estatales as\u00ed que puede echarme un cable ya que soy un mochilero espa\u00f1ol y puedo pagarle su billete si me saca uno para mi. Por favor<\/p>\n\n\n\n<p>-Ok. No se preocupe.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Me qued\u00e9 un minuto esperando lo que tardo el hombre en ir a la ventanilla y regresar con mi boleto. Y le di 1 cuc de propina por ayudarme. Gracias a Mario consegu\u00ed subirme al siguiente bus pasando por cubano sin llamar mucho la atenci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A Mario un hombre fibroso y delgado que vest\u00eda una camiseta de un equipo de f\u00fatbol ingl\u00e9s \u00bb El Manchester United\u00bb y la visera de un equipo de b\u00e9isbol americano \u00bb los Yankees de New York\u00bb no le costaba abrirse paso por el pasillo entre la gente hac\u00eda la parte trasera del bus donde nos acomodamos de pie. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-luego me lo agradecer\u00e1s pues cuando el bus haga una parada saldr\u00e1s mejor- dijo Mario &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al poco tiempo se detuvo el transporte y se baj\u00f3 gente que sal\u00eda por la puerta de atr\u00e1s entonces me sent\u00e9 en un asiento que qued\u00f3 vac\u00edo. Aunque iba lleno de gente que viajaba a pie no era aquel el peor bus o guagua donde hab\u00eda viajando en mi vuelta al mundo y la verdad no me preocupaba mucho eso, lo hac\u00eda en un modelo Yutong ensamblado en China practico para el transporte de pasajeros.<\/p>\n\n\n\n<p>Estando ya en la provincia de Holgu\u00edn a la altura de Mayar\u00ed la gente comenz\u00f3 a tocar las palmas y a cantar <em>Chan Chan<\/em>, t\u00edtulo de la canci\u00f3n del maestro Compai Segundo que sonaba por la radio.<\/p>\n\n\n\n<p><em>De Alto Cedro voy para Macar\u00e9,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>llego a Cueto, voy para Mayar\u00ed.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Fue como haberle encontrado un sentido a la canci\u00f3n tras pasar por la misma ruta que le dio origen, pude sentirme m\u00e1s pegado a su letra al ver c\u00f3mo la gente del pueblo la cantaba con orgullo.<\/em> A ambos lados de la carretera se improvisaban peque\u00f1os puestos de frutas donde vend\u00edan sand\u00edas pi\u00f1as y mangos. Fue un viaje muy entretenido unas tres o cuatro horas que pasaron muy r\u00e1pido desde que hab\u00eda salido de Baracoa. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>HOLGU\u00cdN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una superficie m\u00e1s allanada me abr\u00eda el paso a la ciudad por la avenida de los libertadores y la estaci\u00f3n cercana donde me baj\u00e9 no era un espacio digamos tranquilo sino con mucha actividad. El edificio principal de la terminal de transporte estaba lleno de gente y gozaba de una c\u00f3moda \u00e1rea de espera a techo cubierto con bancas y sillas donde aguardaban sentados con las puertas y ventanas abiertas. Un pegajoso y caluroso d\u00eda me encontr\u00e9 al llegar. Afuera en las aceras los vendedores y puestos de comida abundaban y antes de salir hacia la calle comi unas empanadas de carne y dulces caseros con un vaso de batido de frutas. Al salir encontr\u00e9 una ciudad ajetreada m\u00e1s grande con m\u00e1s poblaci\u00f3n y tr\u00e1fico que Baracoa. Fue a unos pocos metros caminando que di con una casa donde me hosped\u00e9 y ensalzaba al otro lado de la calle el gran estadio de b\u00e9isbol Calixto Garc\u00eda I\u00f1iguez donde acud\u00eda la  gente al juego de la pelota deporte nacional en cuba. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando conoc\u00ed a Fernando un joven que reci\u00e9n hab\u00eda cumplido la mayor\u00eda de edad jugador practicante de pelota me hablaba de su equipo de Holgu\u00edn y de las grandes ligas americanas. Su pasi\u00f3n por el b\u00e9isbol era grande y so\u00f1aba con ser jugador profesional como otros talentosos \u00eddolos cubanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>GUARDALAVACA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me dirig\u00eda hacia la costa norte atl\u00e1ntica que est\u00e1 ella bordeada de bah\u00edas y paulatinamente el paisaje se iba volviendo m\u00e1s tropical con peque\u00f1os p\u00e1jaros tocororos cantando sobre las ramas de los \u00e1rboles ti\u00f1endo con su vuelo y las plumas iridiscentes el cielo de colores. Entre palmas de guano de hojas grandes palmeras y cactus enanos me di cuenta que hab\u00eda llegado a la playa de guardalavaca para distinguir un sector de servicios tur\u00edsticos con hoteles y varios complejos de apartamentos en donde se practicaban deportes como el windsurf o tabla a vela. Camine cimbreando entre el follaje tropical a lo largo de la playa emergiendo los flamboyanes en medio de la arena tal cual una sombrilla en forma de parasol con su tronco torcido estir\u00e1ndose en medio de una piscina de agua, \u00e1rboles con grandes ra\u00edces frente a una barrera coralina que en aquel momento recib\u00eda fuerte los rayos del sol y parec\u00edan en s\u00ed una especie de techo decorativo donde poder hacer picnic o echar la siesta a la sombra.<\/p>\n\n\n\n<p>Me encontr\u00e9 una playa de fina arena blanca y aguas cristalinas que apenas unos a\u00f1os atr\u00e1s era un remanso desconocido. Daba gusto ba\u00f1arse en sus aguas de esmeralda y apreciar el mismo esplendor de su vegetaci\u00f3n ante la cual siglos atr\u00e1s Crist\u00f3bal Col\u00f3n exclam\u00f3 al llegar: \u201cEs la tierra m\u00e1s hermosa que ojos humanos han visto\u201d. Bajo el agua mientras me zambull\u00edan en aquella paradis\u00edaca playa desaparecieron todos los males, la naturaleza aparec\u00eda ante m\u00ed para permitirme vivir en paz despu\u00e9s de haber visto los estragos del hurac\u00e1n. Entonces me tocaba vivir otra situaci\u00f3n y lo triste quedaba atr\u00e1s sustituy\u00e9ndolo por mejores momentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>PARQUES DE HOLGU\u00cdN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Holguin gozaba de muchas zonas verdes y parques bellas plazas abiertas donde se concentraban los edificios comerciales con sus p\u00f3rticos y se mov\u00eda todo el traj\u00edn o actividad y transcurr\u00eda la mayor parte de mi tiempo. Hay que sentarse a observar lo que sucede porque siente uno sosiego hay siempre movimiento de gente ni\u00f1os jugando en la plaza y una luz que nunca se va que invoca a no querer marcharse nunca. Cuando llegaba al parque Calixto Garcia y entraba por aquel cuadrilongo me llamaba la atenci\u00f3n su gran rotonda de granito blanco en el centro fruto esta de una obra que se realiz\u00f3 as\u00ed por mantener una vieja costumbre de siglos atr\u00e1s cuando se agrupaban los vecinos en c\u00edrculo para ver tocar retreta a los regimientos militares espa\u00f1oles. Yo me sentaba en uno de los cuatro bancos corridos longitudinales que la circundan bajo un \u00e1rbol de sombra a recibir los rayos de sol puesto que encontraba all\u00ed un lugar agradable para pasar el tiempo. Mientras miraba a una ni\u00f1a dando vueltas con su bici una y otra vez a la estatua del general Calixto Garc\u00eda un mimo hacia de planta jardinera y el hombre del