Continuó nuestro viaje por carretera hacia Luang Prabang, una encantadora ciudad colonial que aún conservaba su arquitectura francesa rodeada de bosques y cataratas, y rodeada por los ríos Mekong y Nom Khan. Luang Prabang era el principal destino turístico del país. En ella se levantaban bellas casonas y restaurantes a la orilla del Mekong. Era también la capital espiritual de Laos, con numerosos templos budistas esparcidos por la ciudad. Al amanecer, los monjes salían en procesión por las calles para recibir la comida diaria en forma de ofrendas y donaciones que la gente les daba. No era un asunto de debate el poner en entredicho la vida espiritual, sino un ejemplo de recato y sencillez. En la noche había un mercado donde se vendía comida, telas y artesanías.
VAN VIENG
Vang Vieng, es una ciudad en el centro de Laos conocida por sus impresionantes paisajes naturales y oportunidades de aventuras al aire libre. Vang Vieng está rodeada de montañas kársticas de piedra caliza, lo que crea un paisaje pintoresco. Se pueden explorar muchas cuevas en la zona, siendo la cueva Tham Chang una de las más populares.
Van Vieng no famosa precisamente por sus increíbles paisajes que la rodean sino por el divertido y famoso TUBING que consiste en descender varios kilometros río abajo sobre una rueda de goma hinchable, por el camino a ambos lados del río Nam Sang hay diferentes puestecitos y bares desde los que te lanzan una botella amarrada a una cuerda donde solo tienes que agarrarte para ser remolcado hasta la pasarela en la orilla. Toboganes, tirolesas , muñecos hinchables y mucho alcohol donde los jóvenes se divierten tomando el licor Laosiano, un juego que muchas veces termina mal, las corrientes en el agua, y el ciego que lleva uno no es muy propicio para esta aventura.

















Laos – Phonsavan