carrito de la basura hacia que lo barr\u00eda con su escoba, tambi\u00e9n hab\u00eda&nbsp;una compa\u00f1\u00eda de teatro por la calle con payasos y zancudos y vi una escuela de danza practicando pasos para el baile donde antes lo hac\u00edan los militares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CAMAGUEY<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sal\u00ed hacia Camag\u00fcey con la idea de reencontrarme con Rosi y su madre las dos mujeres que hab\u00eda conocido en el aeropuerto a mi llegada a cuba junto con su primo Mat\u00e1is qu\u00eden me hab\u00eda llevado en su carro hasta centro habana. Guardaba su direcci\u00f3n y pens\u00e9 que ser\u00eda bonito hacerles una visita. Fueron solo dos horas de viaje en bus hasta que llegu\u00e9 a Camag\u00fcey donde era f\u00e1cil encontrar casas oficiales de hospedaje por todos los lados de igual modo intentaba regatear por el precio de la habitaci\u00f3n hasta que di con una gran casona de cuatro habitaciones que se ajustaba a mi presupuesto en la calle General Gomez. Era una v\u00eda apretada de carros y bicitaxis m\u00e1s relacionada con lo rural a ra\u00edz de la sobriedad de las casas sin exceso de adornos como soportales arcos o columnas palaciegas aun as\u00ed por dentro no dejaban de ser aut\u00e9nticas ni de sorprenderme. El pasillo daba a un gran sal\u00f3n donde hab\u00eda dos viejos sillones y por el mismo se sal\u00eda a un patio central donde estaban las habitaciones. Abriendo la puerta de mi cuarto sal\u00eda al patio a recibir el aire y la luz del sol en un relajado lugar de descanso que estaba cubierto de plantas donde hab\u00eda una fuente por cuya boca corr\u00eda el agua. Para sentarme ten\u00eda dos mesas redondas de jard\u00edn en hierro con las sillas forjadas y en las esquinas unas enormes vasijas de barro o tinajas de unos tres metros de di\u00e1metro que datan de la \u00e9poca de la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola y se empezaron a utilizar debido a las sequ\u00edas para almacenar el agua de lluvia. De ah\u00ed que se llama a Camag\u00fcey la ciudad de los tinajones y las iglesias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>PASEOS EN CAMAG\u00dcEY<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi todos los d\u00edas por la ma\u00f1ana al salir de casa recorr\u00eda unos cientos de metros y llegaba a la plaza de los trabajadores que conecta con la calle Ignacio Agramonte en donde me paraba a desayunar al bajo de la casa de una se\u00f1ora que hacia un riqu\u00edsimo flan casero. Daba la orden y desde arriba en el segundo piso mandaban los productos por un elevador. Saliendo de ah\u00ed unos pasos adelante sol\u00eda visitar el Cine-Caf\u00e9 una peque\u00f1a plaza en una calle cinematogr\u00e1ficamente ambientada situada en el llamado Callej\u00f3n de los Milagros contigua a los cines Encanto y Casablanca. Pasando por ese lugar me encontr\u00e9 en la plaza del gallo o la solidaridad donde se ubica la conocida terraza del Hotel e Camino de Hierro con su balc\u00f3n corrido a lo largo del segundo piso junto al edificio colonial de la Pizzer\u00eda el Gallo con su gran p\u00f3rtico. Digamos que una especie de embudo donde convergen las tres calles principales del centro hist\u00f3rico Ignacio Agramonte, Maceo y la Calle de la Rep\u00fablica que transita rectil\u00ednea por el frente de la Iglesia de la Soledad. Tambi\u00e9n a su alrededor hay un peque\u00f1o parque que es un lugar de encuentro donde la gente se sienta en los muros de las escaleras y era com\u00fan encontrarme al clan italiano frente a la iglesia o haciendo esquina al lado mismo del Bodeg\u00f3n Don Cayetano en su mayor\u00eda hombres casados con mujeres cubanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>INSPECTORES EN CAMAG\u00dcEY<\/strong>  <\/p>\n\n\n\n<p>Fue all\u00ed en una de esas tiendas de la avenida rep\u00fablica donde conoc\u00ed a Elena una mujer delgada y de piel morena con el cuerpo bien tonificado y una bella sonrisa en la que dejaba ver sus dientes blancos.<\/p>\n\n\n\n<p>-Que precio tienen estas gafas de sol- Le dije a Elena<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Son Tommy hilfiguer 50 euros.<\/p>\n\n\n\n<p>-M\u00e1s bien viendo la calidad de los cristales las monturas y la mesa de madera donde est\u00e1n expuestas me parece que todas son de imitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>-Lentes de calidad ya que todo lo traemos importado de los Estados Unidos pru\u00e9bate estas Ray-band redondas mientras yo salgo un rato a vigilar a la calle. Me dijo Elena. <\/p>\n\n\n\n<p>No fue hasta que un comerciante de la tienda de al lado silvo como se\u00f1al de alarma que ella entr\u00f3 r\u00e1pido y tap\u00f3 con una s\u00e1bana toda la mercanc\u00eda haciendo de cuenta que all\u00ed no vend\u00eda nada. Entonces me levant\u00e9 de la silla hacia afuera y me qued\u00e9 apoyado en la puerta mirando aquella jugada tan extra\u00f1a. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPorque todos los comerciantes tienen tapadas sus mercanc\u00edas? &nbsp;Pregunt\u00e9 a Elena.  <\/p>\n\n\n\n<p>Son tiendas privadas o negocios particulares de los nuevos capitalistas cubanos como si no es clandestinamente vas a encontrar un original m\u00f3vil Apple o hacerte con el \u00faltimo modelo Samsung a buen precio en una tienda que no sea oficial del estado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEntonces que se puede vender y que no? &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Se puede vender de todo y no se puede vender nada claro que los inspectores hacen la vista gorda y todo el mundo lo ve. Mi jefe tiene varios establecimientos repartidos por toda la ciudad y enseguida pasar\u00e1 por aqu\u00ed hacer el recuento de las gafas que hemos vendiendo hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY como te tom\u00e1s tu todo esto Elena?<\/p>\n\n\n\n<p>Pues sobreviviendo con apenas 30 cuc al mes a una mujer honrada luchadora la vida en cuba se le hace a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil casi imposible por lo cual aguantamos con fuerza estoicamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>HELADERIA COPELIA CAMAGUEY<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s cuando regresaba de de vuelta a casa sol\u00eda hacerlo por la calle maceo un paseo peatonal que va desde la plaza maceo a la del gallo o soledad que representa el eje comercial donde se encuentran tiendas de renombre como almacenes el encanto, librer\u00edas, pizzer\u00edas o la helader\u00eda estatal Coppelia  donde hab\u00eda cola para entrar lleno de ni\u00f1os y familias. Primero ten\u00eda que ir a pagar a la caja y luego con el ticket me acercaba a la barra donde por unos pesos cubanos pod\u00eda escoger los sabores disponibles. En aquella helader\u00eda hab\u00eda mucho personal trabajando y un enorme mostrador se curvaba prolongandose por toda la nave.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>BARRIOS PERIF\u00c9RICOS DE CAMAGUEY<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p> A veces Elena sal\u00eda alg\u00fan recado y yo me quedaba cuidando la tienda. La zona aleda\u00f1a a la calle rep\u00fablica y a la Plaza el Gallo luc\u00eda hermosa con sus coloridas casas coloniales sin embargo fuera del centro hist\u00f3rico o la realidad era otra. Aquel d\u00eda Salimos Elena y Yo tranquilamente dando un paseo por la misma v\u00eda Rep\u00fablica hasta llegar a su tramo final donde nos subimos a un carro tirado por caballo que nos cruzaba por las mismas v\u00edas del tren a la altura de la terminal del ferrocarril. De ah\u00ed en adelante hacia la periferia todo se ve\u00eda m\u00e1s deteriorado y magro. Elena con treinta y cinco a\u00f1os de edad me iba comentando de la dificultad para criar a su hijo peque\u00f1o ella sola. En una casa de planta baja que era una peque\u00f1a escuela con jard\u00edn afuera donde jugaban los ni\u00f1os nos detuvimos para recoger a Nicol\u00e1s un infante que estaba muy feliz de salir del cole y encontrarse con su mam\u00e1 para ir a su casa. Unos quince veinte minutos despu\u00e9s atravesando diferentes barrios llegamos a la casa de Elena y a pesar de estar en el extrarradio me sent\u00eda seguro haci\u00e9ndome ver que donde hay carencia tambi\u00e9n suele haber hospitalidad p\u00faes me saludaban los vecinos sin malas intenciones adem\u00e1s corr\u00edan los ni\u00f1os por entre los caminitos de barro de las casas.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>EXTENSI\u00d3N VISA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda fui a extender mi visa a las oficinas de la direcci\u00f3n de inmigraci\u00f3n y extranjer\u00eda de Camag\u00fcey Me hab\u00edan dado la direcci\u00f3n de un tercer piso en una calle cercana al mismo estamento para sacar unas fotocopias del carnet y del pasaporte por si me ped\u00edan los documentos. Cuando llegu\u00e9 y entr\u00e9 en el edificio subiendo las escaleras vi agarrado al pasamanos una cuerda que llegaba hasta la casa desde donde tiraban con la mano para abrir la puerta del portal. Los cubanos eran tan ingeniosos que en muchas ocasiones supera la inventiva africana. Con los documentos fotocopiados baje del edificio y sal\u00ed a la calle en direcci\u00f3n a la oficina de inmigraci\u00f3n donde esper\u00e9 mi turno para luego entrar a un peque\u00f1o cuarto con una mesa de despacho, dos sillas y un ventilador. El empleado de turno era un se\u00f1or bastante obeso para lo que estaba acostumbrado a ver en cuba. Un hombre mayor de pelo blanco perezoso que se recostada sobre su silla y tenia una barriga curvada en el que se le desabrochaba los botones de su camisa.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Si\u00e9ntese dijo el oficial con un tono de autoridad. &nbsp;A que viene usted.?<\/p>\n\n\n\n<p>Para la extensi\u00f3n de mi visa. &nbsp;Le Conteste &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despues de tantos a\u00f1os haciendo tramites sab\u00eda que aquel oficial intentar\u00eda acabar con mi paciencia porque ve\u00eda como el manejaba su juristiccion y poder de forma prepotente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1l es el motivo para extenderla un mes m\u00e1s? \u2013pregunt\u00f3 el oficial.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Turismo \u2013respond\u00ed yo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Usted no puede \u2013dijo con voz firme.<\/p>\n\n\n\n<p>Me cost\u00f3 convencer a aquel oficial caprichoso al cual le dije que si pudiera me quedar\u00eda a vivir en cuba. Sin embargo tras hacerme mil preguntas tomarme los datos y jugar con mi paciencia me concedi\u00f3 la extensi\u00f3n por un mes de mi visa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Espero no verle a usted m\u00e1s por aqu\u00ed \u2013dijo lac\u00f3nico el oficial.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Como usted diga \u2013le dije levant\u00e1ndome tranquilamente dirigiendo mis pasos a la salida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Cierre la puerta al salir \u2013dijo el oficial.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo me fui contento porque se le hab\u00eda olvidado cobrarme los 30 cuc que costaban los tr\u00e1mite pero no hab\u00eda tardado ni cinco minutos en llegar a mi casa de hospedaje cuando nada m\u00e1s entrar por la puerta la se\u00f1ora due\u00f1a de la casa me comunic\u00f3 que la polic\u00eda hab\u00eda llegado a buscarme y que inmigraci\u00f3n hab\u00eda llamado por tel\u00e9fono para localizarme.  Regres\u00e9 de inmediato a la oficina donde me esperaba inconmovible el severo oficial.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Sabe que se ha ido usted sin pagar \u2013dijo \u00e1speramente el oficial.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No sab\u00eda nada. Ese es su trabajo -contest\u00e9 yo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo se atreve a decirme eso? \u2013dijo ofuscado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014He actuado de buena fe lo siento perdone usted \u2013le respond\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Sabe una cosa que de buena fe est\u00e1n empedrados los caminos del infierno y tambi\u00e9n usted en Cuba. Tenga cuidado no se d\u00e1 cuenta de que puede ir a la c\u00e1rcel por esto \u2013dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed claro \u2013 Respond\u00ed <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014En vez de seguirme provocando vaya usted a pagar al banco y regrese con el recibo. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuba tampoco se ganaba la palma en los procesos burocr\u00e1ticos: eran pesados, lentos, tediosos. Despu\u00e9s de volver con el recibo pagado y una vez me desprend\u00ed de aquel pesado hombre me fui a comer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>V\u00cdA REP\u00daBLICA CAMAGUEY<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Era agradable volver a pasear por aquella larga avenida pues pod\u00eda detenerme a comer un perrito caliente y hab\u00eda todo tipo de tiendas y bares desde librer\u00edas hasta cantidad de talleres de electr\u00f3nica a reparaci\u00f3n de m\u00f3viles y relojes, joyeros trabajando el oro y la plata. Sobre las rejas de las ventanas de las casas se acercaba la gente para ver los puestos de ropa y de sandalias, pulseras, llaveros, gomas para el pelo, todo tipo de souvenirs.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>R\u00c9GIMEN CUBANO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para Elena poder entrar conmigo tuvo que dejar su documento de identidad y si se negaba se supon\u00eda que aquel registro lo hacia a menudo con otros turistas por consiguiente si reincid\u00eda en la acci\u00f3n pod\u00eda ser investigada y el gobierno pod\u00eda meterla en la c\u00e1rcel por jinetera. Aquel d\u00eda Elena y Yo nos acostamos dejando claro que nuestra relaci\u00f3n no iba a ir m\u00e1s adelante que vivir el momento ya que hab\u00eda un gusto de por medio entre los dos. Lo que me parec\u00eda incre\u00edble era que tanto Elena como Maribel pod\u00edan salir perjudicadas si las cosas se sal\u00edan de la normalidad m\u00e1s que nada el miedo que ambas ten\u00edan al r\u00e9gimen y a la autoridad. Poco a poco iba presagiando un cambio en cuba el adi\u00f3s del castrismo hacia el capitalismo en ese llanto imperecedero de su recuerdo. El de un nuevo turismo loco sensato de remate.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CORAZ\u00d3N DEL PUEBLO CUBANO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo d\u00eda intent\u00e9 localizar la direcci\u00f3n de Rosi y su madre las se\u00f1oras con las que viaj\u00e9 de camino a la Habana tras salir del aeropuerto y no me fue dif\u00edcil localizar la direcci\u00f3n que me hab\u00edan dado\u00bb Enfrente de la iglesia Nuestra Se\u00f1ora del Carmen\u00bb Cuando toqu\u00e9 al timbre de la casa varias veces no contest\u00f3 nadie y fue un vecino que sal\u00eda del portal quien me dijo que hab\u00edan salido unos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque parte de mis decisiones y del camino era motivado por impulsos en cierta manera el recuerdo de aquel primer encuentro era uno de los acicates que me llevaba a ir un paso m\u00e1s all\u00e1 en el camino,  entonces hab\u00eda llegado a la direcci\u00f3n que buscaba en Camag\u00fcey y aunque no encontr\u00e9 a Rosi y su Madre no pas\u00f3 nada porque ya hab\u00eda encontrado lo que necesitaba la verdad humana que no se encuentra en ninguna gu\u00eda de viajes o manual de historia el encuentro con la vida cotidiana de las personas como Reinier el internacionalista que se hab\u00eda ido por convicci\u00f3n a la guerra de Etiop\u00eda o Rafael el poeta en Santiago de cuba qui\u00e9n se emocionaba leyendo los zapaticos de rosa. Recorrer la isla de una punta a otra me llevaba a despejar un poco las dudas que tenia cuando llegue mi primer dia a Centro Habana cuando miraba con asombro c\u00f3mo se sentaban a esperar cola en las tiendas. Como viajero pude palpar el calor del asfalto de la carretera y cerrar el tap\u00f3n de la botella para llenarla de imborrables recuerdos. El hecho de vivir dramas no hacia que no creciera m\u00e1s a\u00fan mis ganas de conocer el mundo. Me lo record\u00f3 una familia como la de Conrado en Baracoa con su buena voluntad tras el paso del hurac\u00e1n. Poco a poco mi breve paso por la isla de Cuba se iba llenando de cr\u00f3nicas imperecederas como la de Elena una chica trabajadora a quien el dia a dia se le hace muy dif\u00edcil o tambi\u00e9n reconocer el rudo porte del oficial de inmigraci\u00f3n imagen de la autoridad desp\u00f3tica. Le dije aquel hombre vecino de Rosi y su Madre que les dijera como mensaje que en cierta medida aquel papel insignificante fue una forma que tomo la vida para decirme aqu\u00ed no encontraras a nadie por que ya nos conociste a todos la m\u00e9dula del coraz\u00f3n del pueblo Cubano con sus pesares y sus esperanzas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>LOS CAYOS DE CUBA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda muchas agencias de viaje en Camag\u00fcey ofreciendo ofertas al archipi\u00e9lago Jardines del Rey en r\u00e9gimen de todo incluido. Cayo Guillermo, Cayo Coco, Cayo Romano, Cayo Cruz. Al ser temporada baja encontr\u00e9 una econ\u00f3mica en Cayo Coco y decid\u00ed comprar un paquete de tres d\u00edas en hotel cinco estrellas para visitar aquel paradisiaco lugar. Sali\u00f3 el tour organizado de un punto central de la ciudad y viajaba en bus junto a varios turistas cubanos con residencia en el exterior y casados con extranjeros para ir a pasar unos d\u00edas de playa. Era agradable viajar con gente nativa y simpatizar con ellos p\u00faes la situaci\u00f3n hab\u00eda cambiado puesto que a\u00f1os atr\u00e1s no se les estaba permitido ir salvo que trabajasen en los centros tur\u00edsticos o tuvieran permisos espec\u00edficos. Juan un empresario cubano viviendo desde hace diez a\u00f1os en Estados Unidos me dec\u00eda que ten\u00eda que conocer playa Guillermo que para nada envidiaba a las playas de florida.  <\/p>\n\n\n\n<p> <strong>JARDINES DEL REY<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En menos de dos horas pasamos por el municipio de Mor\u00f3 una peque\u00f1a ciudad al norte de la provincia de Ciego de \u00c1vila donde nos cruz\u00e1bamos con los trabajadores de los hoteles que eran trasladados de la ciudad a los Cayos para su jornada laboral. No era lo mismo llegar en un vuelo directo como turista ligero y aterrizar en el cayo que hacerlo despu\u00e9s de un mes a pie por toda la isla tras la quietud de una tormenta. Resulta dif\u00edcil imaginar un lugar privilegiado donde con una pulsera todo incluido el mundo se convierte en todo mio. En cuesti\u00f3n de minutos un puesto de control de registro nos informaba sobre la entrada a los Cayos y fue a partir de ah\u00ed que \u00edbamos por una carretera de unos veinte kil\u00f3metros por puentes construidos sobre el agua a ras de mar donde solo hab\u00eda agua en ambos lados. La calzada es un pedrapl\u00e9n que est\u00e1 rodeado de manglares de baja profundidad y arrecifes de corales que me provoc\u00f3 gusto cuando la atraves\u00e9 con el sol flamante los flamencos rosados y las garzas blancas en medio de ese cielo azul claro que pintaba el mar. Aqu\u00e9lla cadena de islotes recibi\u00f3 el nombre de Jardines del Rey en honor a Fernando el Cat\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>PLAYA PILAR <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para moverse por los diferentes cayos s\u00f3lo ten\u00eda que esperar el bus tur\u00edstico de dos pisos descapotable que pasaba cada media hora haciendo el recorrido por todos los complejos hoteleros. Era c\u00f3modo espacioso y fresco viajar en la parte de arriba y sentir la brisa a diferencia de viajar apretujado dentro de un cami\u00f3n. All\u00ed otra carretera m\u00e1s corta conectaba con el vecino Cayo Guillermo y en la punta extrema occidental luc\u00eda alejada silvestre y tranquila Playa Pilar. Ten\u00eda que tocar con mis pies aquellas dunas de fina arena blanca para darme cuenta que estaba zambull\u00e9ndome en aquellas aguas calientes del Caribe. El mar azul verdoso que se mov\u00eda con la misma cadencia de un suave pez arco\u00edris dilu\u00eda mi cuerpo en el instante cuando me tumbaba posici\u00f3n boca abajo con las manos debajo de la barbilla en la arena y miraba el ancho arenal de la playa sin sentir el polvillo de su arena pegado a mi cuerpo. Ba\u00f1arse all\u00ed un b\u00e1lsamo para mi alma sintiendo el roce suave y sensual de su arena al caminar. En un d\u00eda de mediod\u00eda que la playa estaba casi vac\u00eda yo recorr\u00eda por la pasarela de madera en tanto que la duna crec\u00eda sobre bajos matorrales y boniatos de playa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>PLAYA LAS COLORADAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s normal era dar un paseo por el ancho y largo litoral del cayo con kil\u00f3metros y kil\u00f3metros de extensas playas de arenas finas y lagunas doradas en las que no cansaba de caminar y cada poco zambullirme a un mar azul cer\u00faleo y el\u00e9ctrico tan calmado y agradable su temperatura que me pod\u00eda dormir a la orilla salvo que se acercara a morderme una iguana. Por la misma playa las coloradas donde tuvo lugar el desembarco del barco Granma aquel 2 diciembre de 1956 con Fidel Castro y otros 81 revolucionarios a bordo que arribaron a la isla para luchar contra la dictadura de Fulgencio Batista e iniciar as\u00ed el triunfo de la revoluci\u00f3n cubana que cambi\u00f3 para siempre la historia de cuba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN PRIVILEGIO EN CUBA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s volv\u00eda al hotel descansaba un rato sal\u00eda a darme un ba\u00f1o regresaba a comer dorm\u00eda la siesta sal\u00eda otro poco y regresaba a cenar por lo cual me pasaba el d\u00eda calculando los horarios del restaurante del hotel para llegar a la hora del  buffet donde pod\u00eda comer cuanto marisco pescado y carne quisiera. Llevaba puesta una pulsera de color verde en la mano que identifica que todo estaba  incluido y fue por eso que aprovech\u00e9 ya que hacia muchos d\u00edas que no com\u00eda de aquella manera, sin embargo pude darme cuenta que era cierto lo que me hab\u00eda dicho Alberto aquel d\u00eda festejando en el \u00e1tico de Baracoa que a los turistas no les faltaba el pescado en los hoteles. Me invadi\u00f3 entonces un sentimiento de rabia y tristeza tras lo vivido d\u00edas atr\u00e1s al otro lado de la isla adonde no llegaban los alimentos que todo de repente me supo amargo cerni\u00e9ndose sobre m\u00ed una realidad diferente. Era una contradicci\u00f3n ya que por un lado me costaba disfrutar plenamente de esos excesos al sentir en propia carne la legitimidad y el atropello del pueblo y por otro sonaba la m\u00fasica y bailaba mientras me tostaba al sol en las tumbonas de la piscina en la cuba que la mayor\u00eda de la gente que visita la isla ans\u00eda conocer \u00bb La de todo incluido az\u00facar lim\u00f3n ron y candela\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>C\u00d3CTEL EN LA PISCINA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fue al siguiente d\u00eda que me fui a pegar un ba\u00f1o. Sentado en un taburete del bar dentro de la piscina ped\u00ed un c\u00f3ctel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfQu\u00e9 c\u00f3ctel desea probar? Dijo Juan el Barman<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014El que usted prefiera \u2013respond\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Te preparar\u00e9 el mejor mojito que hayas probado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe donde viene? \u2013dijo Juan.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014De Camag\u00fcey \u2013contest\u00e9 yo<\/p>\n\n\n\n<p>Juan me puso una sombrilla de papel para decorar el vaso y unas hojitas de menta y era un tipo muy jocoso con buena tabla f\u00edsica que siempre estaba de cachondeo con las mujeres. Despu\u00e9s de tener un buen rollo entre nosotros y de tomar unos tragos le di una propina la cual meti\u00f3 en una hucha para despu\u00e9s tocar la campana y hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014De esto es de lo que vivo de las propias en cuc de los extranjeros ya que con nuestro salario cubano es imposible vivir. No se sorprenda si usted ve durante su estancia en este hotel a un cocinero ingeniero a un camarero artista un recepcionista abogado un taxista m\u00e9dico o a una la limpiadora maestra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY eso es muy com\u00fan en Cuba? \u2013le pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces Juan se ech\u00f3 a re\u00edr y me dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo mismo soy qu\u00edmico y puedes ver que aqu\u00ed el uniforme que llevamos puesto no encaja mucho con el perfil real de cada uno.<\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00ed sin embargo me parec\u00eda en general un pueblo culto sencillo chismoso y cr\u00edtico que llenaba mis d\u00edas de emociones intensas. Todo eso produc\u00eda un debate alegre en ocasiones otras triste pero en la profundidad me transmit\u00eda simpat\u00eda la gente. De manera particular me qued\u00f3 aquellos buenos momentos pasados con Juan nada fue una barrera para re\u00edrnos los dos de nosotros mismos. &nbsp;Por eso al final no deje de Festejar todo lo que pude pues estaba viviendo lo que me correspond\u00eda y guard\u00e9 los pesares ahogando ese sentimiento de rabia e impotencia al sentir las ventajas que me corresponden como turista. No conozco pa\u00eds en que no haya privilegios y cuba no iba ser la excepci\u00f3n. Con las palabras es que puedo rebelarme de alguna manera al mundo. \u00abY si la revoluci\u00f3n es la cura a todo este mal end\u00e9mico por toda la riqueza y lujos que se desea tener\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CARRETERA MOR\u00d3N CIEGO AVILA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Terminando mi estancia en los Cayos regres\u00e9 en el mismo bus que viajaban los trabajadores del complejo hotelero despu\u00e9s de convencer al conductor para que me dejara subir con ellos. Por la carretera de Mor\u00f3n a Ciego de \u00c1vila nos cruz\u00e1bamos con camiones que iban llenos de pl\u00e1tanos y en el \u00e1rea predominan las plantaciones de pi\u00f1a. Cuando termin\u00e9 mi trayecto en la ciudad de Ciego de Avila me incorpor\u00e9 a uno de los buses tur\u00edsticos de la compa\u00f1\u00eda v\u00eda azul con destino Santa Clara. Aquellos doscientos kil\u00f3metros de recorrido transcurrieron por la franja central de la isla en la provincia de Sancti Sp\u00edritus, un territorio formado por llanuras ligado a la vida del campo en la hermosa isla de cuba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>TRINIDAD<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trinidad se ve\u00eda muy tur\u00edstica ya que es una de las urbes coloniales mejor conservadas de todo el continente. Un viernes 23 de diciembre de 1513 arrib\u00f3 Diego Vel\u00e1zquez de Cu\u00e9llar conquistador espa\u00f1ol fund\u00f3 la Villa de la Sant\u00edsima Trinidad y un bullicio de visitantes en trompa transformaba&nbsp;las&nbsp;calles cuando yo la visite. La plaza central era el eje donde concurr\u00eda todo llev\u00e1ndose la palma la Casa de la M\u00fasica un lugar siempre efervescente donde se escuchaba todos los dias musica en vivo, se bailaba trova, son, salsa, ritmos cubanos y al mismo tiempo sin pagar la entrada otros se sentaban en la escalera a esperar el atardecer desde las escalinatas .<\/p>\n\n\n\n<p>La  taberna Canchanchara que data del siglo xii era otro lugar muy frecuentado por el turista. No es hasta el a\u00f1o 1994 que se crea la canchanchara una antigua bebida que preparaban los Mambises durante el periodo de guerras independentistas. Este c\u00f3ctel originario que se bebe en una taza de barro de J\u00edcara renaci\u00f3 en Trinidad porque del Mamb\u00ed fue vida, lim\u00f3n, miel de abejas, aguardiente, agua y hielo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CIENFUEGOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cienfuegos era una ciudad m\u00e1s moderna fundada por colonos franceses&nbsp;resaltaba las fachadas de grandes patios puertas y ventanales abiertos pintadas de color pastel. Sol\u00eda sentarme en el mismo banco a descansar en mi camino de vuelta a casa por el paseo del prado y en la distancia observaba un clon que siempre estaba rodeado de gente con su bast\u00f3n en mano y sombrero al\u00f3n, un d\u00eda que lo observ\u00e9 m\u00e1s detenidamente me pareci\u00f3&nbsp; imposible que aquel hombre no se moviera ni un solo mil\u00edmetro durante tan largo tiempo y cuando se lo comente a la se\u00f1ora que estaba sentada al lado m\u00edo en el banco se ech\u00f3 a re\u00edr \u00bb&nbsp;Hay hijito m\u00edo\u00bb ese se\u00f1or no es un clon es la r\u00e9plica de Benny Mor\u00e9 ( Bartolom\u00e9 Maximiliano Mor\u00e9 Guti\u00e9rrez) uno de los grandes de la m\u00fasica Cubana. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>lULU Y MARILU <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la calle San Fernando una pintoresca calle ancha de edificios emblem\u00e1ticos en Cienfuegos llegaba al parque central donde pod\u00eda ver una&nbsp; plaza hermosa. Lo que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n en los puestos de artesan\u00eda fue la famosa mu\u00f1eca de trapo Lulu-Marilu una mu\u00f1eca reversible blanca por un lado y negra por otro representativa de la pluralidad el simbolismo y la fe. Estas mu\u00f1ecas que en su origen eran solo negras porque las hac\u00edan las esclavas africanas para sus hijas usando retales de trapo y roja vieja se venden por todas las tiendas con su propio sello de identidad y tradici\u00f3n. Punta Gorda en la punta de la bah\u00eda de Cienfuegos es un excelente lugar para visitar recorriendo su largo Malec\u00f3n arbolado de cocoteros, un lugar tranquilo donde est\u00e1 el club Cienfuegos y se levantan mansiones coloniales neocl\u00e1sicas muy bien conservadas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>SANTA CLARA <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras un mes de viaje por tierras cubanas llegu\u00e9 a la capital de la provincia de Villa Clara en cuyo mausoleo o memorial descansan eternamente los restos mortales del Comandante Ernesto Che Guevara y sus compa\u00f1eros de lucha en la guerrilla boliviana y donde se encuentra el monumento a la toma del tren blindado que hicieron descarrilar en la Batalla de Santa Clara. Al llegar a la plaza central me encontr\u00e9 una ciudad de ambiente acad\u00e9mico y juvenil ya que ve\u00eda muchos grupos de estudiantes universitarios paseando alrededor del parque Leoncio Vidal. Era en aquellos espacios p\u00fablicos era donde mejor interactuaba con la gente pudiendo decir que al final era en los parques donde yo pasaba la mayor parte de mi tiempo desvaneciendose pasajeras y eternas veloces y lentas las horas a los compases de una pieza de m\u00fasica en el quiosco. <\/p>\n\n\n\n<p>Poco cambiaban las ciudades en el modelo de urbanizaci\u00f3n con las calles en cuadr\u00edcula partiendo de la plaza mayor y fue al llegar que apareci\u00f3 con su elegante fachada colonial de tres pisos el teatro de la caridad donde la luz al mediod\u00eda entraba reluciente hacia su interior con sus ventanas puertas y arcos abiertos a su entrada. Al lado mismo el Gran Hotel Santa Clara Libre que fue un cuartel construido sin gusto como una mole de hormig\u00f3n armado y cristal se levantaba asemejando una larga l\u00ednea vertical de pared verde con furacos de metralla que me recordaba las construcciones de la era sovi\u00e9tica. No hab\u00eda visto desde que hab\u00eda dejado la habana un edificio tan alto rompiendo toda la est\u00e9tica del contorno levant\u00e1ndose violentamente con sus diez pisos de altura y unas antenas parabolicas en su tejado que parec\u00edan m\u00e1s bien una estaci\u00f3n espacial internacional ante la posible invasi\u00f3n americana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>FAMILIA EN SANTA CLARA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La primera casa donde pregunt\u00e9 por hospedaje al llegar estaba completa as\u00ed que le ped\u00ed un vaso de agua a la se\u00f1ora y ella me hizo el favor de llamar por tel\u00e9fono para preguntar si hab\u00eda cupo en otro alojamiento cercano. Seg\u00fan las indicaciones al final de la calle en la esquina deb\u00eda subir las escaleras hasta el tercer piso donde encontrar\u00eda la familia que me esperaba. Zonia y su marido Luis alquilaban una habitaci\u00f3n para poder tener apoyo econ\u00f3mico y estaban encantando de que yo fuera el primer hu\u00e9sped en su casa. Zonia Odontologa me explicaba que le gustaba su trabajo en la cl\u00ednica dental porque con ello pod\u00eda servir al bienestar social en Cuba.  Luis ciertas temporadas se iba a Estados Unidos a tirar de brocha y rodillo con su cu\u00f1ado pero pronto regresaba a cuba con su familia. No buscaba Luis el sue\u00f1o americano entendiendo que todo sistema cojea de un modo u otro en un mundo fr\u00e1gil y termin\u00f3  aclar\u00e1ndome que Cuba podr\u00e1 no ser perfecta pero tampoco tan mal\u00e9fica. Melissa su hija estudiaba Medicina y Alberto m\u00e1s joven que su hermana a\u00fan cursaba estudios de secundaria. Melisa se levantaban por las ma\u00f1anas para acudir a la Universidad de Medicina y cuando regresaba el resto del d\u00eda se lo pasaba estudiando en su habitaci\u00f3n, por lo dem\u00e1s tan solo la ve\u00eda salir para dirigirse al descansillo del portal para encontrarse con alguna amiga suya que llegaba de visita. Alberto sin tanta carga de estudio s\u00ed sol\u00eda salir m\u00e1s a menudo subiendo y bajando a la calle varias veces al d\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>PARQUE LEONCIO VIDAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al levantarme por las ma\u00f1anas aunque yo no quisiera Zonia me preparaba el desayuno. No faltaba mi taza de chocolate y mis huevos fritos aunque en Cuba me costaba aceptar aquellas invitaciones tan generosas porque sab\u00eda que no estaba la econ\u00f3mica tan boyante como para que me invitaran. Bajando las escaleras del edificio en el piso bajo hab\u00eda una academia particular de estudio y me cruzaba al salir con los jovencitos chistosos que siempre me saludaban alzando la mano mientras los ve\u00eda hacer sus deberes con la puerta abierta. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando pon\u00eda un pie afuera en la calle me invad\u00eda una absoluta alegr\u00eda y mismamente en aquel cuadril\u00e1tero de manzana cruzando la carretera llegaba al parque Leoncio Vidal donde a menudo tocaban excelentes bandas al aire libre y gente de todas las edades disfrutaba de la m\u00fasica. Todo el iris brillaba por s\u00ed solo con el vivo color rojo de las flores de los flamboyanes en medio de los jardines. Sentarse en los bancos de aquella plaza era menester y cuando no estaba en el parque recorr\u00eda a pie las calles de Santa Clara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CON VISTAS A LA PLAZA MAYOR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Florec\u00edan diversidad de flores por todos los rincones de la casa siendo los Lirios del campo los favoritos de Zonia \u00abM\u00e1s hermosos que el rey Salom\u00f3n dec\u00eda ella\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Luis pasaba buena parte del d\u00eda sentado en el sof\u00e1 viendo la tele y nos sent\u00e1bamos juntos a ver partidos de b\u00e9isbol mientras Luis iba revisando su m\u00f3vil donde recib\u00eda los E mails de las reservas de sus clientes, acto seguido se levantaba cog\u00eda la libreta de lo alto de la repisa de madera y apuntaba los n\u00fameros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SANTA CLAUS EN CUBA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Zonia y Luis quisieron adornar la casa para las navidades antes de que yo me fuera aunque todav\u00eda faltaba m\u00e1s de un mes para las fechas. Fue un d\u00eda soleado que entr\u00f3 Luis por la puerta de la casa con el \u00e1rbol de Navidad y un Pap\u00e1 Noel gigante a escala humana que se mov\u00eda gesticulaba bailaba y cantaba. Era muy gracioso escuchar a Santa Claus en ingl\u00e9s cantando una Feliz Navidad en Cuba. Alg\u00fan d\u00eda que otro en la ma\u00f1ana Zonia sol\u00eda sacar su cinta de correr al descansillo del edificio para realizar ejercicios mientras que Luis hombre sal\u00eda a relajarse a fumar un cigarrillo apoyado en la solana a cielo abierto mirando a la calle. Por mi parte me asomaba al balc\u00f3n y me sentaba en una silla a contemplar el ir y venir de las gentes mientras observaba a los gatos husmear por los tejados viendo volar sobre mi cabeza bandadas de p\u00e1jaros. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>CUBA ES SU GENTE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde arriba apreciaba la ciudad en movimiento que se ve\u00eda como un rompecabezas, una teja rota, un mural en la pared, el canal\u00f3n lleno de hojas, se escuchaba desde lo alto el ruido del claxon de los coches y el silbido de un padre llamando a su ni\u00f1o. Aquel continuo trasiego tra\u00eda a mi memoria todas las primaveras de esa vida que iba llevando de hogar en hogar picando de puerta en puerta y como se fueron condensando los 7 a\u00f1os de un lugar a otro en uno solo en un camino que ya marcaba su final. Era un momento que me hab\u00eda ganado y nada ni nadie podr\u00eda arrebatarme, estar como a m\u00ed m\u00e1s me gustaba en un lugar c\u00e1lido siempre en pantal\u00f3n y camisa de manga corta hasta pensar que me daba pereza marchar y que pronto podr\u00eda regresar a vivir a cuba.<\/p>\n\n\n\n<p>La isla no solo tiene playas y ofrece diversi\u00f3n a quien la visita cuba es su gente sus calles es la tierra que vio nacer a los cubanos un sue\u00f1o reparador para los que est\u00e1n y la a\u00f1oran profundo y con pesadillas para los que no quieren volver, es como una herida que una vez limpia regenera su piel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>P\u00c1JAROS TOTIES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al atardecer comenzaban a llegar al parque bandadas de tot\u00edes \u2013p\u00e1jaros negros con brillos verdosos y pico encorvado\u2013 para pernoctar en los \u00e1rboles del parque y levantar vuelo al amanecer hacia los frondosos bosques del Escambray donde buscaban su alimento. Hab\u00eda que andar con mucho ojo porque las bancas se llenaban de excrementos pues all\u00ed viv\u00edan las bandadas en las t\u00f3rridas noches tropicales. A primera hora de la ma\u00f1ana los trabajadores de la limpieza regaban con mangueras de agua las aceras los bancos y todo el parque quedaba limpio de nuevo para que la gente pudiera sentarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>UN REVOLUCIONARIO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yo ten\u00eda por costumbre acomodarme en uno que estaba situado bajo la sombra de un \u00e1rbol y a medida que el tiempo pasaba se iba transformando el d\u00eda en un lugar de descanso que se convert\u00eda tambi\u00e9n en un lugar de encuentros an\u00e9cdotas e historias. Un d\u00eda por la ma\u00f1ana lleg\u00f3 una persona de avanzada edad que se hac\u00eda llamar Eulogio y se sent\u00f3 al lado m\u00edo y despu\u00e9s de saludar cort\u00e9smente me dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ese acento es espa\u00f1ol \u2013<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, lo es. Puedo hacerle una pregunta si no es molestia.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si por supuesto. Andas al berro\u00bb Despreocupado\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>-A usted se\u00f1or Eulogio se le ve relajado es mayor y juicioso para que me diga que significa vivir aqu\u00ed pues he vivido tantas an\u00e9cdotas en tan poco tiempo que me es dif\u00edcil hablar sobre lo que es malo o bueno en esta isla.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mira la Revoluci\u00f3n supuso para m\u00ed un cambio ya que pude estudiar una carrera y ser lo que soy hoy. Entre tantos cubanos que somos y tanta miseria que hay tocamos a muy poca ayuda del estado pero esa gente que tiene tanto que mundo han creado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014As\u00ed que es usted un revolucionario \u2013le dije sonriendo a Eulogio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014As\u00ed es y qu\u00e9 tiene de malo ya que si no existieran las diferencias no habr\u00eda guerras. Todo el mundo habla de Cuba pero como me explicas que tengamos un desarrollo sostenible siendo el pa\u00eds bien ubicado respecto al \u00edndice de desarrollo humano alfabetizaci\u00f3n esperanza de vida y la llamada huella ecol\u00f3gica que se\u00f1ala la energ\u00eda y recursos por persona que se consume en cada pa\u00eds. En eso no nos gana nadie y puedes ver c\u00f3mo los pa\u00edses desarrollados explotan el suelo en demasia mientras nosotros no sembramos m\u00e1s tierra de la que necesitamos, no es acaso el capitalismo un virus letal que poco a poco va penetrando por la piel de la humanidad globalizando todo a su paso hasta llegar a la extinci\u00f3n final sin sentir culpabilidad alguna. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>PERSONAJES ILUSTRES DE SANTA CLARA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Eulogio sac\u00f3 su pa\u00f1uelo del bolso e hizo un acto de limpiarse el sudor de la frente quit\u00e1ndose la boina y despu\u00e9s comenz\u00f3 hablarme de los personajes representados en estatuas inmortales que hab\u00eda en el parque.<\/p>\n\n\n\n<p>La estatua de bronce que permanece sentada inclaudicable es de Do\u00f1a Marta Abreu de Est\u00e9vez la ilustre benefactora de los despose\u00eddos qui\u00e9n con su fortuna contribuy\u00f3 a las causas m\u00e1s nobles, fund\u00f3 colegios para ni\u00f1os pobres, los asilos para ancianos, los lavaderos p\u00fablicos y nos dej\u00f3 como reliquia el Teatro de la Caridad. Tanto hizo esta mujer que se le rinde homenaje en el himno de Villa Clara.<\/p>\n\n\n\n<p>Gloria a Marta que pueblo pregona \u00c1ngel del pobre y Dama preclara\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Postrado de pie en medio de una fuente el nino de la Bota infortunada la figura de un peque\u00f1ajo con gorra y uniforme militar sosteniendo una de sus botas con la mano derecha levantada y la otra apoyada en su cintura. Esa figura representa un chiquito de p\u00edcara mirada retrato de un muchacho harapiento y abandonado que valiente iba al frente de batalla para escoltar a golpe de tambor al ej\u00e9rcito norte\u00f1o en la guerra civil entre el norte y el sur de los estados unidos. Aquel hombrecito de bronce permanec\u00eda desabrido sin agua gallardo en el estanque al clamor del d\u00eda y de los pobres. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>BURRO PERICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En Santa Clara hasta los burros tienen historias. Te contar\u00e9 otra la m\u00e1s popular de todas dijo Eulogio, la del burro Perico de Cerro Calvo que fue comprado por Bienvenido Perez alias Lea el due\u00f1o de una botellera para darle uso como animal de tiro. En un carret\u00f3n recorr\u00eda la ciudad comprando botellas vac\u00edas y tambi\u00e9n realiz\u00f3 otras labores como tirar de un carro helados y despu\u00e9s venta ambulante. Recorriendo las calles de Santa Clara y sus barrios Perico aprendi\u00f3 a ir y venir pero cuando llego a viejo fue exonerado de su trabajo sustituido por un cami\u00f3n lo que hizo que siguiera realizando por cuenta propia sus habituales recorridos tocando con su hocico rebuznado en las puertas de las casas. Los ni\u00f1os sol\u00edan darle pan o cualquier alimento al Burro Perico que siempre volv\u00eda con su trote pausado ajeno al claxon de los coches por la misma ruta, y como un d\u00eda fue agredido a palos por un polic\u00eda tras meter el hocico en el parque vidal cuando doblaba la calle por la esquina del teatro si ve\u00eda un vigilante Perico habilidoso daba la vuelta por otro lado \u00bb Era un animal fenomenal\u00bb &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 fue del Burro Perico?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Muri\u00f3 de causa natural por una fiebre en el a\u00f1o 1947 a los 33 a\u00f1os de edad. Y no te pienses que solo todo el pueblo se conmocion\u00f3 por la triste noticia. &nbsp;Dr. Elio Fileno de C\u00e1rdenas senador de la rep\u00fablica estuvo presente en su entierro porque no hab\u00eda burro tan querido y noble como Perico. As\u00ed lo coronaron de flores llor\u00e1ndole como a un hijo m\u00e1s del pueblo. Vaya por la avenida que conduce al campo de f\u00fatbol Augusto C\u00e9sar Sandino y ver\u00e1 all\u00ed su escultura metalica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>DESPEDIDA CUBA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aquella ma\u00f1ana del 26 noviembre de 2016 en la ciudad de Santa Clara me levant\u00e9 con la noticia de que Fidel hab\u00eda muerto. Por lo que me daban a entender en la manera que Luis Sonia y sus hijos Alberto y Melisa miraban con tristeza las noticias en la televisi\u00f3n Fidel Castro era para ellos una figura respetable. Al contrario que el chofer del taxi que me sub\u00ed de regreso a la Habana quien continuamente durante el trayecto lo lapidaba y me dec\u00eda todo contento subiendo el volumen de la m\u00fasica que no hay mal que cien a\u00f1os dure ni cuerpo que lo resista. Pude a lo largo de mi viaje por la isla de cuba entender que para lo que algunos era un modelo a seguir para otros era exactamente todo lo contrario. Yo no sabr\u00eda decir qu\u00e9 es lo justo o que lo injusto pues a decir verdad hab\u00eda llegado a cuba con mi propio hervido personal el de un viajero feliz por culminar su propia haza\u00f1a en consecuencia la figura de Fidel como gobernante no enturbi\u00f3 mi alegr\u00eda ni estaba por encima de mis propios sue\u00f1os. Digamos que yo era un \u00e1rbitro neutral esperando pitar el final del partido aquel d\u00eda que cog\u00ed un taxi para ir a la Habana y cuando despert\u00e9 ya al dia siguiente d\u00eda en la capital accedi al memorial Jos\u00e9 Mart\u00ed en la plaza de la revoluci\u00f3n rindiendo tributo al comandante el \u00faltimo d\u00eda de mi vuelta al mundo. El humor la entereza el esp\u00edritu abierto del pueblo cubano hab\u00edan hecho que me fuera lleno de gratitud y m\u00e1s all\u00e1 de cualquier postura pol\u00edtica me iba feliz de haber conocido un pueblo tan alegre y noble.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>FIN DE CICLO <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Era el final de un largo periplo la despedida a mi yo viajero. Aquel d\u00eda sent\u00ed de una forma determinante que un ciclo en mi y vida y en el mundo hab\u00eda terminado e igualmente desconoc\u00eda c\u00f3mo enfrentarme al vac\u00edo de lo que estaba por venir. Camino al aeropuerto realmente no era muy consciente de que volver\u00eda a casa por lo cual me invad\u00eda una sensaci\u00f3n extra\u00f1a como si todo hubiera sido un sue\u00f1o. Ten\u00eda el cuerpo tan adaptado al movimiento que todav\u00eda no pod\u00eda asimilar la quietud el regreso, sin embargo de repente ya estaba volando de vuelta a Espa\u00f1a mirando por la ventanilla del avi\u00f3n un planeta azul maravilloso que orbita con sus misterios y culturas sus tierras y mares sus razas y cuerpos. Mirando el cielo tan cerca me era dif\u00edcil comprender el mundo en el que vivimos aunque ahora s\u00e9 que por m\u00e1s que lo quiera entender no le voy a dar m\u00e1s vueltas. Ahora recuerdo bien lo que anduve y eso es suficiente tanto que puedo decir que en general a pesar de todo la humanidad es buena, todos comemos, dormimos, re\u00edmos, lloramos, so\u00f1amos, queremos a la familia y los amigos y en este sentido todos somos iguales en cualquier lugar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REGRESO A ESPA\u00d1A<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aparte de lo vivido hice todo lo que ten\u00eda que hacer \u00abNo pod\u00eda traerlo todo a un solo lugar\u00bb. Cuando llegu\u00e9 a Madrid me sent\u00ed algo extra\u00f1o ya que no pertenec\u00eda a un sitio sino al mundo entero y me sent\u00eda bien como un desterrado pues finalmente reconoc\u00ed que el desplazamiento hace parte de la vida misma. Al d\u00eda siguiente estaba cojiendo el vuelo hacia la Coru\u00f1a para encontrarme con la abuela. Hab\u00eda rezado a tantos dioses diferentes para volver a verla y all\u00ed estaba de nuevo m\u00e1s coqueta y presumida que nunca a sus ochenta y seis a\u00f1os para poder abrazarla despu\u00e9s de tanto tiempo Junto a mis dos t\u00edas que la acompa\u00f1aban. Tambi\u00e9n despu\u00e9s cuando regres\u00e9 a mi tierra Asturias me llev\u00e9 una gran sorpresa ya que mi madre me hab\u00eda preparado una fiesta de bienvenida y estaban todos los amigos reunidos esper\u00e1ndome con una espicha en el bar de mi t\u00edo. Las gaitas sonaban con el himno de Asturias patria querida aquel d\u00eda que me di cuenta de lo afortunado que era porque una historia terminaba siendo el comienzo de otra. \u00abSi uno sabe ad\u00f3nde quiere ir tambi\u00e9n tiene que saber de d\u00f3nde viene\u00bb. Yo nac\u00ed 14 de diciembre de 1974 en Versalles Avil\u00e9s y segu\u00eda siendo un simple chico de barrio que cumpli\u00f3 su sue\u00f1o de dar la vuelta al mundo. Al fin y al cabo la vida la escribe uno mismo le pone una coma un punto o una interrogaci\u00f3n y con el transcurso de los a\u00f1os la va corrigiendo escoge el signo de puntuaci\u00f3n indicado.  Es una gran novela basada en un hecho real \u00bb Punto y final\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LlEGADA A LA HABANA Estaba volando desde Bogot\u00e1 y con un tiempo caluroso aterric\u00e9 en el aeropuerto Jos\u00e9 Mart\u00ed de la Habana. Era una tarde soleada del 1 octubre de 2016 y hab\u00eda decidido que realmente Cuba ser\u00eda mi \u00faltimo destino en mi vuelta al mundo. 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